lunes, 6 de junio de 2011

De ayer, hoy y siempre

(Como no podía ser de otra manera, hago uso y abuso de uno de mis preferidos)


En la edición de ayer de La Nación, en primera página salió la siguiente nota:



Muy bien, cual fiel lectora de Rayuela o de la serie Elige tu propia aventura, vamos a la página 25:
Si les interesa el artículo y aún no lo han leído es mejor que lo hagan on line, yo lo que quería era señalar la secuencia de las páginas en la edición impresa, y cuál fue mi impresión esta vez que, cosa extraña, lo estaba leyendo más o menos de adelante para atrás y no al revés como suelo hacer.
Muy bien, terminamos de leer la nota, los nuevos argumentos, héroes, villanos y demases y doy vuelta la página para encontrarme con la publicidad a doble página del anticipo de los espectáculos de vacaciones de invierno ofrecidos por Club la Nación:

Veamos, página 26
y sí, seguimos en el domingo 5 de junio de 2011

Veamos: Mickey Mouse y Minnie, Blancanieves, Cenicienta, Alicia en el País de las Maravillas, El sombrerero... no fueron creados exactamente en este siglo.
Sigamos... Flavia y su ola verde? Por un momento creí que había agarrado un diario de 1987
Pero si vamos a hablar de siglos, qué mejor que Robin Hood. Le gana por varios siglos a todos los anteriores.

Vamos a la parte inferior de la página:

¿La novicia rebelde... no fue inspiración de muchas niñas (y niños supongo) hace como... 45 años? ¿O se nos volvió a rebelar contra una causa más modernosa ahora?
¿El Ratón Perez habrá encontrado un nuevo empleo, o seguirá siendo el encargado de buscar los dientes de leche a cambio de regalos en lo profundo de la noche como hace desde tiempos inmemoriales?
Y lo más sospechoso de todo... en ése cartel Tom y Jerry parecen haber hecho las pases. ¿O será sólo para la foto?

Por último vamos a la página 27 con las novedades en cine:


Se estrena linterna verde... será que le pusieron una lamparita de bajo consumo que le cambió los poderes o algo? Porque por lo demás parecería la misma historia que se leían en la infancia de nuestros padres.
Aliens. ¡Pero qué gran idea! Los aliens siempre son tipo mutantes no? Bueno al menos ellos deberían presentar una novedad respecto de sus antecesores seguramente. Bueno no, no estoy tan segura.
Pero calculo que para los que compartimos generación, la vista se habrá desviado inmediatamente hacia abajo a la izquierda. Sí, sí señores y señoras los Pitufos están de regreso. Y en 3D, lo que les otorga algo más de humanidad. Supongo que el problema es que entonces ahora para Gargamel y Azrael no resultarán tan apetitosos. ¿Un poco difícil no?

Cuando termino de leer estas páginas me pregunto si realmente lo habrán puesto la nota y la publicidad tan juntas, y la verdad me suena a que sí.
Puede ser que aún no hayan tenido tiempo de llevar a la pantalla o a las tablas a estas nuevas creaciones de la literatura, pero después de todo, aunque no reluzca mucho de nuevo bajo el sol, los clásicos nunca dejan de tener su encanto.



jueves, 2 de junio de 2011

A medio sendero

Una entrada a la altura de mis ganas de festejar...
No pidamos demasiado.



Una vez cuando era chiquita vi en una revista un reportaje por entregas de alguna conocida (desconocida por mí) a modo de autobiografía al que había titulado algo así como "En la mitad de mi vida". La mujer en cuestión tenía en ése entonces treinta y pico de años.
Con la inocencia que caracteriza a esa edad, rápidamente saqué el cálculo que esa señora pensaba vivir unos setenta años y me pareció lógico que diga que estaba en la mitad de su vida.
Considerando que hoy cumplo exactamente 35 años, creo que este nuevo número me termina de dar la autoridad suficiente para decir que tanto a la señora del reportaje como a mí misma a esa tierna edad nos faltaba un tornillo para pensar o creer tamaña idea.
Y sí, no me identifico mucho con el trato de señora a pesar de serlo hace más de seis años; pero aquella otra se merece el título por considerarse en la mitad de su vida a tan temprana edad.
Ya sé que ahora termino de decir esto, salgo a la calle y me puede pasar por arriba un 151, con lo cual haría rato largo que pasé la mitad de mi vida; pero de ahí a considerarse así hay un largo trecho (ya que estamos en el rubro carreteras)
Así que en vez de a mitad de camino, digo que estoy a mitad de este sendero que son los 30.
Ya no soy de treinta y pocos, como me consolaba hasta ahora. Y cada vez estamos más cerca de los 40.
Y ni hablemos lo que escuchamos respecto del reloj biológico a partir de esta edad porque ahí, directamente cancelo festejo de sábado y festejo de domingo. Cómo puede ser que el hombre pueda ir al espacio exterior, hasta la luna; te puedan poner el órgano de otra persona, hacerte vivir hasta más allá de los 100, pararte el corazón y hacer que vuelva a latir; pero todavía no pueden hacer que los óvulos sigan siendo jóvenes por más tiempo?

Igual no me quejo, porque cuando cumpla los 40 creo que voy a estar peor, así que al menos disfruto los treinta y cinco, donde todavía no es demasiado tarde...
Eso y que me puse a hacer un paralelismo y pensemos que si me comparo con el siglo en el que nací digamos:
Década del 00: El siglo en pañales - ídem
Década del 10: Gran Guerra - no digo que ídem... pero convengamos que la adolescencia califica de guerra
Década del 20: Años locos - Idéntico
Década del 30: Gran depresión - De nuevo saquémosle el gran, pero a juzgar por esta entrada, por ahí andamos

Así que si a los cuarenta me espera otra gran guerra, mejor disfrutar los treinta mientras pueda. Pero espero que no sea cierto, porque además de la guerra de los 40, puedo tener mi baby boom en los 50, convertirme en hippie a los 60 y mejor no sigo pensando.
En definitiva, paré de pensar en el futuro antes que la señora del reportaje de mi infancia. No tengo remedio.


martes, 31 de mayo de 2011

Edad de Protección al Menor

(Con semejante tema no iba a cambiar de ilustrador favorito no?)


