domingo, 31 de octubre de 2010

My very own Halloween

Se supone que es hoy, pero no, yo pasé mi "noche de terror" y por duplicado, como si fuera poco, así que espero no repetir.



Yo era de esas madres que se vanagloriaban de no haber tenido la experiencia de que su bebé se caiga de su cama. Ni de la cama, ni de ningún otro lugar similar, ni ningún otro golpe en la cabeza que recuerde, y para que precisamente yo no lo recuerde definitivamente tiene que haber sido muy suave. Como decía yo era una de esas personas. Ya no; pero curiosamente no porque María Clara se haya caído de ningún lado.

Cuando un hijo, menor o única como la mía, pasan la barrera de los dos años y luego se van acercando a los cinco creo que no es muy desubicado pensar que las épocas de ir a la guardia a las tres de la mañana una vez por mes (o semana) ya van quedando en el olvido. Lo que uno, o yo por lo menos, no toma en cuenta es que a medida que decrecen las visitas a la guardia a horas insólitas, inversamente proporcional es la medida en que crecen las urgencias por parte de nuestros padres.

Jueves 2:17 de la madrugada. Mi madre: "Aaaay tu padre acaba de caerse". Situación: Marido en Brasil, Hermana en algún recóndito rincón sudamericano donde es imposible detectar la menor señal de telefono celular (y su jefe sigue coqueteando con la idea del teléfono satelital sin llegar a concretar nunca); Hija durmiendo plácidamente.

En otro momento hubiera reaccionado de distinta manera, pero recordemos que estabamos sugestionados por los recientes hechos, así que la única opción posible me pareció ir. A pesar que no soy médica (justo yo!), mi madre bien puede llamar a un servicio de emergenicas y aunque me demore diez minutos como mucho a esa hora; si uno no puede llegar en diez segundos es casi lo mismo diez minutos o ciento diez. En un instante uno termina de entender que ya no sólo es hija de sus padres sino también progenitora... sin preparación y con unos padres-hijos cuales díscolos adolescentes.

Alzo a mi hija totalmente dormida y en esos escasos dos minutos entre sacarla de la cama y subirla al auto voy pensando qué grande que está MC: ya está grande para que yo la lleve en brazos; y también para sacarla a la calle en pijama.

Afortunadamente cuando llego lo encuentro totalmente conciente y casi incorporado. La parte desafortunada de esta misma situación es que a mi madre se la ha pasado el susto y ahora relativiza la urgencia de ver a un médico: "y cómo lo vamos a llevar..." (escuchaste hablar de auto? me acabás de hacer venir en uno... y si es necesario hasta en carretilla) "pobrecito, a ver si lo internan" (porque el resto de la gente, incluyendome, se internan por gusto nomás); "esperemos que se haga de día y hablo con los médicos de él". Sería el susto que traía encima, o tengo que reconocer que con mi madre no puedo, pero como sea la cuestión es que le hago caso.

Fueron cinco horas literalmente de terror, pensando permanentemente que algo podía pasar, que si se dormía podía no despertarse, que tenía nauseas, tratar de mantenerlo despierto cuando está más fastioso que un recién nacido. De hecho me ponía a pensar y ni cuando nació MC estuve una noche entera constantemente a su lado aunque fuera para controlar que respirara.

Llega la mañana y pareciera que los fantasmitas se esconden, todo parece relativamente normal. A las siete y media mi madre se decide "bueno, mejor llamamos a la emergencia no?... pero mejor esperá a ver si vienen en seguida, mejor primero me baño" (tuvo cinco horas para bañarse).

Por supuesto que si alguien se cayó hace cinco horas y recién llamás ahora, lo menos que le van a dar es prioridad. Vino una doctora, que al menos parecía haber festejado ya su trigésimo aniversario de vida, y fue más o menos como si hubieramos recibido visitas: que si le dolía se tomara un paracetamol, o un ibupierac (si esto es lo mejor que puede hacer, apuesto que de analgésicos sé muchísimo más que ella). Moraleja: No volver a pedir médico a domicilio.

