domingo, 12 de septiembre de 2010

CreaRecuerdos


Con incipiente llegada de la primavera uno suele salir a ventilar un poco más a los chicos durante el fin de semana especialmente.
Así, cómodamente instalados en esta, la que desde algunos años es la casa de fin de semana familiar y luego de un día de hacer un poco de poco y otro poco de nada de nada me puse nostálgica y me es imposible evitar ciertas comparaciones.


(Ya sé, es como la tercera vez que utilizo esta imagen: y me gusta, qué se le va a hacer)

Cuando yo era chiquita, el ambiente de fin de semana era una risueña casa en medio de una extensa fracción terrestre y no una casa encajonada en un lote de un coqueto country club. De hecho, hasta que yo tuve unos seis o siete años no digo que me perdía en la quinta, pero recuerdo no poder ubicar dónde estaba la entrada, dónde el quincho o la casa de los caseros. Era un mundo a explorar, una posibilidad de perderte sin el miedo a perderse. Ahora MC desde que tiene un año que no cuenta con la posibilidad de perderse ni explorar demasiado.

Los cercos antes eran algo así como la lucha de la ligustrina contra el hombre: difícil averiguar qué pasaba del otro lado, y precisamente ése era el objetivo. Durante años, lo que ocurría cruzando la frontera noroeste era un misterio cerrado con siete llaves. De hecho era muy común escuchar que "fulanito tiene casa en este barrio" y hacer conjeturas de cuál era, que quién había visto entrar a un auto importado a esa casa o que la empleada de aquella otra era muy misteriosa así que esa debía ser. Actualmente está de moda la transparencia y está mal visto eso de obstaculizar la vista aunque sea con un hermoso vergel. Para ubicar la casa de algún famoso o pseudofamoso poco falta para que de referencia tengan un cartel anunciándose en la puerta.

Y ya que estamos hablando de vegetación una de las cosas más lindas que tenía la quinta era plantar cualquier cosa y ver qué salía. Y esto a pesar que los recuerdos que yo tengo de mi infancia son de la época de decadencia del sector horticola. Cuando vivía mi abuelo (a quien no llegué a conocer) llegó a haber tal cantidad de plantas, arbustos y árboles que en primavera y verano era dificultoso acceder a algunos rincones de la quinta y mucho más si uno no contaba con precisas instrucciones de cómo hacerlo. Entonces fue gracias a la quinta que aprendí que las manzanas nacen de los árboles y las sandías, las berenjenas, los ajíes y las chauchas no. Que hay moras de distintos colores, que son mucho más ricas cuando se las come recién arrancadas del árbol y que es casi indistinguible un árbol de limón, naranjas, mandarinas o pomelos hasta que dan frutos, y que la flor de azahar junto con los jazmines perfuman más que los poet y los glades todos juntos (y mucho más rico aparte). Lamentablemente si dependemos de nuestras excursiones de fin de semana para adquirir estos conocimientos, MC no tendrá más opción que aprenderlas en una prefabricada huerta de jardín de infantes. Hoy en día si hablamos de clubes de campo: ¿árboles frutales? ¿Huerta? ¿Es ornamental acaso?... Ornamental. Ese es el concepto hoy en día. Además del hecho que mi criterio difiere bastante de quienes hacen las reglas hoy en día.

Otro de los encantos era pasar las tardes de siesta en la casa de los caseros. Nobleza obliga debo reconocer que más que a visitar a los caseros íbamos a visitar a sus perros (de tan chicas no nos permitían tener perro propio). Doña Elena siempre estaba pronta a recibirnos toda la tarde, había un acuerdo tácito que una de sus funciones era hacer de niñera para que los mayores pudieran desentenderse de nosotras ese rato, e invariablemente tenía lista una botella de coca cola (o dos) a modo de merienda. Creo que nunca volví a probar una coca cola tan rica, algo totalmente incoherente desde la lógica dado que las compraba en el mismo lugar que nosotros. También el beneficio era doble desde el momento en que mi mamá nos daba coca cola también en casa para que no vayamos a pedirle a Doña Elena; a pesar que ésta de ningún modo iba a permitir que le quitaran su papel de heroína del sábado a la tarde. Hoy en día uno no termina de conocer a la gente de seguridad (o inseguridad, quién sabe) y con más de 500 casas da risa el sólo hecho de pensar que les puedo asignar el cuidado de MC durante todo el horario de la siesta; y respecto a los pobres canes, son tantos los requisitos que tienen que cumplir que en lugar de ser una plaga son una especie casi en extinción. Pobre MC jamás va a tener la experiencia de intentar apropiarse de un perrito abandonado, empezando porque en lugares así a un perro nunca le falta el dueño y si se se llega a perder el operativo puede llegar a ser mayor que si se extraviara un cachorro de raza humana.

Hoy en día los country clubs suelen ser temáticos, en general orientados a algún deporte: naúticos e hípicos a la cabeza, descontando lugares comunes como golf y pileta (hermosísima y que nadie utiliza porque sería como reconocer que uno no tiene la suya propia); tambien suelen contar con lagunas artificiales propias. Honestamente no tengo nada que decir de las lagunas artificiales, son preciosas. Pero no puedo dejar de pensar en un amigo de la familia, hombre que viajaba mucho por negocios, y siempre tomaba como ejemplo Suiza y Japón, manifestando que la primera semana estaba todo genial pero a la segunda uno entendía por qué había gente que se podía llegar a deprimir en estos lugares: todo estaba hecho y no había nada por hacer. Hoy cuando pienso lo que debe haber costado hacer esas lagunas artificiales no puedo dejar de recordar cuánto nos divertimos de chicas en la quinta fabricando un estanque que nos demandó meses, ayuda de toda clase y que por supuesto, no llegaría a representar ni una millonésima parte de la laguna más pequeña de las que disponemos hoy en día.

