lunes 12 de marzo de 2012

45 Productos

Son los que separan el "tengo sueño"...


                                                                             ...  del "me voy a dormir"

Al menos un domingo a la noche (los lunes en el trabajo es día de presentaciones, clientes, etc).  De todos modos, una noche cualquiera podríamos bajar a los umo unos diez o quince productos, no más.
Me quedé tan anonadada de ver todo junto lo que uno usa antes de irse a dormir (tengan piedad con mis matemáticas, el número 45 es representativo, no es que no sepa contar... o al menos que no se note!)

Por partes:


Dar la cara


El resto de mi humanidad 
(la sculptage faltó a la foto de familia de más arriba)

Las garras

La botica

(me doy cuenta que me faltóel detalle de la peluca)

Lo único de todo esto que era un chiste
 No soy Marilyn (aún)


¡Con razón empiezo cansada la semana!

Y a ver si alguien se anima a hacer lo mismo en su propio blog....

jueves 8 de marzo de 2012

Paralelismo

Mi papá tuvo la desgracia de perder a su propio padre siendo aún bastante joven. Por aquel entonces, como solía estilarse, quedó a cargo de su familia: madre, hermana, hermano adolescente y hermano púber.

Pocos años después los otros dos hermanos ya habían aprendido y tenían edad de manejar. A la hermana no le interesaba y la madre no sabía hacerlo. La solución en ése entonces fue vender el señor auto familiar y aportar alguna suma de dinero para obtener dos autos standard. Siempre me imaginé a los tres hermanos en esa democracia automovilistica y me resultaba muy simpático.

Transcurridos unos veinticinco o treinta años desde aquellas juveniles épocas mi papá se encontró con que tenía un auto, dos hijas jóvenes que ya sabían manejar, una esposa a la cual no le interesaba (a pesar de haber manejado muchísimo de soltera) y un perro que no sabía.

Para solucionar el problema, mi papá en su infinita sabiduría recurrió a la misma solución de aquella vez: dos autos para tres personas no era un mal promedio.

Claro que yo nunca había entendido muy bien que ése no era precisamente el criterio, sino éste otro: "un auto para mí, el otro para todos los demás"

Por lo menos esta vez no tuvo que vender su auto para eso, no estaba bien que para proveer a sus hijas de un auto tenga que desprenderse de su hijito varón de turno.


Años después, a mi pesar, me reconozco en los gestos de mi papá...  no sé si soy la única, pero me parece extraño que mis autos no tengan alma...  si saben tener cada personalidad!



lunes 27 de febrero de 2012

Apuntes estivales

Supongo que en tres años y medio de blog habré dejado traslucir en más de una ocasión que puedo ser cabeza dura, terca e hija del rigor (y sino miren cuándo vengo a publicar la entrada acerca de las vacaciones...  en el último día oficial de vacaciones, precisamente!)

Bueno, como siempre hay un roto para un descosido, como suelen decir mi madre, mi jefa y otras mujeres que me han determinado de alguna manera, encontré a alguien que me hiciera la competencia.

Muchos recordarán que estaba por empezar un nuevo contrato, que apenas saliera tenía que presentarme, por lo cual no quería irme de vacaciones.  Pero pensando en el resto de la familia, no me pareció justo así que le planteo a mi medio lima-limón "vamos de vacaciones a algún lugar cerca, o con buenos accesos, de donde sea fácil volver con el auto o en avión en caso que me llamen que tengo que empezar inmediatamente"

Bueno, esta es la idea que tiene mi marido respecto de esa especie de lugar:


(Tengo la impresión que alguien se quedó con las ganas de participar en el Dakar este año)




¿alguien puede señalarme dónde está el aeropuerto?



Un lugar donde haya señal de celular


está bien que pedí que hubiera poca gente, pero...  habrá vida en este planeta?


Sí, parece que sí, porque todo este viaje fue para encontrarnos finalmente con:

Autos...
...y más autos (mencioné otra cosa que esperaba de las vacaciones era cambiar de aire?... parece que cambié de nafta nomás)


Un embotellamiento es la clase de experiencia de la que uno carece en la vida cotiana de una gran urbe y desea experimentarla al menos en vacaciones...  o era al revés?