El día transcurre con relativa normalidad, llego a trabajar casi al mediodía, MC al jardín un rato antes. A la tarde me hacen una observación muy curiosa cuando cuento el episodio: "Me parece que tenés algunas dificultades en ponerle límites a tu mamá" (¡Absolutamente cierto!).... Y gente que entiende un poco me indica que definitivamente es algo para controlar al menos. Vuelvo a casa de mis padres a la hora de la cena. Mi papá no ha comido nada en todo el día. Con sólo ése síntoma es motivo para que vaya directamente a terapia intensiva. Además de todo, casi en ayunas tiene la glucemia por las nubes y un poco de temperatura. La cabeza le sigue doliendo en lugares insólitos.

Esta vez sería el cansancio, o defenderme de lo indefendible, pero otra vez cedo a los razonamientos de mi madre "y... a esta hora en la guardia qué van a hacer..." (una tomografía, por ejemplo), otra vez el "pobrecito, a ver si lo dejan internado por cualquier cosa" (sí mami tenés razón, con golpe en la cabeza o sin, en esta familia motivos de interación nunca van a faltar, está a la vista) que en definitiva "después de este tiempo se hubiera visto si era algo grave" y finalmente cede en "mañana a la mañana si sigue así lo llevamos".

Otra noche de terror, al menos intentamos dormir por turnos.

Amancece, me apresto para la famosa visita a la guardia. Mi madre amenaza con no cumplir su promesa, finalmente decide desempatar. A eso de las 7 (AM!!!) llama a su médico de cabecera (si, evidentemente mi madre no tiene demasiados reparos en cuanto a horarios con ciertas personas, especialemnte si son médicos o hijos suyos) a quien hace unos tres años demonicé totalmente al punto de llamarlo "el muñeco maldito". Esta vez me dio la mano, y ordenó una tomografía para ya mismo (o para ayer, mejor dicho).

De nuevo la luz del día hace que se escondan los mosntruos: mi papá parece de mejor ánimo, no tiene fiebre y la glucemia está volviendo a sus parámetros normales; hasta el dolor de cabeza parece haber cedido un poco.

En menos de una hora desde que llegamos a la guardia, lo ve el médico, le hacen la tomografía y vuelve. En el interín , observamos de reojo el funeral de Kirchner y hacemos planes para la tarde: conversamos sobre algún restaurante donde podríamos ir a almorzar (después de esas dos noches, pensamos que lo merecemos) , y que si papi se siente bien, mi mamá también tiene ganas de ir a la fiesta de Halloween del jardín.

La ilusión duró pocos minutos: en seguida nos llama el jefe de guardia y diagnostica: Fractura de craneo (a la altura de la parte superior de la cabeza, no recuerdo el nombre), Hemorragia Subdural aguda, o sea para decirlo menos elegante, sangre en el cerebro, y también en no sé qué ventrículo y en la cisterna magna (vieron cuando alguien dice "no sé qué tenés en la cabeza?" Definitivamente creo que la mayoría no tenemos la menor idea, o acaso cuántos sabían que dentro de nuestro cuerpo, y en la cabeza precisamente, tenemos una cisterna?).
A veces no es tan hermoso tener razón después de todo.

Conducta: Internación en terapia intensiva y consulta con neurocirgía (y atención del ataque histérico de mi madre, por supuesto).

A partir de ahí, una rutina que lamentablemente conocemos bastante bien: visitas dos veces por día, con un intervalo insuficiente como para hacer algo productivo entremedio, pero que se interminable esperando allí mismo. Muchos sillones, muchos televisores que no dejan de transmitir el cortejo fúnebre de Kirchner. Seas ultraoficialista o el más acérrimo opositor creo que es lo menos indicado para poner en la sala de espera de una terapia intensiva no?
Informes médicos exiguos, por no decir nulos, familiares que salen llorando, las cosas de las que te vas enterando por conversaciones telefonicas de allegados de otros pacientes.