Otro punto ampliamente divergente es el aspecto exterior. Me atrevería a decir que muchos de estos vecinos, vecinas especialmente, ponen más empeño en su arreglo personal para estar casual que durante la semana, y lo mismo (lo que es más triste) hacen con sus niños. En el siglo pasado recuerdo que para esos parajes iba la ropa más cómoda y también la menos elegante, por decirlo de algún modo. Una de las consignas cuando armábamos el bolso era "lleven también un pantalón bueno y una remera linda, por si vamos de visita a algún lado o viene alguien de visita", lo que en ése entonces me parecía tan incoherente como hoy en día sería ir a trabajar en minishort o havaianas. De última, aunque viniera visita, estábamos todos más o menos en las mismas. Llegó incluso una época que las mallas iban bajando de categoría, y esa que se desteñía, te quedaba un poco chica, o estaba estirada iba a parar a la quinta "total quién nos ve". Y lo más memorable de todo creo que es "la bolsa de las medias". Cuando atravesabamos la etapa de bicicleta, exploración y travesuras, mi madre desistió de lavar medias imposibles de limpiar. Entonces se inauguró en casa "la bolsa de las medias": allí iban a parar todas aquellas gastaditas, que empezaban a mostrar agujeritos, que se les había lavado el color, las que se habían quedado sin compañero. El fin de semana esa bolsa iba para la quinta con el sistema "usa y tira" (no es publicidad de Ala "porque ensuciarse hace bien"... pero sí hacía bien). Era liberador para todos.


Yo sé que muchas cosas las estoy pasando por el tamiz de los recuerdos infantiles y por eso salen ganadoras. Sé que cuando se terminaba el dulce de leche o el pan lactal, y mi papá no estaba o estaba durmiendo la siesta, protestábamos por tener que pedalear como un kilómetro para conseguirlos, cuando ahora es un pequeño paseo hasta la proveeduría. Claro que en aquella época de inflación en "Lo de Don Adolfo" las noticias solían llegar medio tarde y muchas veces era más barato que comprar en el supermercado de capital; cuando hoy en día si uno tuviera que presentar un ticket de la proveeduría para una rendición de gastos sería acusado inmediatamente de lavado de dinero y malversación de fondos.

Tampoco era divertido hacer la parabólica humana para poder sintonizar algún mísero canal de aire (no hablemos de cable por aquellos parajes perdidos en esa época) cuando hoy en día, y gracias a esa deficiencia precisamente, uno suele tener mejor servicio de televisión acá que en su casa original (que a pesar de las antenas de 3 metros de diámetros que se corta cuando llueve mucho, se corta... y acá no hay parabólica humana que funcione).
Sé que hoy en día llegar a una quinta (o al menos la que fue nuestra) el viernes a la noche o el sábado a la mañana después de cinco días la emoción de los descubrimientos no es si brotaron los flox, si hay sapos en la pileta o la perra tuvo cachorros; sino si esta semana los chorros dejaron aunque sea las tapitas de luz. En ése punto reconozco que es impagable llegar tranquilo y tener celulares.

También sé que si las cosas no se arreglan de acá a unos pocos años (y honestamente no creo, aunque me dé mucha pena reconocerlo) MC no tendrá la posibilidad de salir con la bici a la mañana temprano, y no aparecer en todo el día, explorando lugares que si yo supiera, me infarto. Lamentablemente a los cuatro años ya está superando el límite de velocidad impuesto para las calles internas.

Supongo que de todas maneras debería darle más crédito a las mentes infantiles, que son capaces de crear buenos recuerdos aún con vivencias mucho más asépticas que ésta.

Y terminado el post, ya que es domingo paso un aviso parroquial (que nada tiene que ver con parroquias, no se asusten): tengo la seria sospecha que el viernes hice tremendo swap con los comentarios en diversos blogs que visito. Algunos los arreglé, pero en los que tienen los comentarios moderados, que no se publican inmediatamente, me es difícil saber. Así que si recibieron un comentario de mi parte por esas fechas que no entendían ni usando todos los recursos de google probablemente fue eso lo que sucedió. Si usualmente reciben un comentario mío y esos días no, también es probable que la causa sea esa. Vaya uno a saber en qué blog quedó el comentario que les estaba destinado.
Pido perdón, y no le adjudico la culpa a blogger, a la lluvia (ni a la noche, ni a la playa que brilla por su ausencia) fue solamente mi culpa, mía y de mis cables pelados cuando llega el viernes.

martes, 7 de septiembre de 2010

Relaciones de Microondas

Advertencia: Seguimos con la onda quejosa



Nataliaypablo: Y nos conocimos hace menos de un mes en la fiesta de cierre del congreso. A la semana ya vivíamos juntos y ahora acabamos de comprarnos la Wii, eso es más que estar casados (risitas y miraditas cómplices)
Yo: ¿Tan pronto?
Nataliaypablo: es que no nos hacía falta más tiempo
Yo: Bueno, los felicito. La verdad es que no tenía idea, todo tan rápido (callate!!! parecés una señorita bien de hace setenta años cuando el novio se declaraba)
Nataliaypablo: Sí, pero estamos tan enamorados... (más ojitos)

______________ 3 días después_____________________

Yo: Naty, la verdad es que me cayó muy bien Pablo
Naty: ....
Yo: y a propósito, hablando de eso, te acordás que el domingo quedé que le iba a averiguar del concesionario que
Naty: La verdad es que nos separamos
Yo: queda en........ cómo que se separaron????
Naty: yyyy... sí
Yo: Pero el domingo estaban juntos (claro tonta!)
Naty: y sí
Yo: pero si estaban tan enamorados... (callate querés!)
Naty: sí, bueno, las cosas se enfriaron...
Yo: ¿Tan pronto? (callate Lucía de una buena vez te lo pido por favor!)
Naty: Viste como son estas cosas...
Yo: No la verdad no vi, a esa altura de la relación F. no tenía ni mi celular (Lucía callate que te pego!)
Naty: Mejor que haya sido de esta manera, menos complicaciones
Yo: ... y quién se queda con la Wii? (Lucía no tenés remedio ya, eh?)

