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domingo, 23 de mayo de 2010

¿Y vos, de qué lado estás?

No, todavía no invitamos a Matías Martin a escribir en este blog



Todos los días uno descubre algo. Algunas veces cosas importantes y otras veces, la mayoría, intrascendentes. Mi descubrimiento de ayer pertenece a la segunda categoría, y sí, no todos los días se puede descubrir América (no, no me equivoqué de feriado, soy contradictoria nomás, u original, como cada uno quiera llamarlo). Pero no por eso mi hallazgo resulta menos curioso.

Desdoblemos el descubrimiento en dos.

Primer descubrimiento. Digamos que conozco a mis suegros como "mis suegros" (antes los conocía, pero no como "mis suegros", se entiende) hace aproximadamente siete años y medio. Digamos que tuve la buena fortuna de no tener que convivir ni un solo día con ellos por necesidad, así que si alguna vez vuelvo a alardear de mi excelente relación con ellos ya saben por qué es; pero aún así más o menos vamos bastante seguido a su casa, mucho más durante los casi dos años que estuvimos de novios.

La cuestión es que recién ayer , y gracias a que el wi-fi andaba super mal y el modem lo tienen en su habitación, me vengo a enterar que duermen al revés. Seamos claros: en mi mente cuadradita no existen más opciones que la mujer a la derecha y el hombre a la izquierda. Para que se entienda mejor, acostados boca arriba, a la mujer le queda más cómodo estirar su mano derecha para darle un sopapo con mayor precisión a su adorado cónyuge-novio-concubino para que deje de roncar, apague la luz, la encienda, atienda el teléfono o se levante a ver si va a explotar el termotanque, y todo esto mientras la pobre mujer sacrifica su comodidad ya que sólo le queda la izquierda para manotear las 25.300 cosas que tiene sobre la mesa de luz. (Además de todo se desprende que mi mente no va mucho más allá de las personas diestras, pero no viene al caso).

Para los que duermen de costado como yo equivale decir que nos acostamos sobre el lado izquierdo y quedamos dándole la espalda (no es personal, de soltera también prefería dormir así). Espero que se entienda el cuadro.

Otra variante aceptable, a pesar de invertir los lados, es que la mujer duerme del lado más cercano a la puerta y el hombre de la ventana. Suena bastante lógico cuando se tienen hijos de menos de... ¿25 años? Por supuesto que esto me lleva a otro interrogante: entonces no es que los hombres no oyen llorar a la cría sino que como están unos 12 centímetros más lejos no llegan escucharla como nosotras. Y como somos tan cómodas preferimos estar a dos pasos menos de distancia de nuestro adorado vástago. De paso el hombre queda más cerca del costado exterior de la vivienda como para sacar la ametralladora y defender a su familia llegada la situación (y me lo imagino en nuestro hogar en particular, y mejor paro porque me descostillaría de la risa a tal punto que tendría que dejar de escribir esta entrada).


De más está decir que de los matrimonios de mi familia o amistad con la confianza suficiente como para conocer sus dormitorios todos duermen como detallo más arriba. Todos menos mis suegros.
Segundo descubrimiento: no es tan natural entonces esto de elegir los lados de la cama o mis suegros no son del todo normales. Intento hacer memoria pero no recuerdo para nada que cuando nos instalamos en nuestro entonces nuevo hogar hayamos tocado el tema de qué lado de la cama prefería cada uno, creo que fue natural, de la misma manera que cuando vamos a un hotel por ejemplo.

A mí particularmente no me es muy difícil darme cuenta de qué lado duerme cada uno: en la mesa de luz de él no hay nada y en la de ella cuatrocientos mil cosméticos, cadenitas colgadas del velador, cuando no mamaderas, chupetes, una jeringuita de antifebril y demases. Bueno, mi suegra no, mamaderas y chupetes se entiende que no, el resto no le alcanza con una mesa de luz ni una cómoda, así que tiene una habitación aparte, supongo que por eso la confusión todo este tiempo.

Resumiendo: en pleno feriado extra large no tengo ganas de hacer un post demasiado largo, así que ayuden: O hasta ahora no me venía fijando demasiado quién dormía de cada lado o yo tengo razón, así que puden opinar ¿Ustedes de qué lado están?

martes, 3 de febrero de 2009

Murphy, te odio!


Creo que si hubiera estudiado leyes hubiera odiado más a Murphy de lo que odié a más de un autor que nos hacían estudiar, y no por tener que estudiarlo precisamente, sino porque sus leyes existan.