Hoy en La Nación, y en primera plana, salió el siguiente artículo , del que rescato una frase a modo de resumen:

"Hasta los 10 años los padres deben poner un escudo protector ante la penetración informativa de imágenes inquietantes. Y, por debajo de los siete, las noticias sobre desastres, tragedias o guerras deberían estar completamente vedadas."

Y yo, ya que estamos me atrevo a ir un poquito más allá, y como madre sobreprotectora que puedo llegar a ser me reconfortó el alma esto de que, después de todo, criarlos dentro de una burbuja no es tan malo.

Total, las burbujas se rompen rápido y por sí mismas. No sé, aunque frecuento uno los fines de semana, no vivo en un country ni en un barrio cerrado, pero me parece genial que los chicos salgan de su casa, o dejen la puerta abierta sin temor. Lo que yo no logro comprender es como esos mismos chicos al volverse adolescentes no se atragantan de aburriemiento entonces, pero eso es otra cuestión. Y en todo caso, en ese momento les podemos presentar la realidad servida en bandeja si es que no tuvieron el gusto de cruzársela antes.

Pero mientras son chiquitos, qué beneficio obtienen de cruzarse con "las realidades de la vida" cuando aún no pueden comprenderlas del todo, y mucho menos hacer algo para remediarlo? Qué diferencia les puede hacer enterarse de estas cuestiones más de grandes? La realidad no se cuela por todos lados cuando no debe como para encima invitarla a entrar como invitado de honor? Aún más, me pregunto, los padres de niños que no pueden escapar de estas realidades, llamémosle guerras, enfermedades, muerte o como se diga, no hubieran preferido que estas cuestiones no tocaran de cerca a sus hijos?
Qué tiene de malo ser feliz mientras se pueda?

Creo que todas esas experiencias difíciles que decimos que "fortalecen el carácter" las vemos desde nuestros ojos de adultos, a nosotros tal vez sí nos resulte como un supradyn para la personalidad, para un chico chiquito es más traumática que otra cosa.

Por otro lado, me pregunto cuándo uno empieza a tener que soltarlos un poco. Tal vez con el tiempo se me esclarezca sólo, pero mientras tanto me quedo con la duda. MC todavía es chiquita, es indiscutible que por la calle tiene que ir acompañada por un adulto y no se tiene que soltar de la mano de quien la lleva. Pero si hubiera llegado a una edad en la que empezara a cuestionar la directiva de ir de la mano, qué explicación tendría que darle: que en lo que hasta ahora considerábamos un buen barrio dentro de todo, donde sólo ostentábamos el record en cuanto a robos de autos se refiere, de repente hay un "alguien" que intercepta chicas en un colegio a metros de casa y las lleva a la estación de Belgrano R para violarlas (y explicarle lo que es una violación, tal vez)... o decirle que hay un hombre que se lleva a las chicas para hacerle cosas feas (dejando librado a su imaginación qué son las cosas feas) ... o mandar un "porque yo lo digo" y punto...

Y pensar que a la hora de elegir el colegio de MC, el actual sumó muchos puntos a favor por poder ir caminando, y así ahorrarle también la realidad de perder entre una y dos horas diarias entre el tránsito; cuando además hay tantos otros chicos que para venir a este mismo colegio, los tienen que traer en auto o en micro, por qué no aprovechar semejante oportunidad... ya me veo con MC a los 18 años y nosotros caminando 25 metros por detrás, cual esposa islámica, para no hacerla pasar vergüenza ante los otros chicos que al menos los padres tienen la decencia de permanecer tras los vidrios polarizados.


En fin, creo que voy a ser un fracaso a la hora de dejar de proteger, pero mientras tanto, sigo sobreprotegiendo tranquila, con aval de los especialistas y todo.


(Bueno, no cambio de ilustrador favorito, pero no está mal sumar)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Todo llega... vuelve y se va - Edición 2011


Digo así porque demasiadas novedades no hay, esperemos que haya volumen II para la edición de este año. Veremos cómo terminan las elecciones, porque si sigue Moreno, por lo menos de afuera sí que van a dejar de llegar, y tendremos que conformarnos con las que arriben desde adentro. El tema es que cuando no hay competencia menos lanzamientos hay... total que en éste número entre el "todo vuelve" y el "todo se termina" superan ampliamente al "todo llega".

Lo que me motiva esta edición del "Todo llega" es que MC sea por las diferentes enfermedades que fue atravesando este otoño, la doble escolaridad, los cuatro años y tres cuartos o como se llame se volvió inapetente.

Para paliar un poco la situación, muy agradable fue mi sorpresa al encontrar estos nuevos aliados:

1.- Herr's Natural Kettle Cooked Potato Chips All Natural



A ver, no, no alimento con esto a mi hija, pero funciona de maravillas a la hora de los sobornos. ¿Qué diferencia tienen con unas buenas, simples y nunca bien ponderadas Lays? Primero y principal tienen menos sal. A los amantes de la sal, cuando comemos la primera pensamos "encima que son más caras parecen cartón" Pero no, cuando uno se acostumbra a que las papas fritas no tienen por qué chorrear sal, son muy ricas. Son más crocantes y fundamentalmente, son mucho menos aceitosas. Podés comer una bolsa que casi no te quedan los dedos aceitosos, con las Lays probaste media y ya tenés que ir a lavarte las manos.

2.- Vicenzi Mini Snack, en nuestro caso la opción con crema alla nocciola
El relleno es muy parecido al Nutella. La masa, de hojaldre. Y lo mejor, no parece un producto industrial. También para sobornar a la niña y por qué no, para deleite propio para variar un poco y salir de los Cachafaz de vez en cuando.