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Agus: te super agradezco que vengas a darle de comer a a Rimmel y a regar las plantas mientras me voy de vacaciones
Yo: No es nada, en serio, sólo son dos veces por semana. ¿Pero pudiste arreglar bien para que los otros días venga alguien?
Agus: Sí, sí, no te preocupes, que el resto de los días está Pauli, sólo son esos días que no puede, por eso te pido el favor
Yo: Ah, sí, Pauli con la que son amigas desde el jardín, la que veo siempre en tus cumpleaños, divina
Agus: No, esa Poli, Pauli es la otra chica que te conté, la que entró a trabajar el mes pasado, siempre nos encontramos en el msn y nos hicimos re amigas
Yo: Pero, y le dejás la llave de tu casa? (obvio Lucía, callate!)
Agus: En realidad para que no viaje tanto, le dije que se quede acá, total a mí no me va a molestar y a Rimmel tampoco
Yo: Pero recién la conocés... (obvio Lucía, callate querés, que no todo el mundo es tan antisocial como vos que de tu trabajo sólo tres personas, y con suerte, conocen tu casa)
Agus: Sí, viste? Pero es de esas personas con las que sentís que te conocés de toda la vida

___________10 días más tarde_______________

Yo: ¡Gracias por el perfume! ¡Pero no hacía falta mujer! ¡Por un par de veces que vine a darle de comer al gato! Entonces a tu amiga Paula le tendrías que haber comprado la fábrica de Elizabeth Arden!
Agus: Sì, bueno... en realidad no me hablo más con Paula
Yo: ehhhhhhh......... pero le dejaste la llave de tu casa!!! (sí Lucía, todos escuchamos esa parte!)
Agus: Sí, viste cómo es la gente...
Yo (que de sobra vi): ¿Pero tan rápido? ¿No se habían hecho tan amigas?(Lucía, no empecemos otra vez, te lo ruego)
Agus:.....
Yo: Me imagino que habrás cambiado la cerradura no? (Listo Lucía renuncio, me doy por vencida!)


En algún momento de mi existencia supe cursar materias por las cuales no sentía mayor interés que el que siento por estudiar taxidermia.

En una de ellas nos hicieron leer un libro denominado "El yo saturado" de Kenneth Gergen. Muy largo no era. Aburridísimo bastante. Lo más triste es que el único concepto que me quedó del libro es el de "relaciones de microondas" (que de hecho no era más que un ejemplo). En realidad no es ni más ni menos que el famoso reemplazar cantidad de tiempo por calidad de tiempo, pero dicho más académicamente: "Para quienes viven una vida socialmente saturada, el horno de microondas es algo más que una ayuda tecnológica: es un símbolo de la incipiente modalidad de relación. Tanto en el artefacto material como en su contrapartida social, los usuarios aplican un calor intenso con el objeto de obtener de inmediato lo que habrá de alimentarlos. Y en ambos casos la conveniencia del resultado es un buen motivo de debate"


En el momento de leer este libro yo debía contar con unos veintiún años (o menos aún... pero dejémoslo en 21) y al leer esto pensé "¡qué exageración!" Hoy releo este libro y me encuentro con éste y otros conceptos que tan disparatados se ve que no eran.

Porque se supone que todo esto es producto de la sociedad posmoderna. Lo mismo que el estado multifrénico, produto de las tecnologías de saturación social, en el que "comienza a experimentarse el vértigo de la multiplicidad ilimitada". Si se identifican con esto, están multifrénicos y está genial, ahora la onda es ser posmodernos, y con este síndrome se accede rápidamente a ello. Ojo, a no exagerar, intuyo que "esquizofrenia" sigue sin tener demasiados beneficios, así que con moderación.

Probablemente algún día termine esquizofrénica, y al ritmo que vengo llevando seguramente sucederá más pronto que tarde; pero dudo que algún día llegue a entender, y mucho menos aún experimentar, las relaciones de microondas.
Mis amistades se van dorando a fuego muy lento. Será por eso que es bastante raro que me queme. Y aunque no se la alimente todos los días, no es común que se llegue a enfriar del todo, y si pasa, tarda bastante tiempo en hacerlo (otra cosa es que la mande al freezer, pero ése es otra cuestión).

Evidentemente posmoderna se ve que no soy ni lo voy a ser. Mi hija y mis nietos ya tienen desde dónde argumentar que soy algo así como un dinosaurio. Pero no me preocupa demasiado, a todos nos va a llegar, seguramente algo vendrá después de la posmodernidad, aunque lógicamente sea imposible al menos semánticamente. O tal vez ya existe y yo tan despistada como siempre todavía no me enteré. Evidentemente ni falta que me hace.


domingo, 29 de agosto de 2010

Dura de entender


Desde que aprendí a leer me gustó comentar los libros que iba leyendo. Pero lo que no podía entender eran esos clubes de lectura. Además de que en general son más una excusa para comer masitas - tomar vino - chismosear - husmear la casa de los demás; me parecía que no es lindo eso de tener que leer el libro que en general alguien más propone, y mucho menos es divertido la obligación de tenerlo terminado para determinada fecha, al final eso es leer por placer?

Hasta que me di cuenta (recién ahora) que puede ser útil para casos como cuando necesitás comentar un libro y como suele suceder, pocas personas que conoces lo leyeron. Y las que lo hicieron seguro son aquellas con las que menos interés tenés de hablar en una reunión.

El resto no te deja meter ni medio bocado para que no le arruines la supuesta futura lectura de la mencionada obra. Aunque con toda probabilidad, en su vida vayan a leer ni la contratapa del libro en cuestión.

El otro día me preguntaron "Si hubieras escrito una novela, cuál pensás que te hubiera gustado escribir o cuál sería tu estilo?" (quitando a los clásicos) y me puse a describir cuál y por qué... aunque no del todo, porque el final si bien estuvo bueno no estaba a la altura, lo que me lleva a pensar que podría haber sido esta otra novela, que a veces la autora se enreda tanto en las frases como yo, y a diferencia de la anterior cuando llegó el final me sentí profundamente estafada, pero lo curioso es que media hora después había cambiado totalmente de opinión y terminó pareciendo totalmente original y válido... y así hubiera seguido con mi discurso si no fuera que alguno protestó que justo tenía que contar los finales (lo que en realidad no estaba haciendo tampoco). ¡Entonces no pregunten!

Tarde, como 29 años tarde pero entendí para qué sirven esos grupos de lectura, aunque dudo que sume a alguno de ellos.

[En este caso la etiqueta debería ser "Dudas (in)existenciales resueltas"]


sábado, 21 de agosto de 2010

Habitantes


Vino Dolor de cintura. Le gusté (hace mucho que no le gusto tanto a alguien). Llegó por recomendación de la familia paterna. Estoy más aterrorizada que si un pariente pesado pretendiera instalarse permanentemente en mi casa.

