miércoles, 19 de junio de 2013

Choquemos esos cinco!

Que son los cinco años que cumple este humilde blog.
Por supuesto, me hubiera gustado festejarlos de otra manera, no sólo los cinco años, sino a lectores, pero como estamos de fiesta no los voy a aburrir con los temas de siempre: falta de tiempo, cansancio, problemas, etc.
Igual no se asusten, sigo siendo yo, nunca voy a ser del todo positiva, así que empiezo mi reflexión de cumpleaños, digo, cumpleblog, por la negativa:  Hoy no tuve un buen día, hace una semana, que no tengo buenos días, lo que se podría resumir en que no tuve una buena semana.  Hay muchos factores que pueden contribuir para que esto suceda, pero cuando el principal es el egoísmo, el egocentrismo, el creerse más que el otro (iba a poner algo procaz, pero quiero mantener el blog tipo ATP), la falta de pericia, la falta de discernimiento;todo lo malo parece elevarse a la enésima potencia.
Es por eso que me pongo a pensar y me doy cuenta que en cinco años de blog no he encontrado casi nada de todo eso; y mucho menos entre los más asiduos.  Como si esto fuera poco, todo un mundo de novedades, contención, en fin...  Gracias!
¡Todo es ganancia!
Y ahora que siga la música, las bebidas, la torta; y la intención es seguir por acá... aunque más no sea para cumplir otro año y poder finalmente publicar el post que hubiera querido publicar inicialmente este año.

domingo, 2 de junio de 2013

Autofestejo


Cumplir 37 no tiene nada de especial.  O estoy muy poco inspirada y no se me ocurre, lo cual lejos de molestarme, se agradece sobremanera.
Lo que es innegable es que me estoy volviendo más vieja.  Y como los viejos, me estoy volviendo cada vez más infantil.
Así que este año, por quinto año consecutivo, quedan todos invitados nuevamente a mi cumpleaños virtual.
Pero este año con una novedad.  Me gustaría que vengan con un regalito.  Sí, así de pedigüeña estoy, como los chicos, vieron?  Es que me estoy poniendo vieja...  ah, eso ya lo había dicho no?
Como sea, entre la distancia y lo dificil que está la economía hoy en día no voy a pretender un regalito material.  Así que si no quieren caer con las manos vacías los invito a que, después de casi cinco, cuatro, tres, dos, un año o media hora que hace que me visitan se animen a regalarme la idea de un libro que pueda gustarme.  Si quieren acompañarlo de una canción, una película, una serie o cualquier otra idea, será sumamente bienvenida también.
Se ve que el combo vejez viene con un poco de caradurez también.  Se ve que al final, cumplir 37 no es tan intrascendente como parecía.

martes, 23 de abril de 2013

Homenaje a mis amigos

Porque están siempre.  Porque me llevan a pasear a lugares donde no he ido, me hacen pensar, enojarme, emocionarme.  A veces no los trato tan bien como debiera, e igual siguen ahí, firmes.  A veces no les presto la atención que se merecen, sea por falta de tiempo o ánimos, e igual, cuando retorno, ahí están, esperándome.
Los tengo de muchas nacionalidades, algunos nuevos, otros viejitos, algunos pretenciosos, otros bien simples; unos cuantos muy superficiales, otros polémicos, otros tantos bastante pensantes.
Hoy es su día, y a pesar que no ando muy inspirada quería homenajearlos

(para la foto, sólo los recién llegados a la familia)

¡Feliz día amigos!


23 de abril: Día internacional del libro



martes, 5 de marzo de 2013

Deshoja unas vacaciones

Evolución de las vacaciones según se va deshojando el calendario:



Primera semana:  "Hace poco que volvimos de un viaje, todavía nos dura la energía.  Por otro lado, qué inteligentes que somos!!! Si contamos con la posibilidad de tener pileta, jardín y etcéteras, es una tontería irse de vacaciones ahora.  Para qué pagar todo tan caro, correr después de la locura de diciembre para llegar más cansado todavía a las vacaciones; todo para aterrizar en un lugar que seguramente esté más lleno que Florida y Córdoba un miércoles al mediodía.  Por otro lado la ciudad se vacía, llegamos rapidísimo a todas partes, no hay tránsito, no hay filas en el super ni en ningún lado, los jefes están de vacaciones y nadie nos controla (en realidad casi nadie nos controla ahora ni a Facundo ni a mí, pero bueno, la cuestión era seguir sumando beneficios de no tomarse vacaciones).  Y lo mejor: nos tomamos vacaciones después cuando los demás están hasta la coronilla y acá no se puede hacer uso de la pileta, ni del jardín, ni de la fila vacía en el super.  Si, si, a la mayoría de la población le falta un tornillo y nosotros descubrimos la pólvora y los fuegos artificiales, todo en el mismo día"