3.- Goldfish de Pepperidge Farm


Hace dos años, en la primera versión de este post festejaba la llegada de esta marca. Este año no sólo tenemos para festejar que se hayan quedado, sino que además hayan empezado a importar uno de sus productos más emblemáticos. Reconozco que son costosas para galletitas normales, pero son muy ricas y los chicos comen galletitas de agua (un poquito más saladas) con la excusa de los pescaditos, y así se pueden reemplazar con bastante frecuencia el chocolate, el azúcar y el exceso de grasa de otras galletitas.

4.- Las bolsitas de Maggi

Para preparar pollo al pimentón o pollo hierbas del campo. Ok, no es que a MC le guste más el pollo de esta manera pero le gusta mucho pensar que cocinó sola. Y para qué negarlo, a mí también. Es casi más fácil que llamar al delivery, y el pollo queda muy decente, seguramente no el mejor que comiste en tu vida ni nada por el estilo pero se deja comer, y cómo. Espero que tengan mucho éxito (tengo entendido que los comerciales están listos, pero yo no los vi, aunque eso no es ninguna garantía de que no hayan salido) así traen otras versiones como al ajo o a las hierbas provenzales

5.- La línea de supercongelados de cerdo de Campo Austral
Si digo que está bueno porque la presidenta dijo que era afrodisíaco como que me alejo mucho del tema de la inapetencia infantil. Digamos que es espectacular, Campo Austral sería al cerdo congelado lo que Sadia es al pollo congelado; y ya era hora que los argentinos en sus paupérrimas góndolas de congelados tuvieramos opciones de cerdo. Por supuesto para niñitos inapetentes la mejor opción son los Onkis, versión de las patitas pero en cerdo, obviamente. En cambio mi favoritas son las milanesas de cerdo. Sí, se podrían hacer caseras, pero la verdad están tan bien condimentadas que dudo mucho que lograra hacerlo igual (los argentinos no sabemos condimentar ni cerdo ni pescado, debemos reconocerlo). Los lomitos vuelta y vuelta también son muy sabrosos y muy prácticos para "tirar a la parrilla" un finde, pero serían más facilmente reemplazables por carne de cerdo fresca. Los ribs prometen muchísimo pero todavía no los conseguí; un día que esté inspirada agarro el auto y voy a Jumbo, supongo que si en algún lado se están vendiendo es ahí.

Ironicamente sólo encontré la imagen del único producto que no encontré en en góndola (no, no iba a ir hasta el freezer a sacarle una foto a las milanesitas o a los onkis)


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Y creo que por el momento aquí terminan las opciones del "Todo llega"; y así pasamos al "Todo vuelve"

1.- Pasta Zara Looney Tunes

Este es el verdadero aliado de la inapetencia infantil. Cuando todo lo demás fracasa, uno promete unos fideitos de los dibus y en general se consigue un triunfo. Deberían venderlos con altas dosis de paciencia porque la comida puede durar unos buenos cuarenta y cinco minutos porque la gracia está en ingerir primero a los Taz, después a los Silvestre, después a los Tweety y así.
Cabe destacar que si por mí fuera este producto estaría en la categoría de "todo llega"; pero resulta que hay una chica de mi trabajo que los compra porque le recuerdan a su infancia. Estuve tentada de retrucarle que yo no los recordaba, pero un cálculo rápido me indicaba que cuando ella tenía seis años yo tenía dieciocho, así que me callo y le doy la razón. Al menos yo ni a los dieciocho ni a los vientidos comía fideos de Looney Tunes.
Una versión nacional son los Lucchetti Vitina Dinos, pero por casa no tuvieron tanto éxito, supongo que porque los dinosaurios esos no tienen nombre (sí, ya sé, comerse a Tweety puede prestarse a muchas interpretaciones, lo mismo que al Demonio de Tazmania,; y en general comerse cualquier cosa que tenga nombre propio; pero dejemoslo ahí)

2.- Queso Chubut de La Serenísima

Vuelve este queso de nuestra infancia. Lo recuerdo especialmente porque no entendía muy bien qué tenía que hacer el nombre de una provincia en un queso, al punto que empecé a pensar si la provincia no se llamaría así por el queso porque otra explicación no le encontraba. Y bueno, cuando eramos chicos no existía google. A mí me gustaba especialmente, además de sus propiedades respecto a consistencia (vendría a ser uno de los pocos semiduros), y supongo que también respeto a la curiosidad que me producía el nombre; porque no traía esa capa de harina por fuera que traían antes los quesos. No, este era bien limpito. Lástima que ahora no me sirva de excusa para MC ya que ahora todos vienen envueltos en plástico.

3.- Shampoo Neutrogena Anti-Residuos



Lo tenía hace diez años, o quince; por mucho tiempo no lo volví a ver, hasta el punto de haberme olvidado casi que existía. Altamente recomendable, cumple todo lo que promete, a un precio bastante módico.
Y ya que estamos, no sé si éste también se había ido o no porque nunca me había fijado, pero mi producto estrella del mes es T-Sal de la misma marca.



Digamos que siempre que tenía caspa me arreglaba con un Head & Shoulders, un Clear, si el problema se ponía un poco más denso con el mirto de Klorane y problema solucionado. Esta vez no, hasta temí quedarme sin cuero cabelludo. Así que antes de ir a la dermatóloga (siempre hay que agotar todos lo recursos antes de consultar a un médico, aunque más no sea para que no te paseen de producto en producto durante seis meses) investigué un poco y encontré los anticaspa de Neutrogena, T-Sal y T-Gel. Cuando los encontré era tarde, estaba cansada por lo que no me ocupé de investigar cuál era la diferencia entre ambos; así que compré uno al azar. En realidad al azar no, compré de la variedad que menos unidades quedaban; no sé si es una estrategia inteligente o no, pero suelo usarla. Es como ir a comer afuera y ver que al mismo precio hay dos restaurantes, uno lleno y el otro vacío, entonces uno piensa que por algo será; en el caso del shampoo corremos con la ventaja que no hay que esperar mesa ni aguantar ruido. Lo malo es que bien pueden haber repuesto recién la otra variedad porque esa era la que se vendía más, pero en general la estrategia me ha funcionado bien.
Volviendo al shampoo, digamos que no tiene perfume, no hace espuma, hay que dejarlo actuar "several minutes", lo que me molesta bastante; no sólo quedarme en la bañera sin hacer nada (porque entre 45 frasquitos y botellitas que hay en mi baño uno siempre encuentra algo para hacer) sino que no figure la definición de "several": ¿tres?, ¿cinco?, ¿diez?, ¿quince?, ¿sesenta y cuatro?
No es que tenga reloj en el baño, de hecho cuando un producto hay que dejarlo cuatro minutos, o siete y medio pienso "qué pretenden, que uno se bañe con el celular?", así que bueno, nada me viene bien, pero en un producto tan seriote deberían ser más específicos.
También me quedé pensando que tal vez un Head & Shoulders común y silvestre si uno lo dejara actuar "several minutes" probablemente se obtuviera a un resultado similar. Pero bueno, no sería la primera vez que uno paga no por el producto sino por las instrucciones.