Por otro lado, Creatividad se fue de vacaciones. Ni siquiera me pidió la licencia pertinente, se las tomó nomás. No da señales de vida, pero aparentemente la está pasando tan bien que está considerando seriamente no regresar jamás.

Volvió Cansancio, esta vez trayendo cantidad de amigos de su mismo equipo. Como no podía ser de otra manera me tienen agotada. Estoy muy muy pero muy cansada.

Lectura regresó después de unas largas vacaciones; en cuatro meses apenas dio señales de vida, algo equivalente a una novela relativamente breve como para hacerse una idea. No sé qué bicho le picó, pero de repente ocupó buena parte de mi mesa de luz, de mi cartera y por supuesto, una porción interesante de mi billetera.

Broncoespasmo últimamente estaba un tanto adormilado. Bajo este panorama pensé en darle vacaciones a su acérrimo enemigo, el señor broncodilatador. Pero se ve que el primero se puso celoso (ojo, a mí me pasaría lo mismo si nunca tuviera vacaciones) y aprovechando la humedad del miércoles le hizo acortar repentinamente la licencia al segundo.

Otra que volvió a visitarme es una vieja conocida, mi amiga Irritabilidad. A esta altura no voy a negar que es una amiga, pero nuestra relación funcionaba mucho mejor a distancia. Espero que no pretenda quedarse mucho tiempo, porque pide exclusividad y lo logra tan bien que cuando ella está no hay casi nada que me venga bien ni casi nadie que me caiga bien; y esto me preocupa.

Teleadicta sobrevive a pesar de las vacaciones en el hemisferio norte bajo la forma de maratónicas sesiones de Mad Men, The Sopranos y The Tudors, logrando combatir eficazmente un posible síndrome de abstinencia aunque bajo serio peligro de crear nuevas adicciones.

Sueño debe andar con algún trastorno hiperkinético y oposicionista: a la noche no quiere venir aunque cansancio lo llame a gritos, y a pesar que le abro las puertas con otro tipo de ayuda también me rehúye; en cambio a la mañana no se quiere ir, aún cuando el despertador lo tiene a los saltos. Suele hacerme unas breves visitas a la tarde, va y viene. En escasas y afortunadas oportunidades tengo tiempo de prestarle un poco de atención en ése horario.

Por lo demás, los instintos vienen creciendo en forma sostenida: de supervivencia (no me bastaba luchar con un trabajo ahora lo hago con dos), asesino (contra las jefas), maternal (me la comería a besos ochenta veces diarias y otras tantas logra sacarme de mis casillas), femenino (la intuición ídem por fin me está sirviendo para algo)

En resumen en todas estas andamos. Lógicamente de todo esto se desprende que Escritora de blog sin sentido ni pretensiones se ha ofendido, se fue de licencia, o no puede contra tantos nuevos habitantes, la cuestión es que poco pide su lugar y yo, con tantos otros habitantes, apenas puedo ayudarla a respetar el lugar que supo ganarse.

A veces es agotador esto de estar tan habitado.

martes, 10 de agosto de 2010

Elemental....

Entrada no muy ad hoc para el día del niño...
no está bien (para la madre, claro)
que la niña tenga más lógica que su progenitora


La extensión de mi jornada laboral, sumado a que la señora que trabaja en casa no se está volviendo más joven cada día que pasa hizo imprescindible la búsqueda de otro par de manos que ayudara con las tareas domésticas más pesadas algunas veces a la semana.

Como me siento bastante incómoda cuando hay gente extraña tan adentro de casa, la tarea de encontrar la persona idónea no fue nada sencilla, lo que hizo necesario que extendiera mis redes por cuanto familiar, amigo y conocido que tuviera (o no) la paciencia de escucharme.
Supongo que fue en alguno de los muchísimos pedidos de recomendación a cuanto individuo que nos dirige la palabra se me cruzara, que María Clara escuchó y se apropió del vocablo mucama, que no se utiliza en casa para ningún otro particular.

Encontrada la persona idónea después de un par de dificultades, me sorprendo un día (de los que por casualidad yo estaba mientras se encontraba trabajando en casa esta buena señora) de escucharle decir a María Clara algo acerca de la mucama. No lo utilizó directamente para llamarla, ni siquiera estoy segura de que lo haya escuchado, pero me alertó.

Poco más tarde ése día tuvimos una seria conversación al respecto. Le indicamos que a las personas, más allá de la función que cumplen, las llamamos por su nombre. Que a Martita (la señora que trabaja en casa full time y que la cuida cuando yo no estoy ) le decimos Martita, y lo mismo debemos hacer ahora con Lili, del mismo modo que papi a Christian, Darío, Nicolás y Pablo (por nombrar a los que ella conoce) los llama por sus nombres a pesar de ser su jefe. Igual con Mara, la secretaria; o con el portero, a quien también llamamos por su nombre.

Aparentemente la lección fue comprendida.... demasiado bien!
Al día siguiente, cuando salíamos a la calle:

L: - Vení hija, dame la mano
MC: - No tenés que decirme hija, me tenés que decir María Clara.

Ahora no sé cómo explicarle que yo sí le puedo decir hija, sobre todo por el simple hecho que tengo 30 años más y no es tan fácil erradicarme la costumbre, por no mencionar el hecho de que a veces todavía la llamo bebé...

lunes, 2 de agosto de 2010

Celos


Siempre me consideré bastante celosa, ocultarlo calificaría directamente de hipocresía.

Algunos dicen que los celos son buenos, que son los que nos hacen poner en movimiento para alcanzar aquello que anhelamos.
Yo no estoy tan de acuerdo.
Y últimamente tampoco estoy tan celosa.
Porque los celos son parciales, y no es que yo sea imparcial, pero sí trato de hacer el ejercicio de ir un poquito más allá.
Por ejemplo:
¿Cuántas veces le envidiamos el novio a nuestra prima?
¿Y el sueldo a nuestra jefa?
¿Al vecino que se levanta a las once de la mañana, como temprano, todos los días?
¿El bebé a una compañera de trabajo?
¿El físico a alguna modelo?

