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miércoles, 18 de noviembre de 2009

Por las dudas...

Casi nunca reenvío cadenas de mails, muchísimo menos esas que "tienes que pasárselo a 8 personas para que el amor dure 8 años más" (porque para peor al año uno puede arrepentirse)... pero después me puse a pensar, por ahí no me pasa casi nada bueno por no seguir esas cadenas no?
Como todos sabemos, las brujas no existen, pero que las hay, las hay (y es algo que compruebo cada mañana cuando llego a trabajar), así que aquí va lo que me llegó:



No sé si por blog funciona, pero probemos. Si alguien la quiere en modo tradicional (por mail), me avisa. Ahora voy a conseguirme más lectores así la prosperidad me llega como esas cremas que hay que ponerse antes de ir a dormir para amanecer transformada en una belleza... en realidad mejor no, porque aunque he probado cremas se ve que éste rostro no tiene arreglo (espero que la mala racha sí).
Lakshmi, estás?

domingo, 18 de octubre de 2009

Breves sobre las madres

(Esto es abuso de obra, lo sé. Pero no es mi culpa que dos veces en este mismo blog una imagen vaya tan bien!)

El año pasado, por diversos motivos no estaba de humor para festejar, ni publicar nada sobre, el día de la madre.
Vamos a desquitarnos éste año. Por capítulos.

1.- Mi madre

Aunque suene a frase hecha, por todo lo que uno no valora en su momento y entiende después. Empezando por los meses de diabetes gestacional y la consecuente dieta estricta por meses. Yo hace cinco días que intento algo parecido a comer como una persona normal y por motivos mucho más egoístas y casi que no sobrevivo a la experiencia (menos mal que mi vida, ni mucho menos la de nadie más, dependen de eso)
Porque hasta los 17 años gracias a ella pensaba que las camisas se lavaban y planchaban solas al ritmo de una diaria, que los botones se cosían solos porque nunca estuvieron fuera de su sitio más de 10 minutos en su presencia, que mis zapatos eran auto-lustrantes porque a la tarde los traía llenos de polvo y a la mañana siguiente aparecían relucientes y que mi mochila tenía un generador propio de pañuelos limpios.
Porque aceptó convertirse en "madre" de un perro, a pesar que no simpatiza con ninguna otra especie que habite este planeta que no sea la humana (y ni siquiera toda)... y pudieron convivir con bastante armonía por más de década y media.
Nunca escondí el hecho que a pesar de todo, casi todos los días hay un "hola mami..." (eso sí, nunca mamá, siempre mami, MC igual)

2.- Literatura

Primero para que la entrada tenga la calidad que las madres se merecen y segundo porque la divertida anécdota refleja muy bien la relación madres - hijos, o al menos, la mía en particular.

«Con los años llegaron los nietos. Mamá no se resignaba a ceder tan fácilmente ante nuestros conocimientos médicos. Y los chicos, todos lo sabemos, tienen el caprichoso hábito de enfermarse. Un mediodía, Gustavo, que entonces tenía apenas unos pocos días, estaba padeciendo una dermatitis del pañal. Lloraba y no encontrábamos la forma de calmarlo.
Entonces intervino mi madre:
"Puedo prepararle algo con clara de huevo."
"Por favor, mamá. No quiero cosas raras."
Mientras marcaba el número de la pediatra, le dije:
"En estos días hay un llamado a concurso en la cátedra de Pediatría de la Facultad. Si querés podés presentarte... el cargo es para Profesor Titular."
No dijo nada.
Me comuniqué con la colega. Luego de los saludos, le pregunté por la medicación para mi hijo. Supongo que mi madre descubrió el desaliento y la vergüenza en mi cara, torpemente oculta con débiles monosílabos.
Al final me animé a más.
"Ah... bueno... claro. ¿Así que eso es lo mejor? Gracias."
En mi desconcierto hasta había olvidado de despedirme.
Cuando colgué el teléfono me topé con la mirada de mi madre.
Se hizo un instante de silencio. Yo no sabía qué hacer ni qué decir.
"¿Y... qué dijo la doctora?"
"Hacé como quieras... preparale "eso" ... con la clara de huevo"
Tenía que alejarme. A los pocos pasos sentí como un mazazo en la espalda.
"Eduardo, ¿dónde hay que anotarse para el concurso?"
No pude dejar de sonreir. Ella no necesitaba ponerse de frente para saberlo.»

Hayrig II - Eduardo Bedrossian
Edit. Roberto Grancharoff e hijos. Abril 1995
3.- Mi suegra

Algunas semanas atrás estábamos los tres (vale aclarar, F., MC y yo) todos con diversas pestes y/o achaques.
Haciendo caso omiso de su madre, el susodicho se va de viaje igual. Yo le aseguro a mi suegra que MC y yo estamos bien, que no necesitamos nada y cualquier cosa yo la llamo, y ella se manda un "pero lo que no entienden es que yo necesito maternar a alguien y ustedes no me dejan!"