Y volviendo al rubro gastronómico, no me quiero adelantar, pero uno de mis deseos parece que se vuelve realidad

4.- Wendy's y Pizza Hut



Con Wendy's sólo era feliz, pero Pizza Hut no me molesta. Faltaría que vuelva Schlotzky's para dejarme totalmente feliz a los que a cadenas internacionales se refiere. Si es por mí los cambio por todos los locales de Starbucks. Sí, en una de las primeras entradas de este blog me alegraba de su llegada, pero poco después dejé de tomar café, así que en lo que a mí respecta... (qué solidaridad la mía)

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Y llegamos a la última sección, el "Todo concluye al fin":

1.- Las lamparitas incandescentes
Como me temía, a partir del 1/6/2011 no se podrán comercializar más éste tipo de lamparitas. De más está decir que estoy de duelo. E indignada. La energía estará en mayor o menor medida subsidiada, pero no es gratis. Si la pago, debería poder consumir la que quisiera. Por otro lado, si las lamparitas de bajo consumo dieran la misma luz, estoy de acuerdo, pero ni a palos es la misma luz que una vieja, buena y querida lamparita incandescente. Eso sin mencionar que las de bajo consumo cuestan casi diez veces más que sus colegas tradicionales, y ni hablemos cuando uno pretende un formato un poco más ornamental como enroscadas o velas (casi imposibles de encontrar estas últimas, además). Dicen que duran más, pero quién controla cuántas horas dura una lamparita? Yo nunca, ni que uno tuviera una sola luz en toda su casa.
Ni hablemos con que aparentemente son mucho más contaminantes si se llegan a romper que una lamparita común.
Sigo indignada y haciendo acopio de las últimas lamparitas que pueda encontrar, que ya no son muchas.
Por suerte las dicroicas siguen existiendo y otras variedades nuevas como las LED, pero no son tan fáciles de encontrar.
Mientras tanto un producto altamente recomendable (teniendo en cuenta las circunstancias, claro) es la lamparita Philips EcoClassic:



No es ni más ni menos que un foquito halógeno metido adentro de una bombita. Pero al menos nos da la ilusión de seguir como antes.
Igual ojo, no nos dejemos engañar, no ahorra el 30% de energía. O sea, supongo que sí ahorra, pero no ilumina un 30% más. La de 70w que dice iluminar como una de 100 no es tan así, ilumina lindo para 70w, si pretende iluminar como una de 100 pasa vergüenza.

2.- La ergotamina



Más conocida como Migral, Tetralgin o Cefalex, que de tantos dolores de cabeza se ha llevado consigo, parece que tiene los días contados. Todavía no hay nada oficial, pero aparentemente el Ministerio de Salud está en tratativas con los laboratorios para retirarla de la venta con la excusa que provoca ACV. Supongo que es una buena causa, pero uno de vez en cuando no era tan grave supongo. Para quienes eramos fieles seguidores, todavía estamos a tiempo de hacer acopio, y mientras, invitar al ibuprofeno para que se haga cargo de semejante puesto que dejará vacante. Al menos esperemos que si volvemos a tener un dolor de cabeza fuerte, no sigamos como la carita de arriba del envase.

3.- Mysoline
(la foto no es de la versión argentina, que no la conseguí, y por si las moscas, aquí no lo comerciliza AstraZeneca sino HLB Pharma)

Ok, a éste no lo conoce ni la madre, me dirán. Es cierto, no es demasiado conocido. Conocido también como Primidona (el nombre de la droga es ése) es un anticonvulsivante que hace como dos meses que no se consigue, según las farmacias consultadas, por la politica nacional(socialista) de Moreno respecto de las importaciones. Ahora si un medicamento no se fabrica en Argentina, ¿Qué se supone que debería hacer uno? ¿Irse a vivir a otro país? En fin, lo tomaba mi papá, por suerte él no es epiléptico, pero tiene temblores en las manos y tampoco es muy cómodo andar tomando el café y que la mitad se te caiga en la mesa o en la ropa. Pero principalmente, seguo que había gente que lo tomaba por motivos más graves y no hay otro medicamento con el mismo genérico tampoco.

y para terminar, y ya que estoy hablando de mi papá unas que se fueron y no volvieron nunca más son:

4.- Las galletitas imperiales

(Imposible encontrar foto)

Entre los 80 que se vienen acercando, y lo mimoso que se pone después de cada internación, a mi papá cada tanto se le da por reclamar las galletitas de su infancia. Cabe destacar que yo no las conocí, más que por esta cíclica referencia. Durante mucho tiempo zafábamos con las galletitas Lezama. "No es lo mismo" no se cansaba de repetir, pero por la cantidad que ha comido a lo largo de todos estos años se ve que debían ser bien parecidas. Una vez, una marca de galletitas Premium (no logro recordar exactamente cuál marca) volvió a sacar las imperiales, incluso con el nombre escrito en cada galletita. Claro que las cobraban tres o cuatro veces más que una similar, pero bueno, un viaje en el tiempo se ve que no puede ser gratis. Pero nada de ésto se consigue hoy en día. Frente a éste panorama, y añorando supongo los cuidados maternos, pidió unos bizcochos Canale (mi abuela paterna te curaba de cualquier malestar digestivo o emocional con bizcochos Canale). Cuando le dijimos que tampoco existían más creo que para sus adentros murmuró "no sé adónde vamos a parar". Tratamos de conformarlo con algunas bay biscuits y vainillas, pero no es lo mismo.