Pero si nos quedamo pensando un rato, y sabiendo que no podemos hacer un collage con nuestros celos para obtener lo mejor de cada uno, sino que deberíamos aceptar toda su realidad (y no vale hacerse trampa a uno mismo y dejar de ver los defectos de los demás):

¿Seguiríamos envidiando a nuestra prima que a pesar del novio que tiene no tiene activa ni media neurona?
¿Nos parecería tan atractivo el sueldo de nuestra jefa teniendo que soportar que sus retoños estén hasta la coronilla de ella, contando con más de cincuenta años y teniendo que convivir con su propio caracter?
¿No nos levantaríamos de un salto a las 6:30AM de sólo pensar que no tenés trabajo y que esperás ansiosamente que venga el repartidor del supermercado para intercambiar dos palabras con algún otro ser humano?
¿Seguiría siendo tan adorable la idea de un bebé con un padre/marido hipermachista?
¿Aceptaríamos tener ése cuerpo de tapa de revistas a fuerza de no volver a oler siquiera jamás el chocolate y de verte perfecta sólo con photoshop?

Qué se yo, no es que varias veces al día no le envidie pequeños detalles a los demás, pero al final, mirando el cuadro completo, casi siempre termino eligiendo seguir siendo yo... aunque ésto último suene bastante grave.

domingo, 25 de julio de 2010

Semanas de Julio

Ya sé que la semana que nos aprendíamos en el colegio era la de Mayo; y era una sola, pero como no llegué en el día, me inspiro entre tanto bicentenario y me refugio en la excusa de que lo importante no es el sólo el evento en sí, sino el proceso.

... aunque la comparación no me favorezca. Veamos:

9 de Julio de 2006. Domingo. Final de la Copa FIFA Alemania 2006. Argentina ya eliminada del torneo desde hacía 9 días, pero de todas maneras ningún hombre querría perdérsela. Moraleja: Sra. mamá, si tiene la mala idea de tener fecha probable de parto durante un mundial de fútbol, elijase una obstetra mujer, o entrénese en el arte de cruzar las piernas. Eso sí, al marido hombre medio difícil cambiarlo (bueno, ahora no tanto!)
9 de Julio de 2010. Viernes. También ya eliminados de la Copa Mundial FIFA, Sudáfrica 2010 en éste caso. Locro comprado, asadito y por lo menos fin de semana largo. No se jugaba ningún partido ése día, en este caso es muy conveniente ya que MC puede disfrutar del Disney Channel en compañía.

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10 de Julio de 2006. Lunes. Terminó el Mundial. Por fin. A siete días del día D es tranquilizador saber que a partir de ahora es más probable que llamamos al obstetra en cualquier momento y venga.

10 de Julio de 2010. Sábado. No estoy embarazada pero dormimos como si lo estuviéramos.

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12 de Julio de 2006. Miércoles. Día frío. Vamos a comprar el famoso cochecito más huevito. De alguna forma segura hay que traer a la criatura del sanatorio a casa, así que era divorciarse o ponerse de acuerdo en el modelo. Convengamos que estando parados, el que no lleva tres kilos de criatura a cuestas cuenta con ventaja a la hora de mantenerse terco; igual entre uno descartado por muy bajito y otro por muy pesado, San Pliko resolvió bastante bien el problema. El otro santo que intervino es la vendedora de Creciendo de Cabildo y José Hernández.
Ya que el día estaba tan feo compramos también una camperita y un astronauta, en colores neutros, por supuesto ¿En qué estábamos pensando que no teníamos casi ropa de abrigo para la criatura?
Descubrimos el primer auto con patente que comienza con FN (un gol era)


12 de Julio de 2010. Lunes.
Sol había, pero nos congelamos. La niña en cuestión pesa bastante más de sus originales 3260 gramos, menos mal porque con lo que corrí ése día no sé cómo hubiera hecho para llevarlos a cuestas.
En esos días descubrimos el primer auto con patente que comienza con J(AS)!!!! Un Serie 1 (¡después dicen que las cosas van para peor!)

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13 de Julio de 2006. Jueves.
Me doy cuenta que si no me apuro en estos días, después estaré prácticamente un año sin poder ir a la peluquería, así que mejor aprovechar mientras el útero me haga de niñera.
De ahí a comprar el mueble-cambiador. ¿Alguien me puede explicar en qué estábamos pensando de comprar la cuna tantas semanas antes, cuando va a estar meses sin utilizarse y recién comprar el cambiador a cuatro días de que nazca la criatura?

13 de Julio de 2010. Martes. Mi preocupación por la peluquería era bastante certera. En lo único que me equivoqué es que la ausencia de las mismas no iba a durar meses, sino años.
Si se pudiera, contrataría un útero o lo que fuera de niñera. Aprovechando que a la tarde estaba bastante libre invitamos a Máximo y a Brisa a jugar a casa. Digamos que menos mal que la visita fue corta.

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14 de Julio de 2006. Viernes. El abuelo vuelve de un viaje por trabajo. Por suerte llegó antes que naciera. Ni que fuera partero.

14 de Julio de 2010. Miércoles. Menos mal que no soy partera porque si tuviera un día como ése no llegaría a ningún parto (claro que no trabajaría de lo que trabajo ahora, calculo)


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16 de Julio de 2006. Domingo. A un día del supuesto día D. Mañana: Bautismo. Mediodía: Festejo (todo riquísimo!). Tarde: llamando a la partera. Nochecita: Nos rebotan en el sanatorio. ¿Cuánto más me tiene que doler para que me dejen adentro?

16 de Julio de 2010. Viernes. Tanto insistir para que la dejen salir cuatro años antes, y frente a las inminentes vacaciones de invierno me pregunto por qué las instituciones educativas nos hacen esto a los padres; y a quién se le ocurrió que era mala idea dejarlos pupilos dentro de ellas (aunque sean estas dos semanas). Sí, ya sé, pobre hija... ¡Qué madre que le tocó!


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17 de Julio de 2006: Lunes. Fecha oficial para el día D. Finalmente nos dejan adentro. Como no podía ser de otra manera, a pesar de haber armado y desarmado el bolso doscientas cuarenta veces me olvidé el celular y la limpiadora de lentes de contacto. Para eso están las amigas. Gracias chicas! (No sé si alguna vez se los dije). No me acuerdo o prefiero no acordarme mucho más sobre ése día. Creo que nunca sentí desesperación mayor que cuando a la noche vino el obstetra a despedirse porque total hasta mañana a la mañana no iba a pasar nada. Ahora a la distancia menos mal que no nació ése día, no me llevo nada bien con el número 17.