Hoy ya pasamos a nuestra conocida terapia intermedia. El clima es otro y se nota, casi parece una habitación en sala común y aunque parezca un detalle insiginificante eso ayuda y mucho. De todos modos hago un recorrido visual por todas esas pseudo habitaciones, relacionando internación con número de habitación y me doy cuenta que tristemente sólo en esa terapia intermedia mi padre ha ocupado en alguna ocasión las dos terceras partes de las habitaciones (espero que no haga cartón lleno!)

Lamentablemente a los médicos de guardia se ve que les han enseñado un sólo diagnóstico: "Está estable".
Estos dos últimos hechos los leemos como algo positivo y esperamos que no sea necesaria una cirugía.
Pero ya nos pasó una situación bastante similar, de esperanzarnos el fin de semana y el lunes encontrarnos con un baldazo de agua fría.

Por eso repito: Ya tuve suficiente halloween por este año. No necesito otro. De hecho la única parte linda de Halloween, la fiesta en el jardín, me la perdí. Algunas veces está bueno esto de haberse casado con un hijo único, no es lo mismo pero hasta mi suegro fue a la fiesta, algo que escasamente debe haber hecho con su propio hijo.
Mientras tanto en el jardín ya mandaron las preliminares del Kinder Play anual a fin de año, a K3 le toca animalitos de no sé qué ecosistema africano y en lugar de preguntarme cómo voy a disfrazar a mi hija para su acto de fin de curso me pregunto de qué me voy a disfrazar yo para llegar a fin de año.
Cuando coqueteo con la idea de tener otro hijo, y me doy cuenta que escasamente puedo con mi hija y mis padres me pregunto en qué estaba pensando... la expresión no es la indicada pero momentanemaente tengo vedadas otras tales como "no sé qué tenía en la cabeza" o "me rompi la cabeza pensando...".

Al menos si me parezco a mi papá tanto como dicen, se ve que en definitiva tan cabeza dura no somos.

17 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

Nena, qué susto!

Los padres, a cierta edad, se ponen peor que los chicos y se creen invencibles.

Mucha suerte para tu papá, que se mejore pronto!

K-®y dijo...

Lola que feo! Espero que tu viejo se ponga bien rapidito y que no necesite operacion ni nada parecido.

Yo creo que es logico que le hayas hecho caso a tu mama. En general tendemos a ver a nuestros padres como que "ellos saben lo que hacen".

Besos y Suerte!!!

Any dijo...

Que feo momento. Sobre todo porque uno se atonta y reacciona de las formas mas incomprensibles.
Mirá, hay que tener claro que llega un punto en que los viejos empiezan a depender de nosotros, ergo, hay que hacerse un poco el malo, porque sino no dan bola. Para que mi madre vaya al médico la orden y el turno se los saco yo directamente; si la dejo a ella da vueltas, que si, que no, que mañana, que mejor me compro este o aquel remedio ... y no le gusta ni medio, pero yo tengo muy claro que la que está a cargo soy yo. Si se enferma, soy yo la que debe ocuparse porque soy la única que vive en Rosario. Los demás llaman por teléfono y preguntan que tal está pero la que corre soy yo.
Espero que tu papá se ponga bien prontito. Si que fué un verdadero Halloween el tuyo!
Un beso y ponele onda, otra no queda.

Ronnie dijo...

Qué rally por favor! Y para terminar como hubiera empiezado!! A mí lo que me llama más la atención no es si le hacés caso a tu mamá o no, sino que ella ante una situación de tanto susto, de no saber hacia dónde disparar, te llame a vos. O sea, usando la lógica viendolo externamente, ante una caída y más si te asustaste debidamente, lo usual es llamar a la ambulancia, o a lo sumo llevarlo a la clínica (más teniendo en cuenta que ya conocen el lugar y los procedimientos), y sin embargo ella elige llamarte a vos con todo el desplazamiento hija+nieta que eso implica... y para no hacer nada! (o sea, esperar que....).