4.- Mis dos abuelas

Que con la excusa de "el embarazo mejora el asma" se dieron el gusto de tener otro hijo. El quinto para una y el cuarto para otra. En una época sin lavarropas, sin freezer, sin televisión, sin pañales descartables y en una época que la palabra "jardín" no tenía como primera aceptación "... de infantes".
Gracias a ellas tuve un padrino y un tío altamente malcriador.

5.- Mi "bisabuela"

Que siempre tenía una dosis de sugus y de paquetes de figuritas cada vez que la veíamos. Cuando ya estaba enferma e íbamos a verla al sanatorio, no fue la excepción para quedarnos sin los sugus surtidos ni los sobres colorados de frutillitas, porque nos decía que el médico era tan bueno le permitía bajar a comprar al kiosco de enfrente todos los días después del desayuno, sólo porque era para las bisnietas. Ponía cara de pícara y nos decía "por ustedes, dejo que todo el mundo me vea por la calle en camisón".

6.- Mi papá.

No, no es madre, ni tuvo que hacer de madre. Pero, como no hay madres sin padres, no dejemos de mencionar que el teórico kisoquero en realidad era mi papá, que como buen padre y nietastro político, le compraba los sugus por kilo y las figuritas por cajas.

7.- Martita

Curiosamente empieza con "ma" también. Es la señora que me cuidó desde chiquita.
Hace pocos días, casualidad o no, después de una bronca con mi mamá (y no de las tan habituales sino un poquito más) me entero a través de mi papá de esta curiosa anécdota:
Un día, antes que yo empezara a tener memoria, vaya uno a saber por qué motivo, mi mamá y Martita discuten y ésta última termina renunciando y dejando "en banda" a mi mamá.
A los dos o tres días vuelve, pero dejando en claro que "no es por ayudarla a usted, sino porque extraño mucho a las nenas".
Fue lindo enterarme durante ése día en particular, y también darme cuenta la integridad que tuvo de no decírmelo todos estos años para no desacreditar a mi mamá.

8.- Mi hija.

Cierro con el capítulo más importante y para ilustrarlo, una anécdota simpatiquísima.
Algunos días atrás caminando ambas por la calle, MC me señala la reciente publicidad de Bimbo, donde se ve la rebanada de pan con un gracioso dibujo en dulce de leche emulando una carita. Acto seguido me pregunta cuándo le toca ir con la abuela después del jardín. Mi pobre cerebro aletargado no podía comprender la extraña relación que podía existir entre la mencionada publicidad y el hecho que los días jueves mi suegra retira a MC del jardín.
Después de muchas indagaciones y alguna que otra reflexión entendí que lo que se esforzaba por hacerme entender es el hecho que esos días mi suegra y MC van a merendar a una confitería, con dulce de leche incluido para MC.
Descubrimiento Nº1: Mi hija creía que el dulce de leche en estado puro sólo era posible obenerlo en una confitería.
Dispuesta a enmedar con creces ése grave error nutricional, nos proveemos de un buen frasco de dulce de leche la salamandra.
Descubrimiento Nº2: además de todo, MC pensaba que el dulce de leche sólo existía en las dosis homeopáticas que sirven en las confiterías.
No puedo describir la cara de maravillada que tenía mi hija frente a un frasco de dulce de leche, con infinitas cucharadas. Pero traten de imaginarlo. Piensen por ejemplo cuál sería su emoción al descubrir algo que nos produce mucha satisfacción y que solemos conocerlo sólo en singular (ejemplo, billete de U$S 100, jeje) multiplicado por 50 o 100 y ahí tienen su carita.
Y encima de todo, en vez de recrminarme que por mi culpa, durante sus tres largos años no supo que podía existir ese placer tan al alcence de su mano piensa que soy algo así como quien descubrió una vacuna (sabor dulce de leche!) contra los dolores de panza, por ejemplo.
¿No son lo más estos peques?

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El mundo antes del mundo

Entre días que vienen complicados, que no me dan ganas de escribir, y el hecho que aproximadamente una de cada tres mujeres en edad fértil que conozco están embarazadas, considero pertinente esta entrada.
Además para rescatar del olvido a Güeberto. Tal vez no lo conozcan, pero muchos de ésta generación fuimos "güebertos" antes de nacer. Era un librito cómico de Alberto Bróccoli, y era el típico regalo para una mujer embarazada.
Es curioso cómo cambiaron algunas cosas; y mucho más curioso ver cómo otras no cambiaron en absoluto.