17 de Julio de 2010: Sábado. Festejando que hace casi cuatro años que no estoy embarazada, y aunque tampoco debo, festejamos con un buen Malbec con la excusa del frío mientras ultimamos detalles para el festejo familiar. Definitivamente los días 17 no son los mejores.


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18 de Julio de 2006: Martes. Vergonzoso lo mío, pero no me acuerdo más que una noche interminable, un "esto no está bien, vamos a cesárea" (¡¡¡¡¡SIIIIIII; POR FAVOR!!!!!!!!!!!!); un "ahí vamos" y "es una nena" y una carita por supuesto. Hermosísima y chinchudísima. Lo de chinchuda por suerte se le fue a las pocas horas. Lo de hermosa por supuesto que no (bueno che, soy la madre!). Y no me acuerdo casi nada más.


18 de Julio de 2010. Domingo. ¡Cuatro años! Este año será lo grande que la veo (no sólo físicamente) que me cuesta festejarle éste día porque me parece que hace un montón que tiene cuatro años. Si dependiera de elementos externos para recordar su cumple mi pobre hija tampoco tendrá recuerdos de sus cumpleaños así como yo apenas los tengo de su nacimiento. Día horrible, lluvia y frío. Mini festejo familiar, con asadito, pero sin la torta porque no hubo cuándo ir a comprarla con este tiempo (ni hablemos de tener que hacerla). Entre el invierno y las vacaciones ídem mi pobre hija va a tener pocas chances de festejar su cumple con gente de su misma edad... hasta que tenga 22 años y se reciba de algo! Ahora que lo pienso, estando en el microclima del sanatorio no tengo la menor idea del tiempo que hacía hace exactamente cuatro años.

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19 de Julio de 2006. Miércoles. ¿Cuántas veces puede uno escuchar "¿Cómo que todavía no tiene nombre"? ¿Cuántas veces puede uno discutir con el marido por este motivo, teniendo una cesárea del día anterior?

19 de Julio de 2010. Lunes. ¿Cuántas veces puede uno escuchar "¿Cómo todavía no la mandás a natación-karate-ballet-introducción a la literatura rusa para niños?". ¿Cuántas veces puede uno discutir con el marido acerca de la combinación de la pizza para la cena?

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20 de Julio de 2006. Jueves. Nunca tuve demasiada suerte con el día del amigo. Fue el día del amigo que más visitas tuve y ni siquiera eran para mí. Nunca pensé que tanta gente me iba a ver en camisón.


20 de Julio de 2010. Martes. Después de cuatro años reconozco que dentro de todo menos mal que no nació el 20 porque sigo sin llevarme demasiado bien con el día del amigo (por suerte sí con mis amigos). MC con cuatro años ya tiene más amigos que yo en treinta y cuatro.

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21 de Julio de 2006. Viernes. Este día sólo tiene dos nombres y son 1.- María 2.- Clara. Casi costó más que parirla, pero valió la pena.


21 de Julio de 2010. Cuatro años después sigue siendo tan transparente y cree que es muy fácil convencerme que las donuts desaparecen por arte de magia. Si los nombres se gastaran por el uso intensivo, con mis gritos pelados el María Clara ya estaría todo marchito.

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22 de Julio de 2006. Sábado. Teóricamente a casa, pero la criatura se niega a comer, la madre se niega a que le baje la fiebre, y el obstetra se niega a que vengan más visitas.


22 de Julio de 2010. Jueves. Distaba mucho de estar en un sanatorio (digamos en general que distaba mucho de estar en un solo lugar) pero bien me hubiera venido no ver tanta gente. MC con cuatro años ya organiza jodas en casa cuando no está su madre (con volcada de chocolatada y alfajorcitos de maicena aplastados inclusive)

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23 de Julio de 2006. Domingo. Las dos ya bastante mejor pero el pobre hombre no va a venir a darnos el alta un domingo no?
23 de Julio de 2010. Viernes. Con varias bajas en el laburo, pero mi pobre jefa no va a venir a trabajar un viernes no?

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24 de Julio de 2006. Lunes. Después de una semana completa por fin a casa! Previo paso de la empresa de mudanzas por la habitación del sanatorio ("no, gracias, a la beba la llevamos nosotros, no se molesten") llegamos a casa. Es increíble que una cosita tan chiquita necesite tal cantidad de bártulos. Bueno llegamos. ¿Y ahora qué hacemos? Todo demasiado tranquilo. Era verso eso que es tan difícil tener un bebé.


24 de Julio de 2010. Sábado. Trancurridos siete días de las vacaciones de invierno, ya estoy por poner un aviso en Mercadolibre. Y si las vacaciones siguen así además que una empresa de mudanzas que lleve todo lo que compramos a cambio de un porcentaje interesante de mi sueldo, voy a necesitar una de redecoración de interiores.

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25 de Julio de 2006. Martes. Mini festejo por haber cumplido una semana. Ahora me pongo a pensar qué pocas cosas parece que teníamos que hacer en ése momento.


25 de Julio de 2010. Segundo intento de festejo de cuarto cumpleaños: misma modalidad, mismos asistentes, mismo menú, pero esta vez con torta. Comprada, por supuessto. Parece mentira que a esta altura tardemos una semana en organizar un festejo decente y muchísimo más uno como corresponde.
Anécdota de este 2º festejo: (falta el 3º con todos sus amiguitos... le prometimos que seguro antes que cumpla cinco se lo hacemos) MC declaró ante toda la familia que si mami y papi llegan a tener otro hijo, el bebé no va a usar su mismo apellido, el nombre se lo elige ella, y el apellido "que se busque otro cuando sea grande".