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Y para ir cerrando, y para no cambiar de tema (mi papá), respecto del "todo vuelve" va anécdota:
Anoche cuando estábamos cenando en casa de mis padres, mi papá me pide que cambie de canal, que en un rato empieza Showmatch. Abrí bien grandes los ojos, pensé que otra vez se estaba confundiendo, que estaba pensando que estábamos en 2010, me hice una mala sangre terrible. Buscaba el control remoto al tiempo que empezaba a murmurar "pero papi, Showmatch no lo están dando desde el año pasado"


cuando me encontré con la sección espectáculos de La Nación y en el programa figuaraba bien clarito 22:30 - El Trece: Showmatch.


Y bueno, sí, no sé cómo hago pero logré no enterarme que Tinelli empezaba ayer hasta pocos minutos antes del debut. Creo que es el mayor mérito de todos los descubrimientos, y por supuesto, el que más me sorprendió de todos.


miércoles, 11 de mayo de 2011

Reflejo




Ayer a eso de las ocho de la noche llegaba a casa luego de una jornada laboral y posterior recorrida que me dejó agotada tanto mental como físicamente para encontrarme con un mensaje invitándome al cumpleaños de mi primo... en realidad ni siquiera es mi primo sino el hijo de una prima.
Me intrigó mucho la invitación porque en la actualidad no tengo demasiado en común con este primo, debe hacer unos cuatro años que no me invita a un cumpleaños suyo, cumplía 32, o sea ningún número importante para celebrar... y mucho más me intrigó que estuviéramos invitados sólo dos primos excluyendo al resto, inclusive mi propia hermana.
Creo que lo que más me motivó para ir (y eso que a esa altura creo que hubiera ido con más ganas al dentista que a un cumpleaños) era la intriga que me provocaba la invitación.
Fuimos, comimos cosas ricas, buscamos gente que no fuera ingeniera en sistemas (más de la mitad de la asistencia, incluido el homenajeado) para poder tener tema de conversación, admiramos los regalos, nos pusimos al día sobre las actividades de distintos conocidos, cantamos el feliz cumpleaños....
y empezaron las fotos: con la novia-pareja-concubina (dice que no se va a a casar), con los padres, con los hermanos, con los padres y los hermanos, con la novia y los padres, con la novia y los suegros, con los padres y los suegros, con los suegros y los cuñados, con los hermanos y cuñados, con los hermanos, cuñados y la mascota.... y con los primos.
Ahí, mientras posábamos el homenajeado, el otro primo y yo frente a la cámara de la novia tuve una especie de Déjà vu.
Retrocedí unos treinta años en el tiempo y vi al cumpleañero que hoy me lleva como una cabeza en brazos de su papá, él llorando porque no quería quedarse en su propia fiesta de cumpleaños y el padre tratando de convencerlo de que se quedara señalándole cuántos nenes y nenas que había... No, en su media lengua no eran nenes y nenas sino "Nazchos y Ucías", entiéndase Ignacios y Lucías. Durante una buena parte de su tierna infancia todos los nenes eran Ignacios y todas las nenas Lucías, casualmente el nombre de los dos primos de la foto.
Y mientras miraba a la cámara, y miraba a la novia detrás se me ocurrió que en definitiva no era tan raro entonces que no se haya elegido una novia rubia de ojos celestes como todos en esa familia. Sí, a la novia la conozco también de la época de los nazchos y ucías; y sí, es un palmo más alta que yo, un tanto más flaca que yo, con bastante mejor buen humor que yo; pero también tiene su caractercito, la combinación de pelo oscuro con piel blanco-teta-de-monja, la cara un poco demasiado larga e infinita paciencia para aguantarlo cuando se pone cabeza dura.

En fin, no sólo fue una alegría resolver un misterio, como siempre lo es, sino enterarme que los ingenieros en sistemas siguen teniendo una mente que funciona bastante parecido al del resto de los seres humanos; aunque en la facultad les enseñen que todo, incluidos los afectos, siguen las más estrictas leyes de la lógica.

Y sigo hablando del reflejo y la repetición cuando en el post anterior me prevenía de lo mismo... Se ve que no tengo remedio.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Figuritas repetidas


Creo que últimamente vengo escribiendo menos por dos razones: tengo menos tiempo y casi todo lo que tengo para contar ya lo conté en algún momento. Veamos esta semana a modo de ejemplo:

1.- Tuve a mi papá internado ooooooootra vez. Oooooooootra vez la rutina de terapia, los médicos que dicen cincuenta palabras sin decir una sola frase con sentido, el casting de enfermeras, horarios de visita, bandejas de comida que le parecen sumamente apetitosas a todo el mundo menos al destinatario, una cama envidada por toda la familia que casi no duerme desde hace una semana menos por el destinatario, el juego de las adivinanzas a ver en qué se diferencia esta habitación de las habitaciones de las otras internaciones, discusiones con mi madre (infaltables) y pocas certezas. Puede haber sido una interacción medicamentosa (y sí, cuando tomás 14 clases de medicamentos es una respuesta que tiene algo de lógica, total las combianciones son tantas que nadie se va a poner a hacerlas todas), apnea del sueño (siempre jorobando el tema respiratorio en esta familia) o deficiencia de vitamina b12 (moraleja: tomar mucha vitamina B12, si es que la cosa es tan fácil de evitar)

2.- Mi jefa se fue de vacaciones. Creo que es la figurita más repetida de todas. En un momento pensé en contabilizar todas las veces que no viene a trabajar durante el año a ver cómo es que todavía no la echan, pero después me di cuenta que sería solo para hacerme mala sangre. Los hijos ya no van al colegio, así que no tiene la excusa del receso de otoño. Como soy muy buena, en esta ocasión cambió algo: con un gesto le di a entender que no tenía que explicarme que el hijo tenía que someterse a un cirugía de algo que sólo se opera en Punta Cana, o que a la hija le indicaron un tipo de laborterapia que sólo se puede hacer en un ClubMed o que la llamaron para dictar un posgrado en Europa, en siete ciudades distintas durante dieciocho días, que casualmente coincide con el itinerario europeo de Polvani Viajes. Creo que un poco se ofendió, y la verdad no estuve demasiado diplomática, pero lo que menos necesito es compadecerme de que se tiene que ir de vacaciones cuando la que se queda laburando soy yo. Encima que le ahorro el esfuerzo de tener que inventarse una excusa, habrase visto!