... entonces, volviendo a lo que me llamó la atención, esa mujer que hace y deshace a su manera, es la que precisamente más necesita de tu segunda opinión (aunque sea para decir "si"), o mejor dicho... de vos! Son para diván las dos!, pero me da ternura.

Y dicho todo esto, ojalá que tu papá se mejore y pase el susto. Y sí, lo de la cisterna es toda una novedad.

besos!

Marina dijo...

Ayy Lola que halloween para el olvido, aunque conociendote es imposible que lo olvides...
La "doctora" de la guardia que se abra un kiosco y venda aspirinetas porque no puede dedicarse a las emergencias, de terrorrrr!
Estoy de acuerdo con Ronnie en cuanto a tu mamà, aunque vos pienses que ella te da las ordenes en realidad es ella la que necesita que vos le des el OK, no te parece?
Ojalà que tu papà se recupere pronto! un beso grande y animos

Memé dijo...

A veces tengo pesadillas con este tipo de cosas (accidentes, enfermedades de los padres, que una quede a cargo, etc) Yo, con casi 30 pirulos, soy muy "hija" y mis viejos, con casi 60 son muy "padres". Es decir, en todo caso yo soy la que llama de madrugada para que vengan porque Lola está enferma, o porque tengo pérdidas, etc. Mi viejo es cardíaco, cada dos por tres llama a emergencias a la madrugada porque le sube la presion, porque le duele el pecho, porque tiene vómitos, etc. Pero yo de todo esto me entero al otro día, con suerte, mi vieja se hace cargo sóla de todo. Pero va a lleagar un día, quizas muy pronto, en que sea yo la que tenga que correr por ellos (tengo un hermano varón 4 años más chico que vive con ellos pero dudo que sepa que hacer, tiene menos idea que yo) Y me dá pánico eso de pasar a ser padre de mis propios padres, que se de vuelta la cosa.

En fín, que se mejore pronto el tuyo, la proxima (ojala que no haya nunca más próxima, pero por las dudas)menos bola a tu vieja y cero bola a la hdp esa de emergencias y derechito a la clínica. Besos

Ceci dijo...

Hola lola. Ojala que tu papá se mejore pronto y sea nomás que un susto.
Con mi papá pasa casi igual, a diferencia que vive solo (aunque hay gente de confianza que esta casi permanentemente en la casa) y mi hermana y yo vivimos lejos de él
Ya nos hemos llevado varios sustos, y en esas ocasiones yo le insisto para que venga a vivir para acá,...y casi acepta, hasta que se mejora entonces se envalentona y ya no lo moves ni con ginche. En fin..
Te mando un fuerte abrazo y suerte!

Virginia Prieto dijo...

ay lola...que feo momento y que desgaste, para él, para vos y para todos.
estas cosas siempre pasan cuando los que nos pueden ayudar o tenemos cerca normalmente...no están (un clásico)
tengo una mamá así, muy parecida, con la que siempre estoy a destiempo ( o ella, no se).
lo de tu papá por suerte se está encaminando

beso grande y si te digo que te entiendo no es una frase hecha...

Etienne dijo...

Uh! Que garronazo Lola!!
Espero que pronto s emejore y que no vuelva a pasar ningún otro episodio de este tipo...!
Y si, por ahi las madres o son muy persuasivas o insistentes y logran, si no convencernos, ganarnos por cansancio. Es así!!
Besotes!!

Mai dijo...

Lola qué locura! Pobre tu viejo! No quiero imaginar el dolor de cabeza que habrà tenido...
Coincido con las chicas... con el tremendo golpe que se dio tu viejo, tu mamà hacìa màs ràpido si llamaba directamente a la ambulancia! Aunque no hubiera servido demasiado si le recetaban un analgesico!
Pero qué le ibas a hacer vos? No la hacìa tan indecisa y Lucia-dependiente a tu madre!
Después de la primera noche de terror, no entiendo como le hiciste caso a tu vieja y no los llevaste a los dos de las orejas a la guardia!