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Sí, ya sé, leyendo cómo vamos evolucionando como padres no es dificil adivinar que no vamos a recibir el Parenting Award 2010. Tampoco es lo importante, y precisamente eso es lo que importa.

miércoles, 14 de julio de 2010

Desayunarme con el desayuno

(Cómo la complican los franceses entre déjeuner y petit déjeuner...
y ya que estamos en este día:
Allons efnants de la Patrie
le jour de gloire est arrivé)

Hace un bastante tiempo, leyendo el Blog de Enrique Dans, me encontré con una muy buena entrada acerca de qué hacía la gente actualmente cuando se levantaba: si primero desayunaba o se conectaba a internet.
Como a veces (bueno, mejor dicho la mayor parte del tiempo) soy bastante egocéntrica, pienso que los demás son como yo; y si yo sólo me siento a desayunar si estoy alojada en un hotel (y lo hago sólo porque me lo cobraron de antemano), lo mismo pienso del resto de la gente. De hecho, hace años que no desayuno en absoluto.
Con lo cual no me costó demasiado pensar cuál de las dos cosas hago primero, si bien no es a diario ni a rajatabla. Sí es cierto que no duermo tranquila si no tengo el celular arriba de la mesa de luz; hábito que tal vez tenga que cambiar si siguen llegando los SMS cinco horas más tarde y te sorprenden a las 4:30 de la madrugada, haciendo que te pegues un hermoso susto.
Pero quitando ésto último, y aceptando que la mayoría de la gente es normal y desayuna, aunque sea por la simple razón de que sin cafeína no funciona en absoluto, yo me pregunto: ¿existe de verdad la gente como se ve en la tele y en las películas que se sientan a desayunar como si estuvieran cenando tranquila y relajadamente cuando son menos de las siete de la mañana? Me cuesta pensar que si en general a las ocho todos los chicos están en el colegio y a lo sumo a las nueve todo el mundo está en el trabajo alguien se prive de esa hora de sueño (la más codiciada) con el fin de alimentarse.
Si nos vamos para el lado lingüístico del asunto, des-ayuno significaría quebrar el ayuno, y no dice nada respecto de mañanas o levantarse temprano, lo mismo sucede con desjejum en portugués (jejum = ayuno), en cambio se ve que la Galia me tira porque para ellos déjeuner (con la misma lógica, o sea jeûne = ayuno) en general equivale al almuerzo (y de ahí que creo que el cuadro no termina de ser pertinente a esta entrada). Lo curioso es que en cambio en los países de habla inglesa, que tienen un marcado ritual de break-fast, la palabra literalmente estaría sugiriendo que el citado intermedio sea precisamente rápido, y ahí sí que me consta que los desayunos son más copiosos que nuestros almuerzos.
Obviamente accionista de Kellogg´s nunca voy a ser, pero digo yo una cosa, ¿por qué el único momento del día en el que está bien visto comer sea el único en el que jamás tengo hambre?

miércoles, 30 de junio de 2010

Mes aniversario

Por extrema falta de tiempo, este año con austeridad
y antes que termine el mes aniversario



Por estos pagos, nos gusta cumplir.

Nos gusta cumplir con el trabajo que nos asignan, con tareas propias de buenos/as padres/madres e hijos/as, nos gusta cumplir como vecinos (hasta ahí), como ciudadanos, etc.
También minimamente nos gusta cumplir con la gente que se da una vueltita por acá, nos dedica algunos minutos y encima de todo se toma el trabajo de comentar algo.
Lo que tanto no nos gusta es cumplir años.


Como lo primero es lo primero, pero los últimos serán los primeros, de acá para para allá, comenzamos con el cumpleblog el 19.
¿Qué decir?
Van dos años que sigo sin arreglar el encabezado.
Otros tantos que sigo sin decidirme por ninguna imagen para que adorne un poco mi perfil (estaría para hacer un concurso!)
51 suscriptores según google. Me puse a pensar de los que conozco y creo que llegué a contar 18, con toda la furia, o sea que no sé quienes son la mayoría de mis suscriptores. Así que la ocasión amerita un gran: Bienvenidos sean quienesseaquesean!
Se cumplieron otros dos años de seguir sosteniendo un blog sin ninguna causa, objetivo o misión en particular. No es tan fácil como parece, aunque el objetivo de seguir sin objetivos sigue cumpliendose al 100%.
Continuando con los porcentajes, algún comentario se me debe haber chispoteado, pero creo que estamos en una cifra cercana al 90% en lo que a respuestas a comentarios se refiere... ahora que lo pienso, creo que cumplo más acá que en mi trabajo. Pero cabe mencionar que si bien no sé hasta donde se leen las respuestas a los comentarios, me da toda la sensación que se lee más que cualquier informe que presento en el trabajo.
Hablando de eso, también se cumplen dos años sin necesitar moderar comentarios. En todo este tiempo creo que recibí sólo un comentario malintencionado (anonimo, por supuesto), y un poco de spam, pero demasiado bien (toquemos madera sin patas, toquemos madera sin patas!)


En otro orden de cosas, el día 2 fui yo quien cumplió años; algunos más que los dos que cumplió el blog.
Fue un cumple especial por un lado, y no especial por otro. En mis cumples suele pasar algo trágico, tragicómico, y en algunas escasas oportunidades, algo muy bueno. Este año cayó el día de la semana que más trabajo tengo con lo cual tuve sólo tres horas (y ni siquiera juntas) para festejarlo. Se ve que el destino se despistó un poco con eso.
No tuve demasiado tiempo para reflexionar sobre el tema, pero los hechos hablan por sí mismos: me estoy volviendo más experimentada (vieja jamás!):
El mundial todo muy lindo, pero parece una repetición del anterior
Los chicos nuevos del trabajo me parecen nenes
Me empezó a doler el lado izquierdo de la cadera y el pie derecho (aunque sea hubiera sido todo del mismo lado!)
Cada vez me importa menos el qué dirán (el qué dirá mi jefa al cuadrado quedó bastante claro que hace tiempo me importa muy poco lo que dice)
Pero en algo no cambio nunca: Sigo dándole vueltas a este tema de cumplir años aunque sé que es inevitable.
María Clara me reclama por qué no crezco a pesar de cumplir años... mientras no me reclame por qué no envejezco...

domingo, 13 de junio de 2010

If Detective Sipowicz jumped off a cliff, would you do that too?

Este blog está muy Mafaldero últimamente...

Para que se entienda el presente post tengo que hacer un breve resumen de mi vida durante los últimos tres meses.
Todo aquel que se precie de haber leído un poco este blog puede llegar sin mucha dificultad a las siguientes conclusiones:
1.- Vivo en crisis con mi trabajo, de hecho este blog surgió en una etapa de gran movida a ése nivel... que se mantiene hasta el día de hoy
2.- Me taladra la cabeza la ecuación maternidad-carrera profesional, al menos es algo que a esta altura asumí que no voy a poder solucionar jamás.
3.- Soy un ser absolutamente contradictorio.