3.- La gerente ooooooootra vez empezó a decir que va a haber ascensos, que sí, que este año, que ya habló con Superman, Batman y Robin (para lo que uno conoce con quién habló, me sería más simpático que al menos mencionara a alguno de éstos últimos). En fin, el mismo cuento que desde hace cuatro años. Y lo peor: que todavía me la creo.

4.- MC pasó de otitis a resfrío, de resfrío a gastroenteritis, de gastroenteritis a angina. Creo que lo hace para salvarse de la vacuna de la gripe. Ojalá entendiera que no es negocio, aunque por nada de todo lo anterior la han pinchado (bueno, con la gastroenteritis casi)

5.- Los artefactos eléctricos y yo definitivamente no nos llevamos: están de licencia un aplique de luz del comedor diario, la aspiradora, el microondas. Y pensar que en casa casi nada tiene más de diez años. De todas maneras en el comedor diario hay otro aplique y lámpara de pie, la aspiradora es para un par de carpetas (bendito sea el piso de madera, que la vida no me vuelva a encontrar con una moquette) y el microondas siempre es prescindible. En realidad creo que el incordio mayor es llamar al médico de cada uno de estos aparatejos, o ir a comprar nuevos.

6.- Ya se me hizo costumbre pedir disculpas por responder los comentarios mil años más tarde. Igual valen las disculpas.

7.- Esperemos que el proximo post no sea figurita repetida de las figuritas repetidas porque estos meta-post ya están dejando de ser divertidos. A veces me pregunto si es mejor problemas conocidos o problemas por conocer. Todo indicaría que los conocidos que uno más o menos ya les encontró el talón de Aquiles, pero es aburrido hasta para mí.

jueves, 28 de abril de 2011

Collage



"Tiene los ojitos de papá, la naricita de mamá, el cabello de la abuela, las manos del abuelo, los hoyuelos de la tía, la boca de la otra abuela"

Calculo que debe ser inevitable que mientras tengamos la fortuna de seguir siendo hijos, nietos, sobrinos, hagan de nosotros un collage de los rasgos físicos de todos los miembros de la familia que nos preceden.

Pero como es algo bastante aburrido a mi juicio, me puse a pensar en el collage que puedo ser de otro tipo de características

Mi tía Ana desde que aprendí a leer, e incluso antes, me inició en las artes de disfrutar la revista Hola! Con pocos años ya conocía los miembros de las principales casas reales eurpeas, (incluso falté al jardín el día que se casó Lady Di para verlo por la tele) vivía como una historieta por entregas lo que iba pasando con diversos personajes (de la nobleza o farándula indistintamente, pero casi siempre europeos, valga decir, completamente desconocidos): se ennoviaban, se casaban, tenían hijos, y unos números más tarde se separaban, sin olvidar eventos menos importantes como mascotas nuevas e incluso visitas al dentista. La única desventaja es que no entendía por qué vivíamos en un país tan aburrido donde no había reyes, ni condes, ni duques. Claro, faltaban algunos años para que las primeras damas se vistieran con los mejores modistos nacionales y otros tantos para que la señora presidenta tuviera más zapatitos que cualquier princesa y más birkin bags que todos los miembros femeninos de una casa real... y también para que pretendan eternizarse en sus puestos como miembros de la realeza.

Mi tía no dejaba de instruirnos sobre la superioridad de esa publicación sobre las nacionales, lo que es bastante curioso dado que por aquella época la revista Gente por ejemplo era un tanto más periodística que en la actualidad y casi no se veían descerebradas con poca o ninguna ropa (ya parezco de 80, me hago cargo). Podrán imaginar lo que opinaba de la revista Caras cuando hizo su aparición (copia barata fue lo más benevolente).
Aunque desde que falleció mi tía fueron pocas veces las que volví a tener una revista "HOLA!"en mis manos (casamientos de príncipes, supongo) ahora estoy entendiendo por qué tengo una tara especial para recordar nombres, caras, romances y ocupaciones varias de las figuras faranduleras nacionales de turno.
Y sí, si están pensando que me voy a comprar la Hola original después de la boda de Kate y Willie están pensando bien, no importa que cueste como un libro.

Por otro lado, todos dicen que uno hereda siempre una virtud de su madrina. En mi caso, si a alguien le debo mi buena memoria (o lo que queda de ella) es a mi tía-madrina. En fin, cuentan que hasta cerca de los 40 años siempre estaba en tratamiento para engordar. Y bueno, se ve que o tengo mala suerte o no la heredé porque no era tenida como virtud.

De mi abuela materna heredé la pasión por la lectura, especialmente la lectura a altas horas de la madrugada. Claro, mi abuela tenía cinco hijos, así que si no era en las altas horas de la madrugada no sé cuándo iba a ser, pero se ve que algo de genético tiene.

Toda la familia, e incluso conocidos que no son de la familia, señalan el parecido que tengo con mi abuela paterna en cuanto a la felicidad que nos producen las compras. Desde el supermercado hasta el shopping (en su época eran más bien tiendas por departamentos, en los años dorados de Harrod´s y Gath & Chaves)

Por las historias que me llegaron, creo que todo lo reservada que puedo llegar a ser vino de mi abuelo paterno. Me hizo mucha gracia cuando escuché que había temas de los que prefería no hablar y era tan evidente que la gente, incluso su familia, habían dejado de preguntarle siquiera. Me sentí muy identificada con eso de dar miedo sin tener la menor idea de cómo hace uno a veces para dar miedo.