Pero todo valió la pena porque conocimos... 

 el mar!  Que sospechosamente es muy parecido al atlántico...  no sé muy bien por qué...  tendrá algo que ver que ambos son océanos?  Todo bien con la otra orilla pero honestamente no encontré demasiado después de dos días de viaje, que no pudiera encontrar a cuatro horas de Buenos Aires...

Conocen a alguien más mala onda que yo?

Probablemente, en lo que a vacaciones se refiere, no.

Dispuestos a emprender la retirada, mi perfecto marido cumplió con otro de mis requisitos de las vacaciones: que no hiciera tanto calor



Si cartelito, no te preocupes que no vamos a desobedecer, o nos hacemos pomada, literalmente


Y por estos parajes debíamos andar cuando me mandan el mail que mi contrato nuevo había comenzado...   se imaginan que había para elegir 3G, WiFi e incluso 4G debía haber (que yo no tengo, pero seguro que había....  4Gatos locos... bah, no eramos 3!)


Algunas horas más tarde, de vuelta en la civilización, por fin pude conectarme para recibir esa noticia que estaba esperando hace tiempo, mi contrato nuevo había comenzado y debía presentarme al día siguiente...


Cosa de que el efecto terapéutico de las vacaciones se vaya antes de que éstas hayan concluido.
Esperemos al menos que ese cielo sea algo así como un buen presagio, o la calma después de la tormenta laboral.
Y esto es todo a lo que a vacaciones se refiere...  vaya uno a saber por cuánto tiempo más!

domingo 12 de febrero de 2012

Los locutores y sus dilemas de conciencia




No voy a mentir y decirles que esta inquietud me surge porque en 4º año de la secundaria pensaba en anotarme en el ISER, ya que quien me haya escuchado hablar sabe que es más probable que me tomen de crecepcionista en el Mater Dei, y eso ya es mucho decir.

Simplemente me surgió la duda mirando los otros días algunos comerciales firmados por "Presidencia de la Nación".

Porque una cosa es mentir un poquito, y expresar alegremente que un jabón te va a hacer más inteligente, o que comprando un frasco determinada mayonesa vas a conseguir numerosos amantes (amantes dije, no novios!) o que limpiando toda tu casa con algo muy parecido a lo que comprarían nuestras abuelas en la feria podés alcanzar un estado cercano al nirvana. Porque es como que hay un juego que nadie expresa, pero que todos sabemos que lo estamos jugando, y en el fondo, a todos nos gusta que nos digan mentiras chiquitas en las que todavía nos gusta creer.

Pero de aquí a las publicidades mencionadas más arriba, hay un salto bastante grande. Digo yo, si uno no cree en nada de lo que está diciendo, cómo ponés voz de convincente. ¿Cómo será escucharte por la tele diciendo algo cuando pensás todo lo contrario?

Supongo que en definitiva de eso se trata lo de ser profesional.

Hasta aquí llegaba el post cuando lo escribí...  en junio de 2008!  Así tal cual, hasta el dibujito (más propio de esas épocas del blog que en las actuales, donde probablemente hubiera elegido otra, pero no quería modificar el post original)
No recuerdo que publicidades estaban en juego en aquel entonces, ni por qué finalmente no lo publiqué.  Será que no me gusta hablar demasiado de política, o vaya uno a saber por qué quedó todo este tiempo en el borrador
Pero después de encontrarme con la siguiente publicidad (por si alguien todavía no la vio):




esto es lo más benevolente que se me ocurrió escribir (o editar, mejor dicho)


...  y sigue pendiente el post-post-vacaciones...

domingo 5 de febrero de 2012

El que se va sin despedirse...


Cómo son las cosas...  antes uno hacía un post pre-vacacional y otro después.  No sólo eso, antes uno planeaba las vacaciones minimamente y volvía con tiempo como para escribir un post...  bueno no se ilusionen, la próxima entrada no se salvan de mis vacaciones.
Mientras tanto, el día que estaba volviendo me llega un mail en el que me informan que empieza mi contrato nuevo....  y qué nervios!  El resto de esta semana estuve haciendo trámites, pero este lunes amén de algunos trámites más debo empezar efectivamente.  Volver a mi sector...  verles las caras...  y como decía Felipe lo peor no es el primer día sino todos esos malditos días subsiguientes.
En fin, cuando parecía que me quedaba sin ideas para el blog siempre aparece algún problema en el trabajo para remontar un poco el barrilete, aunque calculo que estaré bastante complicada con los tiempos...  veremos qué sale.
No se imaginan los nervios que tengo, y lo que estoy deseando que ya sea, por lo menos, el viernes que viene a la tarde.

