jueves, 10 de julio de 2008

La Resolución?

¿Será que era tan fácil? ¿Sería cierto que el humor todo lo puede? Incluso solucionar tremenda contienda como Estivill vs. Gonzalez, colecho vs. cuarto propio...

Supongo que me causa gracia porque ya estoy del otro lado.


6 comentarios:

Marce dijo...

Jajaja, cerquita de eso estuvimos Guillote y yo hace un tiempo, cuando implementamos el método chivi

Claro que ya de por sí era incómodo para uno solo, lo único que faltaba era que estemos los dos en la cuna

Y si, cuando se está del otro lado, no solo de esto, sino de todo, las cosas se ven distinto

Besos!

Silvi dijo...

Yo amo dormir con la enana pero se mal acostumbra así que ni loca, salvo que esté con fiebre alta.
Besosssssss

Fede y mamá Jesi dijo...

MMM
yo siempre quise ponerle a la chechu en la cuna, pero la chechu no quiere! cuando recién nació sí ella se metía y lo vigilaba, ahora no, siempre llevando la contra esta perra.
No quiero saber nada de dormir con Fede, dormir con Fede está asociado a Fede enfermo... uf

Ronnie dijo...

Buenísimo buenísimo!!!!!!!! Sobre todo cuando pasa que sos vos la que querés que duerma un ratito con vos... un camino de ida!

Besos

Roky Rokoon dijo...

a mi me gusta dormir solo
una cosa es dormir y otra cosa, es otra cosa

Lola dijo...

Jajjaa, Marce, sabía lo de la camita de abajo, pero no que estuvieron tan cerca de meterse en la cuna, aunque sea de a uno!

Silvi, el tema es siempre, ése, estar convencidos de que estamos haciendo lo mejor. La cuestión es que uno siempre encuentra el atajo cuando ese "mejor" no le convence del todo. A mí me pasa un poco como a vos, a veces cuando estoy sola sobre todo, me la traería y la apretaría toda la noche, pero soy conciente que es una necesidad mía y no de ella,y sería egoista.

Jesi, jajaja, me re acuerdo de las fotos de la chechu en la practicuna con Fede de RN. Igual no me quiero imaginar las que se podrían armar entre fede y chechu si ambos están insomnes, jaja

Ronnie, lo mismo que le decía a Silvi. Yo no soy quién para juzgar a los demás, independientemente de lo que yo piense que es lo más adecuado. Pero cuando somos nosotros los que tenemos necesidad de estrujarlos un ratito (o no tanto) hay que reconocerlo y no decir que el que tenía ganas era el nene. Y sí, siempre hay forma de dar vuelta un poquito la verdad de modo que nos quepa