domingo, 14 de noviembre de 2010

Como el Ave Fenix



P
arece que los Memé renacieron de sus cenizas, al menos creo que no me había llegado ninguno en dos años y en una semana me llegan dos.

Por orden de aparición:

Ceci me mandó el siguiente:

1. Nombrar al que me nominó: Ceci de "Notas desde el fondo de mi placard"
2. Nominar a cuatro: Nomino a:
Como lo hizo quién lo recibió, espero que a quien le interese lo haga voluntariamente. (bueno si los nominaba también, no es que iba a ir a cobrarles una multa eh?)
3. Hacérselo saber a ellos. (En el caso que hubiera nominado a alguien, qué le voy a andar avisando, que lean el blog y se enteren solitos!)
4. Contestar a las siguientes cuestiones:

4 cosas que lleves en el bolso:
-Crema para manos, a veces dos, no puedo estar sin crema de manos... aunque haya días que no tenga tiempo de usarla.
-Billetera, muchas veces sin plata, ya que la plata "grande" (tan grande como pueden ser $100 hoy en día) suelo llevarla en algún bolsillo y la otra... también!.
- Un neceser con una mini farmacia (la central está en casa, obviamente)
-Objetos ciclotímicos que cuando no los necesito molestan y cuando los necesito no están: peine, pen drive, monedas, lapiceras

4 cosas que hay en mi habitación:
- Cama con muchas almohadas y almohadones
- Dos mesas de luz, en las que no sé cómo entran tantas cosas adentro y sobre ellas.
- Cómoda, ídem anterior.
- Silloncito Luis XV

4 cosas que me gustan ahora mismo:
- Darme baños de una hora con sales, mascarilla y baño de crema incluidos.
- Estar con Facundo y María Clara los fines de semana, haciendo un asadito y sin hacer nada más en particular (no saben lo que cuesta aprender a no hacer nada)
- Ir de Shopping
- Cocinar algo nuevo y que me salga bien

4 cosas que siempre he querido hacer:
- Algo artístico como cantar (imposible, desafino hasta para hablar) o pintar (gracias que me sé pintar las uñas aceptablemente bien, creo que de saber apreciar arte no paso)
- Publicar un libro (tal vez algún día, aunque no creo)
- Ganar un concurso de saltos hípicos (tampoco creo que lo logre, además implicaría quedarme sin madre porque se infarta)
- Viajar mucho más de lo que ya viajé (específicamente ahora me encantaría: Australia, Nueva Zelanda, Escandinavia, Sudáfrica, China, Japón, Egipto)

4 cosas que no saben de mí:
- Soy fóbica (mucho, mal) especialmente a las palomas, pero a cualquier pajarraco en general
- Bastante tiempo después de casada me terminé de acordar que sí, que a Facundo lo conocía cuando era muy chiquita (alrededor de 4 años, él 8. Y yo le tenía un miedo bárbaro)
- Ultimamente ando con muchas ganas de abrir dos blogs temáticos: uno de cocina y uno de belleza.
- La paso bastante mal cuando viajo en subte: me aterroriza que en el andén alguien camine o esté parado detrás mío (o sea que me empuje y caer a las vías), miedo compartido con el tren, pasa que casi no lo uso, y que no tiene la segunda desventaja que es el encierro del subte que me obliga a andar contando los farolitos entre una estación y otra.

4 canciones que no se me van de la cabeza:
- Sway en cualquiera de sus versiones, especialmente la de Michael Buble, Pussycat dolls o la clásica de Dean Martin
- Alguna con aire flamenco de los Gypsy Kings (Djobi Djoba o Volare por ejemplo)
- I will survive en varias versiones también, destacables las de Gloria Gaynor y Cake
- Honesty de Billy Joel
(cómo cuesta elegir sólo cuatro!)


Por otro lado Mai de Maitelandia me ha nominado a este otro Memé, junto con este premio y una hermosa dedicatoria (Gracias de nuevo Mai!)


Aquí vamos:
NORMAS DEL TAG:
Nominar a 8 blogs y avisarles que les has nominado mediante un comentario. Añadir una pregunta al final del tag antes de darlo y decir quién te ha dado el premio.