domingo 1 de enero de 2012

Esa delgada línea

¿Era yo la que me quejaba de cómo había empezado el año pasado?  ¡No sé de qué!  En esta familia sí que sabemos divertirnos.  Lo digo en serio, anoche mandamos a la parrilla a todo bicho que caminaba, probamos uvas en todas las versiones imaginables, malbec, cabernet, chablis, pinot noir, pasas rubias, negras y frescas.  Prendimos estrellitas, bengalas, cañitas voladoras (y demás pirotecnia a la que yo no me acerco).
Sin que esos excesos tuvieran nada que ver (o eso suponemos) a las cuatro de la tarde estaba tratando de mantener la atención de mi papá esperando que Facundo acercara el auto para llevarlo al hospital.
Y para mantenerlo conciente, buscaba desesperadamente temas que le pudieran interesar, sin entristecerlo, y no encontraba ninguno:  autos no, porque hace algunos meses le prohibimos que siguiera manejando y todavía llora a su adorado auto, de los tiempos de la quinta lo mismo, de las buenas épocas de Pinamar mucho menos porque esta era la fecha exacta en que solíamos ir para allá.  Recordar a su madre y hermana también lo iba a poner triste; incluso un día como hoy podía pasar lo mismo con nuestro perro, que pasó a mejor vida hace unos años.
Realmente me desesperaba porque sentía que mientras trataba de aferrarlo a la vida, no había ningún hilo, ningún cable que lo mantuviera conectado a este mundo.  Claro, la esperanza nunca se pierde...  por qué no hablarle de María Clara?
Gracias hijita por ser el hilo conductor para mantener a tu abuelo conectado con este mundo.

De más está decir que cuando llegamos a la guardia parece ser que el problema proviene de un cablecito del marcapasos

jueves 29 de diciembre de 2011

Sin rumbo

Si yo fuera una persona...  digamos normal, hoy probablemente publicaría una entrada parecida a esta:



Gané, gané ganeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!
Me aprobaron el proyecto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Vivaaaaaaaaaaaa!
Siiiiiiiiiiiiiii!

Etc, etc, etc (se darán cuenta que no sé escribir entradas así)


___________________________________________________________________

Bueno, pero como no soy normal, si es que existiera alguien normal, claro (cosa que yo no creo en verdad) la  entrada tiene otro tono más bien.

Sí, lo de mas arriba es verdad: me aprobaron el proyecto.

¿Estoy feliz? Por la plata sí, por supuesto.  Por el logro también.  Incluso por no verme de patitas en la calle, porque si bien podría estar sin trabajar, con la situación del país como está no podría relajarme y disfrutarlo.  Más aún debería sentirme feliz porque mi jefa al cuadrado no consiguió su objetivo de echarme.

¿Por que no estoy enteramente feliz entonces?  Porque deberé volver a ver a mi jefa, jefa al cuadrado y todo su séquito todos los días nuevamente (hacía seis meses que no pisaba el sector).  Porque en dos o tres años puedo verme lo mismo de patitas en la calle.  Porque se me reducen las vacaciones a dos semanas.   Porque no es el trabajo de mis sueños tampoco.  Porque calculo no voy a tener tiempo ni de pestañear.  Porque deberé volver a ver a mi jefa, jefa al cuadrado y todo su séquito a diario nuevamente (sí ya sé que lo puse primero.  Pero con una sola vez no alcanzaba).

Tampoco es que estoy triste, sólo actué un poquito para jefa al cuadrado...  que terminó cuestionando mi salud mental por no estar feliz.  En cualquier caso, si mi salud mental se fue a pasear se podría preguntar por culpa de quién fue que hizo abandono de hogar no?

De momento me tomo las cosas con mucha calma, si bien el proyecto está aprobado aún no han comenzado a pagarme, con lo cual sigo en el antiguo régimen por ahora, y tampoco sé hasta cuándo, cuestión que uno pueda organizarse.

Por de pronto ese es mi año nuevo por ahora.  De nuevo promete tener bastante.  Esperemos que de buenas nuevas y no malas.