Espero que se mejore y que pase el susto.

Besos

tia elsa dijo...

Que terrible todo lo que pasaron,por favor! ¿y tu padre ahora como está? Te deseo de corazón que todo salga bien. Besos tía Elsa

Lola dijo...

A TODOS:
ANTES QUE NADA MUCHISIMAS GRACIAS Y DISCULPEN NO HABER APARECIDO ESTOS DÍAS AUNQUE SEA PARA QUE NO SE PREOCUPARAN MÁS.
DEFINITIVAMENTE PARECE QUE ZAFAMOS DE LA CIRUGÍA, LA ÚLTIMA TOMOGRAFÍA MUESTRA QUE EL HEMATOMA ESTÁ UN POCO MÁS CHICO Y LO ESPERABLE ES QUE SE TERMINE DE REABSORBER SÓLO. CON SUERTE MAÑANA O PASADO YA LO TENEMOS EN CASA.

AHORA 1x1:

- Alicia: La verdad que fue un sustazo y para colmo en dos etapas: primero cuando se cayó, y después cuando dijeron que había que hacer semejante operación.
A partir de ahora vamos a apretar un poco el tema disciplina con los padres, como me decían, no les estoy poniendo los límites como corresponde!
Gracias por preocuparte!

- Kary: Por suerte parece que no va a haber operación, como decíamos con mi suegro la cabeza es como el motor de un auto, no habría que tocarlo nunca.
Me tranquiliza que alguien piense que no fui tan inconciente, indulgente o falta de carácter como para seguir haciendo lo que dice mi mamá… en realidad creo que no fue sólo porque pienso que sabe lo que hace (que algo sabe, porque las nanas a mi papá se las conoce bien, pobre si fuera por mí, a mi papá habría que ponerle un colchón en la guardia porque viviríamos ahí), sino también porque a mi mamá hay que saberla llevar… y en todos estos años yo todavía no aprendí!
Gracias por tus buenos deseos, y llegaron que es lo más importante!

- Any: Sí, es ahora que lo veo a la luz de lo que sabemos después de la tomografía y pienso que estuve loca en no haber insistido antes (y que también cada visita que viene a verlo empieza a relatar una retahíla de gente que conoce que se murió porque se golpeó la cabeza y no le dio importancia…).
Respecto de lo que hacés para que tu madre vaya al médico… ya he tenido pruebas suficientes (y esta se suma) de que con mi madre son gemelas separadas al nacer, así que tomo muy en cuenta lo que decís porque seguro es la única forma de que haga caso (como a los chicos)… y bueno mi madre decía algo parecido cuando nos estábamos por enfermar “claro, si después la que te tiene que cuidar soy yo!”
Gracias por la buena onda, definitivamente llegó!

Lola dijo...