Si disponemos todos estos ingredientes en la procesadora, el resultado no podía ser otro que el siguiente: no conforme con quejarme de un empleo, me conseguí un segundo trabajo. No, no se preocupen que de éste segundo no me quejo (aún).

Para distinguir llamemos a mi trabajo Nº1, o sea el de siempre, lo llamaremos el Castillo de If, y al nuevo o Nº2 Ingleside.

En el Castillo de If son todas unas auto proclamadas mejores madres (y se sumó otra embarazada más, de las que peor me caen, huelga decirlo): ya desde el embarazo, no se alimentan más que con comida orgánica, hacen tres o cuatro cursos de preparto, a ver si se deciden por el parto bajo el agua con delfines, el parto orgásmico, el parto más complicado del planeta así me hago la víctima hasta que mi hijo/a sea bisabuelo/a o el parto en suite 5 estrellas. Crian a sus hijos según teorías científicas de Jean Piaget, María Montessori, Osho, Nancy Ann Tappe, Mario Socolinsky y Utilísima Satelital. Obsérvese cómo va descendiendo el nivel académico de los referentes, pero en éste ámbito eso es lo de menos. De todos modos, pasada la primera infancia de las criaturas, ninguna es tan malamadre como para necesitar que alguien más les diga cómo criar a sus incomparables retoños.
Estos niños, niñas, adolescentes (y adultos!) asisten a acicaladas instituciones educativas, a cuál más costosa y socialmente encumbrada, en las cuales la enseñanza, por supuesto, es lo de menos. No olvidemos que los niños genios superan las expectativas en cualquier institución, así que mejor que al menos que estén en un ambiente estimulante. Entiéndase que "estimulante" es un nuevo sinónimo de la expresión cheto, concheto, pijo (sí, hay una que se hace la española, encima).
Son tan buenos hijos que aunque tengan 25 años prefieren seguir veraneando con sus padres, o solos en su defecto.

Es una forma más elegante de decir que es un antisocial sin amigos.
E irse a un colegio más elegante es sinónimo que hubo que cambiarlo porque en el anterior no aceptan repitientes.
Y que una nena de casi cinco años apenas pueda hilvanar tres palabras en una oración sólo indica que su hemisferio derecho es superdotado (y que a nadie se le ocurra preguntar por el otro hemisferio, ni elaborar otro tipo de teorías! No ven que la niña es una ídola apilando cubos?)
En ése ambiente yo pensaba: de la maternidad me voy directamente al infierno de las malas madres.

En mi trabajo Nº2 las cosas son bien distintas. He decidido llamarlo Ingleside, no sólo por lo risueño, sino porque si bien se supone que los niños de esa casa tienen la mejor mamá del mundo, no es muy dificil darse cuenta que en realidad son más bien criados por la empleada. Que, ya que estamos tan Mafaldescos, casualmente se llaman Susan.
En este nuevo trabajo, como comentaba, son todas unas superadas malas madres.
Pueden estar perfectamente todo un día sin ver despiertos a sus bebés de menos de dos años.
Confiesan abiertamente su desesperación el día que falta la empleada y se tienen que quedar todo el día a cargo de sus pequeños.
Una tuvo una depresión post parto que le duró casi dos años, y como encima se ponía anoréxica no le pudo dar la teta (horror!)
Otra, de una familia con muchísimo dinero, envía a sus hijos al colegio privado más barato que encontró, y sólo porque haciendo cuentas, se avivó que es más barato (y mucho más práctico) que enviarlos a uno público y tener que pagarle de más a la empleada cuando los docentes están de paro.
Otra recorrió tantos colegios como uno a la hora de la elección del mismo. Y el factor decisivo fue que quedaba al lado del trabajo de la madre, como para que los retirara y los cuidara hasta la hora de la cena (que prepara esta abuela y recién después se van todos para casa).
La única que más o menos paga un disparate y medio como yo lo hace sólo por las múltiples actividades extraescolares que ofrece el colegio; qué es eso de tener que hacerse cargo uno mismo del hijo después de las 16 o 17 horas?
La mayoría de estos niños ha sido alimentado a base de delivery, Mc Donalds, supercongelados y si tienen suerte, ocasionalmente comida de la abuela.
La mayor duda existencial para estas mujeres a la hora de encargar un hijo no era continuar con la especie o dejar rastros de nuestro paso por este planeta, dar y recibir amor, ni siquiera que algien nos atienda cuando seamos viejos; sino que si después del embarazo y parto todo vuelve al mismo lugar o no.
No tienen la menor idea de lo que es un curso de preparto (yo al menos fui un día, a uno intensivo!) y el tipo de parto que eligieron es "cuando tenía un ratito libre".
La mayoría de estos niños ya ha tenido que hacer terapia antes de los tres años, y más de uno con siete u ocho va por su segundo tratamiento.
Con chicos de doce años apenas están terminando de conocer a los compañeros y a la directora del colegio, aunque ellas mismas hayan sido ex alumnas de la misma institución.

Pero nobleza obliga, hay que reconocerlo: uno los ve y se los ve bastante normales. De hecho, mucho más normales que los hijos de las habitantes del Castillo de If. Al menos más sociables y más cariñosos.


Sé que está mal, que no se debe hacer comparaciones de ningún tipo (como diría Susanita, ni siquiera con los que son mejores que nosotros, ¿para qué hacerle eso a nuestra autoestima?), pero no lo puedo evitar. Además si tres veces por semana ves a tu hija sólo por unas horas y una vez por semana no estás a la hora de cenar y/o irse a dormir, todo esto consuela un poco.

No sé por cuánto tiempo mantendré esta dualidad Castillo de If / Ingleside, me canso mucho y en el Castillo de If cada día me siento más incómoda, además cada vez me quedan menos Farias (al menos si es que me termino de ir por eso espero que no sea de una manera tan trágica); pero lo que se refiere a Ingleside, muy risueño todo (salvo para algunos la parte de criar hijos) pero el horario no es el más conveniente, aunque dejara el Castillo no me modificaría en nada (salvo que si quisiera podría dormir toda la mañana).

¿Soy la única que se consuela pensando que hay gente peor que uno?
No me molestaría nada no ser la única. Como siempre digo, es cierto que mal de muchos consuelo de tontos. Pero no es que yo haya sido alguna vez demasiado inteligente.