Ayer, estando en el trabajo estuve la mitad del tiempo pensando si hoy me pedía el día o no, si valía la pena andar pidiendo favores. En realidad hace dos domingos que estoy trabajando y no creo que me pida vacaciones, así que pedir un día no sería un favor tan grande, pero bueno, todos, o casi todos tenemos algún jefe y sabemos cómo son estas cosas.

Para mí al menos, la mitad de lo hermoso que tiene no ir a trabajar es despertarme y saber que ése día puedo seguir durmiendo. Los fines de semana no sirven mucho para eso, no hay "rutina" ni tanto ambiente de que los demás están cumpliendo sus obligaciones y vos no, y encima, con permiso para no hacerlo.

La cuestión es que desde quince minutos antes que den las 6 AM que estoy despierta sin que haya forma de que me vuelva a dormir, desde las seis y media que estoy levantada y a esta altura ya no sé si vale la pena que no vaya a trabajar, si total el día de descanso ya perdió casi toda la gracia.

El tema es que si voy, allá no piensen que me gusta tanto trabajar que pido un día y al final soy tan workaholic (jaja, justo yo!)que me agarraría síndrome de abstinencia si no trabajo.

miércoles, 14 de enero de 2009

"Soñar...

no cuesta tanto" afirma el dicho. Y no, costar no cuesta nada. Esta es una de las cosas que sí deberían costar porque total, quién miercoles necesita soñar?





Algún día haré una lista detallada de todas las razones de por qué considero que el cuerpo humano por definición viene muy fallado, demasiado mal armado. Aunque tomemos a la persona más sana del planeta, el error vino en el diseño y no creo que la evolución en éste caso nos esté llevando por muy buen camino.

Pero hoy no dejo de preguntarme lo siguiente. ¿Para qué nos sirve soñar? (cuando dormimos, se entiende)

A grandes rasgos yo divido los sueños en tres categorías:

1) Sueños buenos
2) Sueños malos
3) Sueños raros

En ninguna de estas tres categorías soñar te sirve para algo, e incluso yo me atrevería a afirmar que es hasta contraproducente:

1) En el caso de los sueños buenos, esos de "ensueño" digamos, cuando soñamos cosas lindas, como que nos comprabamos un auto nuevo, teníamos una casa soñada, ya habíamos pasado ése examen o esa presentación y nos había ido fantástico, ganabamos un oscar, o incluso cuando soñamos con seres queridos que ya no están y ahí los vemos como si nunca se hubieran ido o que fue un error o lo que sea, uno se depierta con esa sensación de "maldición, qué miserable que es mi vida"

2) Cuando uno tiene una pesadilla, además de pasarla mal mientras la está soñando, en general no sucede lo contrario al caso anterior, vale decir, uno no suele despertar agradeciendo que no fue verdad, sino que la impresión y la angustia persisten durante gran parte del día.

3) Finalmente uno a veces tiene sueños que no son ni buenos ni malos, solamente raros. Y uno se pasa el resto del día tratando de averiguar por qué soñó eso, por ejemplo, "por que soñé con Analía cuando hace veinte años que no la veo? debería llamarla? ir a verla? se habrá muerto? cómo pude reconocer en el sueño a una Analía de 30 años, saber que era Analía, cuando la última vez que la vi tenía 10?". (Y éste por supuesto no es el más raro que he tenido, pero no voy a exponerme a contar sueños muy raros de los que he sido víctima.)

Yo sé que no es que uno se la pase arreglando el mundo, ni que tenga demasiados pensamientos profundos a lo largo del día, pero la cabeza no da más y no necesita de éstos estímulos cuando bien puede utlizarla para cuestiones más productivas como analizar la diferencia entre el chocolate suizo y el italiano (sí, estoy con abstinencia de helado, se nota demasiado, ya sé) tratar de entender tanto una nueva actualización del trabajo como por qué la gente insiste en complicarse la vida cuando recién la mayoría estaba entendiendo la anterior, o por qué determinadas personas insisten en regalarte cosas que saben que no vas a usar, o bien si piensan que queda re chic ir a trabajar en hawaianas o un enemigo con piel de cordero les hizo creer eso.

Reconozco que hay un mínimo porcentaje de sueños que al menos pueden ser útiles, como los que son anticipatorios (el tema es no ser demasiado cabeza dura y hacerles caso) o tambien esos sueños donde parece que se pudiera encontrar la solución a algún problema. Pero creo que ésto último no me pasó nunca.

Igual creo que más inutil que soñar es quejarse de ésto mismo, si igual quejandome no voy a dejar de soñar tampoco, mal que nos pese, esta vez no se le puede echar la culpa al gobierno

martes, 23 de septiembre de 2008

Tus mañanas y mis mañanas...