- Ronnie: Supongo que un poco me llama también porque sino yo protesto, y no de compromiso, sino en serio y le espeto un: “PERO COMO NO ME LLAMASTEEEEEE!!!!!!!”… sí es cierto que mientras me llamaba a mí podía llamar a la ambulancia, pero bueno, eso es otra cosa (algo que nos convertiría en una familia normal por ejemplo!). Por suerte (por una vez digo por suerte) esa noche también estaba desvelada así que no estaba dormida cuando llamó, o sea el susto me lo pegué igual pero al menos coordinaba un poco, para manejar con cierto grado de seguridad al menos.
Respecto a que yo sea su “2º opinión” más bien creo que la cosa funciona como que me necesita como interlocutora para salir de su constante duda y reafirmar lo contrario a lo que yo pienso. Desde que nació María Clara, cada vez que una de sus amigas se convierte en abuela y tiene que ir a ver al bebé me llama para que la acompañe a comprar el regalo “porque vos te das más idea”. No es que me deja elegirlo a mí y listo, ella antes que yo llegue suele hacer una pequeña recorrida (incluso días antes) y ya más o menos elige. Si estuviera sola se llenaría de dudas y no tendría la convicción de haber comprado un buen regalo, pero cuando voy yo empiezo a sugerirle otras cosas que me parecen más prácticas, que le van a gustar más a los papás, que se lava o limpia más fácil, que la marca es mejor, lo que sea; y ahí termina de encontrar los argumentos para convencerse de su decisión. Y si asiento a la primera elección, o sea la suya (tampoco es que no haya aprendido nada en todos estos años) aunque más no sea para terminar pronto el trámite, empieza que hay que caminar un poco más, que si lo compramos ahora después seguro vemos otra cosa más linda y nos arrepentimos, etc…
Así que bueno, si no estabas segura que la relación era para diván… es porque mi madre piensa que le tocó una familia de locos, en la que casualmente es la única que no necesita diván (nunca se preguntó si que ella no necesite diván no es la causa que todos los demás sí!)
Al margen, lo de la cisterna me confirmaron que se aprende en el secundario… adonde habrán ido a parar todos esos conocimientos!!! (MC se pasa repitiendo que tenemos una cisterna en la cabeza, aunque dudo mucho que entienda el sustantivo a secas).

- Marina: Olvidarnos de este “halloween” nunca… sobre todo con la cantidad de recaudos rayanos al ridículo que uno empieza a tomar a partir de este accidente.
La dra. que vino a casa… menos mal que no se topó conmigo porque si algo me duele mucho sabés por donde le revoleo los paracetamol, no?
Respecto de mi mamá, como le decía a Ronnie, lo que necesita es un interlocutor a quien llevarle la contra y así convencerse de sus propios argumentos en vez de seguir en un mar de dudas (total, si se equivoca, como en este caso empieza con su infalible “es que la cabeza ya no me da más, yo con todo no puedo”, etc, etc, y como mi papá la apoya en esto cuando se hace la víctima tampoco es que te podés vanagloriar de estar en lo cierto, no señor!).
Gracias por preocuparte!

Lola dijo...

- Memé: En mi caso al menos tampoco es que me la hacen fácil eh? Ellos me siguen teniendo muy de “hija”: Que los lleve y traiga con el auto, me ocupe de la farmacia de ellos (además de la mía, claro!), hasta a veces les hago el super, todo eso para ellos todavía es como si “me mandaran a…” como cuando los padre piden colaboración a los chicos en poner la mesa o sacar la basura. No sé cómo será con los demás, pero no es que los míos cedan terreno tan fácilmente, por eso digo que son más bien díscolos adolescentes que niñitos demandantes: es uno mismo que tiene que ir e intentar imponer un poco de autoridad, más que la dependencia de ellos… que por otro lado, qué querés que te diga… eso sí que me asusta un montón! Al menos una dependencia abierta. Si es por eso, yo también muchas veces llamo a mis viejos cuando necesito solucionar algunas cosas, sobre todo cuando mi marido está de viaje.
Sobre los sobresaltos que dan si bien por un lado es mejor enterarse cuando todo ya pasó, a veces los padres empiezan a dar indicios que es mejor estar avisado y no tener que arrepentirte de nada luego; por eso también yo me enojo si pasa algo y no me llaman.
Como bien decís, esperemos que la experiencia al menos (me) haya servido para ser más expeditivos en el futuro.