De mi abuelo materno no sé si heredé algo. Se me hace dificil darme cuenta desde el momento en que dejó de ser de carne y hueso mucho antes que yo naciera para transformarse en algo así como un prócer. Supongo que tendría defectos, como todo el mundo, pero llegué tarde para escuchar esa parte de la historia y como suelo identificarme más con los defectos que con las virtudes, de momento me queda vacante. Lo que sí puedo decir es que tanto escuché hablar de él cuando era chica que veía muy injusto no haberlo conocido. Hoy creo que me produce más curiosidad precisamente haberlo conocido como persona y no como santo, pero ya es otra historia.

Me da miedo hasta reconocerlo, pero muchas veces creo que como mamá me estoy pareciendo mucho a mi suegra. Da miedo, aunque María Clara debería estar feliz... eso en cualquier momento menos ahora que todavía me quedan dos días enteros de receso de otoño y ya no sé muy bien qué más hacer con la criatura, especialmente cuando uno no se toma vacaciones junto con el colegio. No hacía ni dos meses que habían empezado a ir cuando llegó Semana Santa en el medio hubo otros dos feriados dobles... de qué pueden estar cansados estos niños?

Ah, por si no se dieron cuenta, me quejo igualito que mi madre. Y al igual que mi padre tengo tan infinito amor como limitada paciencia con mi descendencia.



miércoles, 6 de abril de 2011

Probabilidad de tormentas


O eso espero.
No, no soy sojera (si lo fuera, creo que no estaría escribiendo este post) y más que una probabilidad es un deseo. Digo, hace tantos días que siento que por acá está todo nublado, que sería bueno una tormenta que limpie un poco.

No sé si alguna vez lo dije por acá, creo que sí, pero para el caso, repetir es gratis: si hay algo que me pone de mal humor es no encontrarle una explicación a las cosas. Y como ando medio depre desde hace unos días me puse a buscar razones, a ver si alguna se adapta para ser señalada como las responsable

Veamos las que fui encontrando hasta ahora.


1.- Aunque trabaje menos, me canso lo mismo (o más)

2.- Ya no me fanatiza casi nada. Ni siquiera digamos que me guste mucho. Podría ser entrar a una librería, pero en general llevo a MC y no es lo mismo. O no tengo tiempo, o estoy cansada y no me gusta nada.

3.- Descubro un achaque nuevo cada mes. Y los viejos vienen de visita más seguido

4.- Me estoy volviendo más cauta con el dinero. Esta es mi quinta elección presidencial, y la primera vez que me digo "mejor esperar a ver qué pasa en las elecciones"

5.- El otro día releía las memorias de Silvina Bullrich y me encontré con la crítica que le hace a Freud: Que si a los hijos les pasan cosas malas es culpa de la madre, y si obtienen cosas buenas es por mérito propio (perdón, creo que también ya lo mencioné alguna vez, ando repetitiva). Lo malo es que me vengo a enterar de esto siendo madre, cuando a mí, mis padres me habían inculcado lo contrario: lo bueno mérito de ellos; lo malo responsabilidad propia. ¡Justo a mí me tiene que tocar que me pase una generación por encima!



6.- Vengo pensando mucho en lo siguiente: para la mayoría de la población mundial la ecuación es más o menos la siguiente: cuando tenés tiempo, no tenés dinero. Cuando tenés dinero, no tenés tiempo. En general vienen en ése orden; y en este país, llegado el momento de jubilarse de vuelta tenés tiempo y no tenés dinero. Sí, ya sé, peor sería no tener ninguna de las dos cosas. Y como tengo muchos defectos, pero engañarme a mí misma no es uno de ellos, sé bastante bien que si tuviera plata y tiempo a la vez al mes, o dos meses a lo sumo, estaría aburrida otra vez. O me daría culpa, o miedo de no estar haciendo algo productivo. Sí, es como si creyera en los reyes magos, pero uno todavía piensa que trabajando nunca te va a faltar nada.

7.- Adoro la sensación del deber cumplido. Pero cada vez odio más cumplir el deber. Y no encuentro nada que se parezca a la satisfacción del deber cumplido pero no cueste tanto. Vendría a ser algo así como una satisfacción del deber cumplido pero sintético, o en pastillitas.

8.- Aunque trabaje lo mismo, o más, la plata alcanza lo mismo o menos... bueno, de esto le puedo echar la culpa al gobierno, no?


Y mejor terminamos acá porque me doy cuenta que además de mala onda, estoy bastante reiterativa.

martes, 22 de marzo de 2011

Doce

Si están cansados de mi obsersión con las fechas me avisan sí?
No es que prometa cambiar algo (no, las obsesiones no se van tan fácilmente)
pero siempre es bueno estar bien informado.




Hoy era el cumple de mi Ex. Bueno, tuve más de un ex, pero éste es el que se merece el título con mayúsculas. Bueno, también se supone que sigue siendo el cumpleaños, porque la última vez que supe de él (hace pocos meses) se lo veía bastante saludable.

El tema es, que hace exactamente doce años era un día de esos que uno cree tocar el cielo con las manos. Hablamos de casamiento. Sí, yo tenía 22 años, no estaba del todo en mis cabales.

Dos meses y diez días después, o sea, durante mi cumpleaños, terminamos (la primera de.... unas cuatro o cinco veces). Supongo que esa es la mejor síntesis de toda nuestra relación.

Este año, me encuentro influida por la lectura de Alfred y Emily de Doris Lessing.

Ella se imagina cómo hubiera sido la vida de sus padres si no hubiera estallado la Gran Guerra, con quién se hubiera casado cada uno, a qué se hubieran dedicado, y termina diciendo: "Espero que les hubiera gustado las vidas que imaginé para ellos"....

Supongo que todos en algún momento nos pusimos a pensar en "qué hubiera pasado si..." la diferencia es que por algo algunos andan ganando Premios Nóbeles y otros no (o sea nosotros - y si algun premio nobel me está leyendo por favor que se identifique!).

Es dificil sostener el "como si" tanto como para imaginar tantas consecuencias, tantos detalles. Porque supongo que en definitiva, casi siempre terminamos eligiendo nuestra propia vida. Y muchas veces, nos da miedo pensar en haber cometido un error tan grande.