Si no vuelvo a escribir hasta el año que viene (como si este año hubiera escrito tanto, ja!) sólo decir que creo que se repiten mis deseos del año pasado.  Hice un recuento y creo que se cumplieron a medias:  Faltar no falta nadie importante, y eso es lo mejor.  Salud, se quedó bastante corto (aunque podría ser peor).  Dinero... en fin, ya hablamos casi todo el año de eso no?

Y por supuesto, los mejores deseos para los amigos de la casa

viernes 23 de diciembre de 2011

¿Fin de año... o fin del mundo?


De chiquita diciembre era un mes que me encantaba.  Por un lado, la vida estaba estructurada en enero y febrero playa, y de marzo a noviembre colegio.  Diciembre era algo así como el nirvana, algo sostenido desde ningún lugar.
Por otro lado, tenía el sabor del deber cumplido, los preparativos para las fiestas, y mucha pileta.

Después uno va creciendo y en la facultad diciembre se va contaminando con los finales.  Y más tarde uno empieza a trabajar y lejos de la sensación del deber cumplido, uno siente que tiene más trabajo que el resto del año todo junto.  Y para colmo, de pileta casi nada, sólo el calor, el tránsito insoportable y tener que estar presentable con más de 30º...  claro que calzarnos la malla tampoco nos hace demasiada gracia a esta altura del partido.


Independientemente que algunas cosas han cambiado, como ver chicos en uniforme escolar a esta altura, lo que me parece ilógico y casi irreal, para mí por lo menos diciembre dejó de ser ese mes idílico para transformarse en una serie de compromisos, que paso a detallar:

1.- Nochebuena:  este año decidimos reducir los regalos a lo mínimo indispensable.  Me cansé del estrés de comprar regalos para todo el mundo para que después te pregunten dónde se cambian y cuándo, que no tienen el ticket de cambio...  y todo para recibir un mate muy coqueto...  con el detalle que no tomo mate.  Unos aros super divinos...  de fantasía...  con el detalle que esos aros me dan alergia.  Y los aros no te los cambian...  un libro de Coelho....  que no me gustan pero siempre termino pensando que mejor lo leo para ver en qué pensaban para regalármelo...  y cuando lo termino, todavía no me doy cuenta (o no quiero darme cuenta)...  un set de velas (con una niña de menos de cinco años en ese entonces) una remera hermosa...  hasta que mi madre detalló la fortuna que había pagado por ella y lo que había caminado para conseguirla (nada es gratis en esta vida, evidentemente).  Así que prefiero auto-regalarme y listo...  al menos lo disfruto más.  Pero bueno, una reunión de más de 30 no es "Noche de Paz" precisamente.  Al menos no en una familia como la nuestra
2.- Navidad: En rigor, hacemos la digestión, tratamos de curarnos la resaca (ojalá) y chapoteamos un poquito si nos dan las fuerzas...  lamentablemente es frecuente que alguno tenga la mala idea de hacernos una visita
3.- Nochevieja:  Como hacemos todo al revés, pasamos más tranquilo año nuevo que nochebuena...  eso de tranquilo es relativo porque en general me toca recibir a mí aunque sea poca gente (en casa poca gente es aprox.10)  El hecho de pensar que se me fue otro año tampoco me ayuda demasiado.
4.- Cumple de mi madre: siempre dice que no lo va a festejar y siempre lo termina festejando igual.  Así que además de organizarlo, hay que organizarlo a las apuradas
5.- Muestra de danza de MC:  bailaron tan lindo que no entiendo por qué no la hacen, mínimo, una vez por mes
6.- Muestra de danza de amiga e hijas de amiga: en fin...  debe ser que no baila mi hija, pero digamos que lo intentaron.
7.- Muestra de reggaeton de otra amiga:  En fin...  uno se pregunta por qué éramos amigas (como diría Susanita)
8.- Muestra del conservatorio del sobrino-nieto-de-una-amiga-de-mi-suegra:  En fin...  creo que debíamos ser los únicos que no teníamos ningún familiar en ninguno de los ensambles (estoy mala, lo sé)
9.- Muestra de canto de otra amiga :  no sabía que había bares exclusivos para eso!  Ni tanta gente que estudiara canto
10.- Muestra de canto de otra amiga más:  En este caso era un coro y estuve casi un tercio de función tratando de ubicarla y otro tercio confundiéndomela con otra mujer.
11.- Muestra de arte del taller de MC:  Al menos uno puede recorrerla a su ritmo  Bien por los peques igual!
12.- Concert en el jardín de ahijadito:  Nunca me arrepentiré lo suficiente de no haberle insistido más a mi comadre de que lo anote en el mismo colegio de MC...  si son casi lo mismo!
13.- Ir a ver actuar a un amigo:  Mea culpa, tenía todo el año para hacerlo.  Al menos fui antes que que dejara de actuar en esa obra.
14.- Cena de fin de año con amgas I:  Lindo
15.- Cena de fin de año con amigas II:  Lindo también
16.- Fiesta de trabajo II con clientes:  Nunca entendí bien eso de juntarse teóricamente por placer cuando apenas lo hacemos por obligación.  Y encima este año en un lugar que lejos es poco.  Al menos hubo buena comida.  Pero había que ir vestido de blanco.  Sin comentarios.
17.- Fiesta de fin de año del trabajo de F.:  Digo yo una cosa, por qué él zafa de lo lindo de las fiestas de mis trabajos (suelen ser sin cónyuges) y yo nunca zafo de las de él?
18.- Almuerzo con el grupo de los 7 en trabajo I: Costó tanto organizarlo que hubiera sido más fácil si veníamos de siete paises diferentes
19-  Llevar a MC a la pediatra:  No entiendo por qué a esta edad todavía insiste con controles semestrales.  Descubrí que está embarazada.  No sé bien por qué pero no me cayó nada bien (si a alguien se le ocurre por qué, que me lo explique)
20.- Ir al Oftalmólogo:  mea culpa, tenía todo el año para hacerlo, pero se impone para no perder el par de lentes gratis
21.- Ir a la dermatóloga: ídem, podría haberlo hecho a lo largo del año, pero en diciembre coincide que ninguna de las dos estamos de vacaciones y que yo estoy aceptablemente bien depilada para hacer gala de todos mis lunares.
22.- Bautismo de nieto-de-otra-amiga-de-suegra: Sí, tampoco es que se lo festejan con el añito, así que no entiendo por qué en esta fecha precisamente...
23.- Santa Lucía: Ir aunque sea un rato cortito.  Digo yo una cosa, no podrían haberme elegido un nombre cuyo santo fuera no sé...  en marzo por ejemplo (junio tampoco sirve porque es mi cumple!)