- Ceci: Me tocás un punto sensible… Yo me la paso hablando de mi mamá, pero no sé qué pasaría con mi papá (por nombrar solo un aspecto) si ella no estuviera. Realmente no sé cómo haría con mi papá en eso caso y eso que vivimos a no más de 30 cuadras.
Ojo que a tu papá lo entiendo un montón también, llega un momento que uno deja de anhelar lo nuevo y se aferra cada vez más a lo conocido, pero estar todo el tiempo preguntándose cómo estará tampoco debe ser fácil. Al menos es un aspecto (el tener a los padres lejos) en el que antes no pensaba y ahora cada vez que pienso en la posibilidad de irme a vivir a otro país en seguida eso me frena… no sé cómo lo manejan los demás.
Espero que tu papá no te dé sustos tampoco!!! Y quién te dice si las ganas de disfrutar a su futur@ niet@ no lo terminan de convencer de mudarse más cerca (no es nada raro que los nietos logren cosas que los hijos no logramos en más de treinta años, empezá a hacerte la idea!)

- Vir: La verdad es que pobrecito mi papá se la tiene que bancar todo el día internado y sé que no es nada fácil…. Pero a verdad, hablando un poquito egoístamente, no doy más! Por suerte en el transcurso de la semana fueron llegando mi hermana y mi marido y la cosa empezó a ser un poco menos pesada para mí porque realmente estaba con un nivel de cansancio increíble….
Pero con mi hermana es como que si no le pone onda por sí misma, realmente creo que le voy a tener que “sugerir muy amablemente” que se pasó la hora de los clásicos (ojalá se haya dado cuenta sola)… y si mi suegro tuviera algo parecido, también (facundo es hijo único para colmo).
Respecto del comentario de tu mamá, ahora me dejaste pensando… ¿Cuál de las dos será que está a destiempo de la otra? Interesante
Gracias por tu mensaje y sé que no es una frase hecha, las cosas en situaciones así llegan de otra manera.

Lola dijo...

- Etienne: Gracias por los buenos deseos. Está mejor y probablemente vuelva a casa mañana o pasado, aunque se sigue mareando bastante y tiene dolores de cabeza bastante fuertes. El alta definitiva, si todo sigue bien, parece que es en un mes o dos (en función de lo que den las siguientes tomografías, la próxima dentro de tres semanas).
Mi madre en lo que es ganarme por cansancio, o generándome culpa, es una especialista (debería dictar un curso!)

- Mai: Sí, el dolor de cabeza es tremendo y todavía lo tiene… esperemos que nos lo devuelvan bien empastillado para eso; sino el dolor de cabeza será masivo!
Lo distinto de que mi mamá hubiera llamado a una ambulancia en el momento es que en ése entonces calculo que hubieran venido, a la mañana no vinieron porque si pasaron tantas horas sin que le pasara nada, habrán evaluado que no debía ser tan grave. Las otras veces que tuvimos que llamar a la ambulancia (tres en los últimos tres años) vinieron en seguida y solucionaron todo con una eficiencia ejemplar.
Respecto de mi mamá Lucía-dependiente, no lo había pensado pero tenés razón… con el detalle que, como le contaba más arriba a Ronnie, la dependencia de mi madre no es para hacerme caso en lo que yo opine, sino para reafirmar que ella opina al revés… y yo soy tan bobi que todavía no aprendí!
Yo tampoco entiendo por qué no me los cargué en el auto a los tres esa misma noche en vez de quedarnos en casa con el corazón en la boca… será que mi mamá me gana por cansancio…. O definitivamente como me dijeron, no le sé poner límites (jajaja… aunque lo pienso y es tan cierto!)… pero la verdad es que está intratable, así que no sé qué es mejor.

- Tía: Mi papá ahora está bastante bien, la última tomografía muestra que el hematoma se achicó un poco así que lo esperable ahora es que se termine de reabsorber solo; y mañana o pasado le estarían dando el alta. Eso de salud, de humor, mejor ni hablemos!!!! (la fobia a los sanatorios, clínicas y hospitales es de familia, parece, así que no lo crítico porque me pasa igual, y en definitiva es lo de menos).
Gracias por tu mensaje tan cariñoso.

Besos a todos.

Merlina dijo...

Me alegra saber que tu papá está mejor de salud! Espero que siga así!
Te mando un beso!

Lola dijo...

Hola Merlina, muchísimas gracias por todo el cariño y los buenos deseos.

Besos!