Segunda semana:  Seguimos siendo gente muy inteligentes; sin embargo admitimos que nuestro brillante plan necesita algún que otro ajuste.  MC se cansó un poco de la pileta, ya sabe tirarse de cabeza, de bomba, de palito, de panza, de cola, de "onda me estoy escapando de un incendio".  Extraña a sus amiguitos.  Nos ponemos en contacto con otra mamá y sendo hijito y como el tiempo esta lindo y ellos no pueden acercarse hasta donde estamos nosotros, decidimos volver a la civilización (alias, donde vivimos el resto del año) y encontrarnos en nuestra querida plaza de siempre.  Al final plaza y playa difieren sólo en una letra, así que tanta diferencia no debería haber.  Todo hermoso hasta que una señora muy paqueta viene como tromba al banco donde estábamos sentadas la otra mamá y yo observando jugar a nuestros retoños, buscando "asilo político" ya que momentos antes habían intentado asaltarla.  Raudamente recogemos carteras, jueguetes, niños; y adiós plaza, juegos, amiguitos y tranquilidad.




Tercera semana:  Nuestro plan sigue siendo bueno, salvo que olvidamos un pequeño detalle:  ¡el calor!  Ahhhhhhh, era por eso que desde hace dos o tres generaciones la gente sale de vacaciones en verano.




Cuarta semana: Ya tenemos el cerebro frito en manteca de tanto calor, la nena insoportable, y los padres más aún...  "Y si nos vamos unos días afuera..."




Pero al menos no podemos decir que no aprendimos de nuestra propia experiencia por qué uno se va de vacaciones en verano (siempre guardándose algunos días para volver a escapar en plena vorágine).


martes, 1 de enero de 2013

Desafío


Así lenta como viene la cosa por esto lares...  es un verdadero desafío.
Pero el otro día me cuestionaba que no soy una persona que le tenga miedo al número 13.  Todo lo contrario, de hecho me cae muy simpático, y hasta los martes 13 suelen ser días de bastante suerte.
Al que realmente le tengo pánico es al 17.  Tal vez ilógico, pero tengo sobradas pruebas que no es mi número (más si sumamos la confirmación quinielera de "la desgracia")
Entonces como no es algo para andar diciendo mucho en ámbitos más formales, académicos, religiosos, ni nada por el estilo lo digo por acá.  ¿Qué mejor lugar que éste para semejante desvarío?
Entonces el desafío es mantener el blog hasta 2018 a ver si se confirman mis sospechas...  siempre y cuando llegue viva al 2018 después de cumplir cuarente años, y sobrevivir al 2017.
En cinco años (si llegamos!) vemos.

Curiosamente, ahora blogger me acaba de agrupar los post de 2012... y fueron casuamente 17.   Y bueno, no fue un gran año en bloguisticamente hablando, la honestidad ante todo.  Y que el 17 se quede ahí, porque no fue tan mal año (es mi forma de decir que fue un buen año).

viernes, 30 de noviembre de 2012

Vamos empeorando


Y sí, no es raro sentir eso después de varias semanas de vacaciones.  Pero es cierto que a la distancia las cosas se achican y al acercarse se agrandan.  No se dan una idea de qué grandes que estoy viendo los problemas...  y por qué no, los precios.
Es increíble qué poco que dura el efecto terapéutico de las vacaciones.  Me quiero volver!

Parece que me hubieran cambiado por otra que sabe escribir breve pero no... calculo que cuando me acomode un poco volveré al ruedo (bueno, lo mismo dije nacíó María Clara, y creo que todavía no me acomodé demasiado!).

Gracias por todos los saludos y buenos deseos, la pasé tan bien que casi no usé internet...  esa es la mejor prueba.
Espero crear posts más alegres, elocuentes y demases en el futuro cercano (muy cercano!)

jueves, 18 de octubre de 2012

Vamos mejorando


Siendo las 5:40AM me sobran exactamente 20 minutos antes que suene mi despertador (no sé para qué...) y 2 horas, 40 minutos para que pase el remise por casa.
Pero bueno, en definitiva debo ser yo que no estoy del todo convencida de eso de "disfrutar el paisaje mientras uno vuela"...  o se me desordenará el sueño (todavía más).
Pero lo importante es que vuelvo a estar en paz conmigo misma, y no, como pensaba hasta hace un ratito nomás "quién me mandó a embarcarme en esto!"
Y bueno, Mafalda ya ha visitado este blog, incluso en esta forma...  pero los clásicos no pasan de moda (y en casa, esto ya es un clásico en cada viaje)
Nos vemos a la vuelta!

martes, 25 de septiembre de 2012

Había una vez...




Yo  era un Tubby, que andaba solo por una ciudad pesada

Hasta que un día vi una Tubby y quiso que la acompañara


Y así, así, pasaron ocho años desde que compartimos chocolates, digo, desde que nos casamos... (y compartimos chocolates, obviamente!)
Pasaron muchos chocolates, vino una teletubby, y de repente ocho años se pasaron de golpe, pero al mismo tiempo ya es casi una década.
Mientras haya chocolates para festejar, o para aliviar los tragos amargos, que sea por muchos chocolates más... ah, no digo, años (y chocolates también!)