A esto se le suma lo que todavía falta:

- Cumple de prima:  se ve que la madre leyó en algun Para Tï eso de que no había que unificar festejos, pero nosotros no tenemos la culpa que se le haya ocurrido encargar un bebé para ese entonces, como para volver a juntarnos entre navidad y año nuevo
- Cena con amigas de trabajo II:  esta vez sin clientes!
- Entrega de informes en trabajo I:  ¿A quién se le ocurre que además de cumplir con tanta joda uno tiene que trabajar más que el resto del año?)


Y lo peor es que no cumplí con todo, sino que hay otras cosas que suelen entrar o deberían entrar en diciembre:

- Concert del cole de MC: fue en noviembre  (Espectacular)
- Entrega de informe final del colegio de MC: También noviembre (y también espectacular, tanto el informe, como que hay sido en noviembre)
- Compras: como decía más arriba, la cuestión regalos está mucho más acotada este año.  Comprar para MC no me cuesta (en general) y lo que es yo no necesito nada, así que lo que me compre será por placer
- Fiesta de fin de año en trabajo I con clientes:  Este año no realizó (la primera vez que hacen algo coherente en esa empresa)
- Cena de fin de año con gente de mi sector en trabajo I: No me invitaron, por segundo año consecutivo.  No se imaginan la amargura que tengo.
- Neumonólogo: queda para enero, ya fue destronado unas tres veces, la secretaria debe odiarme
- Cortarme el pelo: también queda para enero.  Por mucho que lo necesite y pueda facilitarme la vida, ni anestesiada me meten en una peluquería en esta época del año.
- Limpieza general:  Queda para enero (yo sí que sé divertirme)
- Año nuevo:  Es en enero!

Menos mal!