Si hago la misma progresión que lo que ocurrió desde que me comprometí con Facundo, hoy tendría una hija de unos diez años (o hijo!)... yo sé que María Clara no va a tener cuatro años y medio por siempre, y tal vez hubiera sido conveniente afrontar su preadolescencia cuando todavía tengo algo de energía, pero menos mal que no tiene diez años!

Y como decía más arriba, uno en general se termina angustiando en el "como si" porque de hecho mi ex resultó estéril. O sea que probablemente no tendría ni hija ni hijo, y de ninguna edad.

Doce no serán veinte, y si bien parece que no fueran nada; si uno se pone a enumerar y sí que hubo cosas para contar en el medio.




sábado, 12 de marzo de 2011

Tsunami 2


Hoy hace exactamente un año que publicaba una entrada denominada Tsunami Personal.
Ahora resulta que 52 semanas después de eso se desata un Tsunami de verdad, y de los peores.
Lamentablemente no es que la situación en mi trabajo Nº1 haya mejorado en ninguno de los puntos, salvo que la imbancable que iba a tener el bebé en ese entonces obviamente ya lo tuvo, con lo cual no debo cruzármela a diario. Lo malo es que, también casualmente, a partir de la semana que inicia el lunes sí voy a tener que volver a soportar y lo que es aún peor, muchísimo más boba que antes (si hay alguien que sabe de madres insoportables, esa soy yo).

También le podemos sumar el hecho que en el transcurso de este año la gerente amagó con echarme tres veces. Brevemente, aprovecho el espacio como consulta popular: lo que me plantea que a esta altura debería asumir otra función más por el mismo sueldo y puesto. Obviamente yo considero que no me corresponde, sino que me corresponde otro sueldo y otro puesto por lo que ya estoy haciendo que es mucho más de lo que debería estar haciendo. A eso sumémosle que en el transcurso heredamos una jefa de otro sector, con lo cual el cuentito de que si hago esto y aquello voy a obtener un ascenso ya no me lo creo más. Pero bueno, digamos que ella considera que si no asumo estas nuevas funciones debería renunciar, incluso es "por tu propio bien, hace muchos años que estás en el mismo puesto" (Gerenta dixit).


De más está decir que cuando intenté asesorame por otra vía, al enterarse encima tuve que soportar desde ver su cara mal maquillada enmarcada en su cabello con frizz recién teñido de negro (una compañera dice que es para parecer más mala) gritándome que nunca alguien de su sector le había hecho pasar por algo parecido, hasta su cara lavada (no sé cuál es peor) intentando parecer una Madre Teresa diciendo que ella hace todo lo posible para que yo esté bien.

Entonces, mi duda es qué pasa por la cabeza de esta mujer (por una vez entiendo a los hombres cuando dicen esa frase):

1) Realmente quiere sacarse a la menchevique de encima (quien suscribe), porque uno a esta altura ya sabe que la inteligencia no caracteriza particularmente al personal jerárquico y realmente todavía no se puso a pensar quién haría el trabajo que yo hago. Sí, ya sé nadie es imprescindible en esta vida, y mucho menos en un ámbito donde todo se puede atar con alambre (y encima creen que queda mejor)

2) Piensa que es muy raro que yo renuncie así que aprovecha la posibilidad que yo acepte sus condiciones (o sea quedarme con mismo puesto y sueldo, pero trabajando más), porque aunque parezca una broma, muchas veces creo que verdaderamente considera que "nos hace un favor" dejándonos trabajar en su sector.

3) Alguna otra que no se me esté ocurriendo.

Si se preguntan por qué no me echa y ya, primero y principal eso no sería digno de un nido de víboras, y segundo y principal, la decisión no depende exclusivamente de ella; así que lo mejor de todo sería que yo renunciara (con lo cual no debería darle explicaciones a nadie.)

A todo esto, cuatro días después de este tsunami personal (o laboral más bien) me llamaron que había quedado seleccionada para trabajo Nº2, que también tiene sus bemoles (supongo que es normal, y aunque no lo crean son casi la que menos tiene dificultades con la jefa... sí, sí, me persiguen las jefas mujeres a mí).


Así que en definitiva, lo importante vendría a ser lo siguiente:

1.- Si yo pude sobrevivir a una especie de tsunami durante un año, es que hay una salida. Ojalá sea igual para todos los que estén pasando por el tsunami climático estos días.

2.- Como no creo en las casualidades, si justo un año después que yo comenzara a atravesar un tsunami ocurre realmente un tsunami, por ahí hay alguna relación. A esta altura ya está bastante claro que tengo más de Brujilda que de Santa. Lástima que están en una situación tan delicada, que sino, por las dudas nomás, por ahí les convendría que me viniera una buena época, y quién dice si en un año no les pasa lo mismo. Con probar no les cuesta nada no? (Bueno sí, algunos millones... pero yo digo que vale la pena el riesgo)


Sé que tal vez debería tener pensamientos más caritativos, y cuando empiecen a circular historias creo que voy a caer de verdad en lo que pasó; pero además de sentir pena por lo que están pasando yo sentía admiración: en pocas horas ya habían restaurado varios servicios, y en las zonas no afectadas la vida continuaba normalmente.

Yo creo que si existieran los marcianos, seres con similar capacidad intelectual que los humanos, si hubieran escuchado en las noticias que hay réplicas del terremoto en todo el mundo, y de repente aterrizaran en Buenos Aires, al ver todas las villas y las tomas ilegales pensarían que fue una de las zonas más damnificadas por el fenómeno de la naturaleza. De hecho caen tres gotas más de la cuenta o sopla el viento dos kilómetros más fuerte de lo habitual y el paisaje ya es similar al de Japón en el día de ayer.
Tengo un profundo afecto por mí país, pero eso no me impide reconocer que si, Dios no quiera, ocurriese un fenómeno de esa naturaleza, no queda ni medio argentino vivo, lamentablemente.


¡Hoy sí que me salió rara la entrada!