...porque, definitivamente, no son "nuestras mañanas"

(la imagen es para distender un poco, nada más lejano de esa imagen que mis mañanas. Nota mental: averiguar por qué cuando buscás una imagen de "amanecer" o "mañana" aparecen cosas tan pacificas en lugar de la realidad del 90% de los humanos)

F. esto no te va a gustar, pero tengo que escribirlo, y tenés todo el derecho del mundo de contradecirme si miento en algo.

Mis mañanas:

7:30 Despertador y no lo registro
7:35 Despertador y me muero de sueño
7:40 Despertador y comienzo a recordar quién soy, cómo me llamo, cuántos años tengo y que todo esto no es un sueño
7:45 Despertador, y me termino de despertar
7:48 Ya estoy vestida y calzada
7:53 Ya salí del baño
7:55 Ya metí el celular en la cartera, agarré plata y las llaves. "F. ya son más de las ocho, me voy"
8:00 Me fui, más tarde de lo que debería haber salido.

Sus mañanas:

7:15 Despertador
7:20 Despertador
7:25 Despertador
7:30 Despertador (F. tiene el truco de adelantar el reloj tres minutos, así que no suenan los dos juntos)
7:35 Despertador (y para no aburrir, la cosa sigue cada cinco minutos)
8:00 Despertador Lola: "F, son las ocho , me voy" (Ni noticias)
Cerca de las 9, si la peque tiene la mala idea de despertarse sobre todo, finalmente arriba.
Hasta las 9:20 en el baño (se bañó la noche anterior)
9:30 vestirse, calzarse, perfumarse, etc
9:45 Desayuno: café con leche, jugo de naranja, tostadas, yogur, cereales, televisión, diario, jugar-hablar-comer-reír con la peque
10:30 Guardar la note, el celular, buscar las llaves del auto, de casa, despedirse de MC, bajar algún tema nuevo al iPod, agarrar una barra de cereales de elección según las coordenadas del día, ver si tiene pastillas, pañuelo, anteojos (que no usa jamás), volver a despedirse de MC...
11:00 Salir a trabajar (en auto, of course)

Diez horas más tarde, el remate:

"¡Qué cansado que estoy, trabajé todo el día!"
y
"Esta mañana por qué no me despertaste cuando te ibas"

Por si quedaba alguna duda, aclaro: F. pertenece a la raza "marido" también conocida como "esposo" y "cónyuge"

viernes, 19 de septiembre de 2008

Hipersomnia



Supongo que me pasó por dormir de más, de castigo.

Venía soñando que tenía un parcial, creo que de una materia que rendí allá por 1996. Además de la angustia propia de todo pre-examen, parece que tenía la sensación que no estaba muy segura, como que no había estudiado demasiado. Para colmo no conocía a nadie, había más gente que asientos y no se decidían a repartir los examenes.

Los veinte minutos de más que me quedé en la cama , estuve sufriendo, esperando que empezara el parcial, cada vez más angustiada.

Al final me desperté, sólo para darme cuenta que tenía que ir a trabajar. Y por cómo vino el día, me hubiera venido mejor quedarme a rendir el examen, aunque no tuviera idea de qué se trataba.

domingo, 24 de agosto de 2008

La salud ante todo

Creo, creo, que acabo de descubrir por qué casi todos, casi sin excepción, odiamos los hospitales, las clínicas, los sanatorios y todos los parientes del rubro.

Debería tener que ver con el tema del dolor, la enfermedad y el sufrimiento, pero tampoco debiera ser así porque ,teoricamente (fundamental esta última palabra!) estas instituciones y las personas que trabajan en ellas están para combatir lo arriba mencionado, no para provocarlo.

Tampoco tiene taaaaaanto que ver con cuestiones tales como pinchazos, agujas (y eso que las detesto profundamente) y horarios de parte de los pacientes y sus familiares, y de trabajo estresante, familiares molestos o demasiada responsabilidad, de parte de los profesionales.

Nada de todo esto.

Creo que el verdadero motivo por el que nadie, nadie está contento en éstas instituciones se debe a que quienes están en una cama pagarían por salir de ella y quienes no, darían cualquier cosa para poder hacer uso de una.

No doy más!

jueves, 10 de julio de 2008

La Resolución?

¿Será que era tan fácil? ¿Sería cierto que el humor todo lo puede? Incluso solucionar tremenda contienda como Estivill vs. Gonzalez, colecho vs. cuarto propio...

Supongo que me causa gracia porque ya estoy del otro lado.