¿Soy la única que se estresa tanto en esta época del año?

lunes 5 de diciembre de 2011

Rumbo al desempleo 9: Esperar

Tenía una profesora en la facultad que una vez planteó algo que me resultó muy interesante.  Preguntaba si la espera, la pura espera, existía y en caso de existir, qué difícil era encontrar un ejemplo.

Podríamos clasificar a los esperadores en las siguientes cateogrías:


1) Los derrotistas.  Parecen los esperadores en su estado más puro, pero engañan.  En realidad la espera los encuentra a ellos, simplemente porque en esa actitud son presa fácil de las esperas.



2) Los contrafóbicos:  Con tal de no sentir que pierden el tiempo se llevan un libro, tres revistas de crucigramas, otras tantas de sudokus, esmalte de uñas, algún trabajito de costura, o el tejido;  además responden mails, pagan cuentas por internet y hasta cumplen con hacerle el llamado semanal a la tía bisabuela.



3) Los indignados:  No importa que quejarse no sirva para reducir la espera, al menos llenan ese tiempo con algo.  Tampoco es una espera propiamente dicha, ya que como dice el famoso refrán "el que espera desespera".  Sí, la bocina del auto es la voz de queja más potente que existe actualmente en el mercado.  Con la ventaja que no dice incoherencias como las señoras en el supermercado o en la sala de espera del médico.



4) Los observadores:  también parecen esperadores de raza, pero no nos engañemos.  Suelen extraer increíbles enseñanzas de estas observaciones.  Es así como el esperador-observador tiene muchas chances de elegir la caja que avanzará más rápido en un supermercado, sabrá identificar con unos valiosos segundos de anticipación el momento en el que un niño estallará en un berrinche (y mudarse a otro planeta, como mínimo).  También sabrá cuánto es el promedio de propinas que se está dejando ese día en determinado restaurante; y hasta tiene un gran sentido de la moda, ya que en su imaginación le ha cambiado la ropa, el peinado y los accesorios a casi todas las personas que lo rodean.



5) Los dormilones:  Calculo que no necesita explicación.  Aunque podría encuadrarse dentro de la categoría de los contrafóbicos:  ¿qué mejor manera de aprovechar el tiempo?


6) Los veraneantes:  También aprovechan el tiempo, pero se diferencian de los contrafóbicos en que no les angustia esperar, sino que precisamente estaban buscando ese espacio en blanco para lo que sea:  descansar en una sala de espera, charlar con las otras personas en la fila del banco (si fuera tan tedioso esperar en la fila del banco estarían haciendo la transacción por internet en la gran mayoría de los casos, que bien es lo mismo), para no ser los primeros en llegar a una fiesta en la que no conocemos a nadie o para espiar en la mesa de al lado a ver de qué se trata en realidad el daube de boeuf à la provençale

Ahora bien ¿A santo de qué viene esta clasificación en esta saga?  Simplemente a título de que hace casi seis meses que empezó mi lío en el serpentario, y más de cuatro que presenté el proyecto en cuestión.  Y sigo esperando.



Y también sé que en breve se definirá, y ahora me entró esa ansiedad de pensar que al menos es más segura la incertidumbre actual que lo que me espere una vez que conozca el resultado.  Y entonces me parece que esperar no es tan malo...  si existiera la espera, claro.

Yo he pasado en mayor o menor medida por todas esas instancias, ,ya sea una espera de minutos en la caja del super o de meses en el trabajo.  Y también más de una a la vez, como por ejemplo llevar todo como una buena contrafóbica, y después quedarme dormida, o terminar de adivinar a qué colegio va cada niño a través del uniforme.  También tecleo sobre el volante (si no toco bocina es porque principalmente me molesta a mí)  sabiendo que esa barrera es imposible, y aún sí elegí el camino que incluye esa barrera.  Puedo ir con total resignación a hacer media hora de fila en la caja del supermercado  y terminar charlando con la señora de adelante...  o redactando mentalmente un post.



¿Y ustedes qué clase de esperadores son?

jueves 17 de noviembre de 2011

Rumbo al desempleo 8: Felicitaciones para todos nosotros


Como decía mi maestra de la mañana en segundo grado, pueden darse una auto-palmadita en la espalda y decirse "¡buen trabajo!"
No voy a mentir.  Siempre me fui por las ramas escribiendo, o digamos, desde segundo grado precisamente, cuando a fin de año publicaron en la revista del colegio los relatos que habíamos estado escribiendo en clase de castellano, y el mío era, por lejos el más largo.  No, no fue visto tanto como una proeza, hasta dudaron en publicarlo porque era más de una página, cuando en el mismo espacio podían publicar tres y hasta cuatro de otros chicos.