Esto no cambió demasiado, a pesar que tomar alcohol "embarazada" ya no está muy bien visto
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Hoy en día sería más bien el transductor del ecografo
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Creo que seguimos envidiando a los bebés por nacer igual que en aquella época
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Con la cantidad de cesareas que hacen hoy en día, la más original es por parto normal
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Ya te van a agarrar con esas mantas "tipo repasador" cuando nazcas
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¿Encima se hace el cansado ADENTRO?
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¡Dale que les gusta estar a 37º!
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Esta está bastante obsoleta, a menos que tu hij@ se llame MC
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Sí, y qué hace después tu madre con semejantes caderas de recuerdo?
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Ya vas a extrañar, ya vas a extrañar
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Hay uno que conozco por ahí que ya le mandaron el fotografo, y hasta el camarógrafo!
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Qué lindo es escuchar a escondidas, cuando todavía no dicen nada que no te guste escuchar!
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Si por cuadros te referís a hematomas, sabés adónde vas a parar no?
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I-gua-li-to que hoy en día
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Se ve que éste Güeberto no le provocó diabetes gestacional a su madre como quien suscribe.
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Claro, si por ahí te llega todo servido
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Mirá quién habla! Como si cuando nacieran fueran tan santitos para dormirse
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La sensación que en vez de pataditas está compitiendo en un triatlón no es mentira entonces
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Cuidado que si seguís en esa posición te puede llegar a tocar una madre neurasténica como yo
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Ahora no sé, en el postparto, con los kilos de más, segurísimo!
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Alguna vez lo cantarán del lado de afuera? Yo en 33 años nunca lo hice, lo reconozco
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Sí, seguro. (Así nos ahorramos un viaje al menos)
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Totalmente. Casi más que ser padres.
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¡Ni se te ocurra! Mirá que voy y te... ah, no cirto, la idea es tratarlo bien... hasta que nazca al menos
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Básicamente que no le deje muchos puntos a tu madre. Que sirva para pensar es un detalle
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Obvio! Más si no sabés de qué color comprar el ajuar!
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Por vos y por tu pobre madre también!
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Pobre santo!
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Por supuesto. Por unos cuantos años se va a comer, dormir, pasear, ver TV, etc. en el momento que a él se le cante
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Y es la primera de una larga serie de cosas en la que los padres son más inocentes que los hijos.
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Vamos a ver la cara que ponés cuando te den el primer baño!
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A mí me pasó! Me daba pena cruzar las piernas y MC se volvía bastante loca.
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Jajajajajaja. A esta altura... qué padres fogosos los de Güeberto!
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Ya te vas a enterar, vas a vivir colgado de unas similares cuando nazcas, no te preocupes
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La verdad. Una casa, una cartera de clientes, un trabajo free lance. Mïnimo
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Y la que te carga desde afuera ni te cuento
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Acortando la estadía entonces...
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La verdad, qué inocentes. Tiene la misma cara que cuando se ponen a llorar a las 3:45 AM.
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Se nota que no es MC, porque se estaría tapando los oídos.
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Tenés toda una adolescencia por delante, conformate!
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Y sí, es así, los hermanos mayores nunca piensan demasiado en los que siguen.
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Con ésta sí se nota que este libro es de los `70!
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Y una parece loca cuando dice: "parece que me estuviera golpeando a proposito con los puñitos"
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¿Por qué te hacés el interesado si vienen cuando se les canta?
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Y con ésta siempre me emociono!
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Aquí la portada:



Y la verdad que sí, todo sigue igual. Muchas veces dan ganas de volver adentro y no salir nunca más.

domingo, 25 de enero de 2009

Alimento para el alma (no engorda el cuerpo)

Para las mujeres particularmente, existe la tristísima escena de subirse a la balanza y que ésta marque ése número, no voy a revelar cuál es en mi caso (creo que no lo diría ni bajo amenaza de tortura), pero sé que todas tenemos una marca mental en la balanza, no importa cuál sea en particular para cada una porque para todas es igual a que si dijera ¡PANIC ATTACK! en serio, y miren que yo sé de eso. Para mí que acabo de atravesar esa situación y para quien lo necesite aquí va algo para reconfortar un poco el alma:

- Si Barbie fuera una mujer real, sería tan desproporcionada que sus piernitas no podrían sujetarla en pie.



- Marilyn Monroe, mujer sensual si las hubo, usaba el equivalente a un talle 44 argentino (en locales más de moda, hoy en día sería un XXL)

-Hay 3.000.000.000 de mujeres en total en el mundo.
Sólo 10.000 de ellas tienen cuerpo de modelo.

- Las modelos de hace 20 años pesaban un 8% menos que la mujer común.
Las modelos de hoy en día pesan un 23% menos.

- Un estudio psicológico de 1995 demostró que el contemplar una revista de modas durante 3 minutos causaba depresión, vergüenza y culpa en el 70% de las mujeres.

Como hoy es domingo y no tengo ganas de trabajar, y tengo que ir a trabajar igual encima, estoy doblemente justificada por haber casi copiado todo de un ppt. Que, dicho sea de paso, me envió una de las jefas de mi sector. Uno siempre se queda pensando qué habrá visto, qué habrá notado o qué habrá querido decir, porque lamentablemente no podía saberse si era una cadena general, eramos unas cuantas o me lo envío particularmente.

Para no quedar totalmente como una remolona mental hago la siguiente reflexión: por una vez los hombres tienen razón cuando dicen casi todo lo que dicen de nosotras (no tengo ganas de pensarlo ni de ponerlo claramente con palabras, no me hagan trabajar!)

A mí me levantó el ánimo lo suficiente como para ir a Persicco esta noche. Por lo menos me exige caminar algunas cuadras más. Si, ya sé, voy en la dirección equivocada, pero bueno, tal vez la felicidad sí quede para ése lado.