Los carteles eran para indicar pertenencia...  y puedo decir que sirvieron muy poco.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Viaje de ida



Como podrán apreciar, aunque ganas de no-volver no me faltaron (no volver a Buenos Aires, no al mundo blogger) no pude hacer lo del título.  Por lo menos que sirva para poder irme en Octubre, más tiempo, más días, más lejos (más todo...  tengo muchas ganas de irme! aunque sospecho que deberé volver de todas formas...  aunque más no sea para reunir los medios para volver a irme y así...)
Pero volviendo al tema que nos convoca, estoy en un dilema nada existencial, pero para algo uno tiene blog.
Estoy tentada y no tentada de empezar a leer la popular saga de las sombras de grey (creo que no hace falta más presentaciones no?).  Por un lado, el argumento no me atrae, nunca hubiera elegido ese libro espontáneamente, ni siquiera leyendo la contratapa...  o hubiera elegido unos cincuenta antes de ese, mínimo.  Por otro lado, tengo tantos libros buenos que me esperan para ser leídos, que no le veo la razón de embarcarme en algo así...
Por otro lado me genera mucha curiosidad todo el fenómeno que provoca.  Convengamos que no soy un ser nada especial, con lo cual si le gustó a tanta gente (bueno, gustar no sé si es la palabra, pero sí los enganchó) por qué no iban a gustarme a mí?  Si me entretuve mucho con "El código Da Vinci" me devoré la saga Millenium y esperaba con ansiedad los lanzamientos de Harry Potter....


Y sí, la lectura es un viaje de ida, pero de los lindos; y total cuál es el problema (aparte de ir a trabajar sin haber dormido la noche anterior presa de un libro fascinante?)

También tengo otro dilema nada-existencial.  Estoy tentada de comprarme unas crocs.  Preveo que mis pies me lo van a agradecer....  pero me niego a salir de mi casa con semejante adefesio, sin embargo sospecho que si me resultan cómodos voy a estar en el trabajo sufriendo por no tenerlos puestos y me van a empezar a parecer elegantes hasta para un casamiento en el Hilton....  por ahí mejor sería seguir en esta infeliz ignorancia....

Soy toda oídos.  Para escuchar consejos, y para escuchar sus propios "viajes de ida" (no tengo problemas en sumar más vicios si me atraen)

martes, 7 de agosto de 2012

Y si, por ejemplo, yo dijera que...

- voy a cerrar el blog y no voy a escribir más en él...  eso haría que en forma casi automática volviera a postear día por medio, como cuando lo abrí?
- no voy a redactar nunca más un informe en mi vida....  eso funcionaría mágicamente como incentivo para que me muera de ganas de redactar informes?
- No me voy a hacer más problema por ordenar mi casa...  de repente todo estaría tan en su lugar que me moriría de aburrimiento en mi propia casa?
- me reservo, digamos...  unos sesenta días anuales para que algún miembro cercano de mi familia o yo estemos internados....  tendríamos la suerte de no pisar un sanatorio/clínica/hospital en...  dos años, por ejemplo (creo que ni siquiera me atrae ir a ver a un bebé... o ya ni tan siquiera tener uno, con tal de no pasar ni por la puerta!)


En fin.  Ninguna novedad a esta altura.  Otra vez la rutina de ambulancia, horarios de visita en terapia, salas de espera, conversaciones con otros familiares, desfile de enfermeras y enfermeros, médicos que tienen una increíble capacidad de hablar mucho sin decir absolutamente nada, meriendas a la hora del almuerzo, cenas a la hora de la merienda mientras por otro lado mucho tostado, variedad de ensaladas o "plato del día"; noches de insomnio como acompañante, el libro que se eterniza porque no hay nada para hacer, pero tampoco paz suficiente para poder leerlo; mudas de ropa que van y vienen, negociaciones para el alta....  en fin toda historia vieja y conocida pero repetida una vez más.
Otra vez con mi papá (bueno, no es que yo me haya portado demasiado bien últimamente, pero me gana...  está bien que me gana en años también, más de cuarenta!).  Yo pretendía un año sin internaciones...  ahora voy a pretender apenas un mes.  ¿Será pretender demasiado?  
Hoy hace exactamente cuatro años que empezó con el tema bypass....  y van siete internaciones desde entonces...  creo que no es tanto no?

Otra vez el reader con miles de posts atrasados.  No es sólo la falta de tiempo, o de tiempo libre...  llega un punto que la cabeza no da ni para esto.
Como las únicas leyes que parecen cumplirse, al menos en este país, son las de Murphy, vamos a ver si con estos postulados la cosa mejora un poco.  Aunque sé que no debería quejarme, porque como las otras veces, al final estamos todos en casa y todo bien.  Pero que me deja por el piso...  y sí!