Terminada la presentación de la prueba irrefutable en vivo y en directo, o líneas más arriba digamos, que me es imposible resumir paso a explicar un poco la situación.

Podría haber escrito un post en estado de furia asesina (porque así estuve) de represión total (ídem) de insomnio tenaz (ídem).  Pero ya bastante tienen mis queridos y abandonados amigos bloggers, por lo que reflexionando un poco me decidí por darle finalmente otro tono al post.  No, no me fue así de fácil, las broncas a mí me duran un tiempo bastante respetable, pero bien valía la pena el esfuerzo de presentar la mejor cara (la otra la dejo para el serpentario, que es donde le corresponde estar y no contaminar otros espacios).

La cuestión es que estos días, semanas mejor dicho, me vi envuelta en un intercambio epistolar nada agradable con la gerenta (a.k.a jefa al cuadrado, y otros tantos epítetos irreproducibles por este medio).  "Nada agradable" también es un eufemismo para no utilizar otras expresiones poco apropiadas para un post que pretende al menos ser un tanto más optimista, porque de más está decir que esta mujer logró que llegara al límite como otras veces en el pasado.

Pero al final en algo se equivocó.  Esta vez en lugar de jugar de local, intentó tantear el terreno primero y terminó jugando de visitante.  Es que hasta ahora siempre nuestros intercambios poco felices eran en vivo y en directo, o a lo sumo por teléfono.  Y a mí cuando me gritan me cuesta pensar, tampoco es una persona que dialogue para decir la estricta verdad, sino que lo suyo son monólogos (es más fácil cuando uno es gerente claro está) y yo que en general no sé intercalar la palabra en el momento adecuado terminaba odiándome a mi misma medio minuto después de finalizado el poco feliz intercambio, cuando se me terminaban de ocurrir todas las cosas que debería haberle dicho, mientras la otra se iba tan triunfante como la ganadora del oro olímpico.

En esta oportunidad la batalla fue en otro terreno.  Sí, uno que me favorece mucho más.  Porque independientemente que esta mujer ha demostrado que lo más extenso y coherente que ha escrito en su vida debe haber sido la lista del supermercado, yo pude exponer todos mis argumentos clara y extensamente, sin que nadie me interrumpa.
Que baste con decir que sus mails tienen en promedio siete líneas.  Los míos treinta y cinco (sí, a este nivel de locura me llevó esta mujer)

Y pensando un poco creo que en mayor o menor medida (me atrevería a decir que en gran medida) escribiendo blogs, comentando otros blogs, debatiendo en foros y afines uno termina por pulir la técnica de debatir con el teclado al punto que en la vida cotidiana al menos, hay pocos entrenamientos tan eficientes en este arte.

Por tanto, muchas gracias a todos por los intercambios, tanto cuando estuvieron de acuerdo conmigo (siempre sirve como experiencia tener razón) como cuando no (porque me hicieron pensar, recapacitar, reconocer errores, o aprender a afirmar con más fuerza y argumentos mi punto de vista); o cuando me ofrecieron otras herramientas que nunca había considerado antes.
La mayoría de las veces  estos intercambios fueron con las mejores intenciones, pero aún me veo en la obligación de agradecer y felicitar a quienes tuvieron las peores.  No importa porque me sirvió igual.

Cuando terminé uno de los mails una amiga me dijo que era un collage exquisito de razonamientos y argumentos lógicos;  y lo digo sin sonrojarme y sin falsa modestia porque el mérito no es mío.

No canto victoria, mi posición no es la más ventajosa precisamente, sé que mañana o la semana que viene puede pasar cualquier cosa, pero mientras tanto disfruto del presente, de este triunfo momentáneo, de este último mail mio (o de todos nosotros pero enviado por mi) sin ninguna respuesta de su parte desde hace diez días.  Y bueno, en su defensa debemos decir que no debe ser fácil pelear solo contra tanta gente no?  Y más aún cuando uno no lo sabe.

Así que felicitaciones a todos nosotros


¡Buen Trabajo!