· ¿Te llevas bien con tu suegra?
Sí. Yo con ella, y ella conmigo también... Cuando tiene ganas de llevarse, obvio. Estos últimos tiempos está a full con el amor suegril, me invita a todos lados, este fin de semana la vi ayer y hoy, se la pasa comprándole cosas a María Clara, vamos a ver cuánto le dura. O se habrá peleado con las amigas, vaya uno a saber. Si sirve como dato, me llevo mejor que con mi madre, aunque eso no es nada difícil, y obviamente tampoco significa que la quiera más.

· ¿Cual es tu reto?
¿Uno sólo?.... Podría englobarlo diciendo "crecimiento personal" (incluye decidirme o no a ampliar la familia, aunque lo primero de suceder no vaya a ocurrir en el corto o mediano plazo; y crecer laboral y profesionalmente, salir de este estancamiento laboral, aunque el estancamiento sea sólo de forma. A esta altura ya me joroba)

· ¿Que le dirías a tu jefe si te toca la lotería?
A mi jefa Nº2 nada en particular, supongo que se alegraría por mí, y al ser un trabajo más light tampoco es que me molestaría demasiado seguir la rutina tal cual está. O será que hace poco que estoy y todavía no tuvimos motivos para encontronazo fuerte.
A mi jefa Nº1 no sé muy bien... igual como es tan aristocrática ella por más que le diga de todo; alguien con unos cuantos millones siempre le va a caer bien, así que lo que le diga no le afectaría demsiado.
A la gerenta, seguiría el excelente consejo de Mai.. de la lotería no le digo nada porque seguro que se pone a llorar miseria. De lo personal no me explayo porque tendría que abrir otro blog. Y encima después que se quede con culpa pensando que mi familia está subsistiendo a arroz y fideos (La situación está en un punto para mí que creo que ya destilo veneno)

· ¿Que harías si descubrieras que alguien te está mintiendo?
El tiempo del verbo no es el adecuado porque ya me pasó varias veces. En ocasiones lo dejo pasar y en otros sutilmente le doy a entender que no me tome por tonta... hay que ver qué mentira es, con qué intención y de quién proviene.

· Si se quema tu casa y sólo puedes salvar una cosa ¿qué salvas?
Si hablamos sólo de objetos inanimados... estoy en duda entre la PC y las fotos viejas. Debería terminar de pasar las fotos viejas a la PC así no dudo! (A propósito, esto de digitalizar memorias es un laburo faraónico)

· Entras en un sitio con mucha gente, ¿qué haces?
Buscar por dónde se puede salir más rápido.

· ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?
En 90% de las veces medio vacío.

· Te encuentras una lámpara mágica, ¿qué 3 deseos pides?
Felicidad para mi hija, para mí, y para todos los que quiero; en ése orden.

¿Cuál es tu canción favorita?
Una sola? No puedo! Lo que contesté en el otro memé se acerca bastante a lo que es alguna cancíón favorita.

¿Por que creaste tu blog?
Honestamente no sé muy bien. Supongo que para que no se me fueran de la mente algunas ideas que se me iban pasando por la cabeza. Para las ideitas tuve que crear un perfil en twitter

¿cómo te ves dentro de 5 años?
Con casi 40 años!
Siempre fui de imaginarme "como sería cuando tenga...", y como en... podría decirse la totalidad de los casos nunca se cumplió, el pronóstico para que se cumplan a partir de ahora y no desilusionarme es bastante pobre. Así que últimamente voy logrando con mucho éxito no pensar demasiado en el futuro; definitivamente no me imagino con 40 años; ni me quiero imaginar. Aunque secretamente espero que sea una época de cosecha, como en un momento decían que eran los 30

La pregunta que yo agrego:

¿Cuál creés que es actualmente el mayor problema de los seres humanos para alcanzar la felicidad?
Que la plenitud en lo personal está llegando bastante después que la plenitud biológica.


Y ya saben los amigos de la casa pueden llevarse tanto el premio como cualquiera de los juegos.
Y como siga tan desobediente en lo que a seguir las reglas se refiere me parece que no me pasan más premios ni desafíos.


lunes, 8 de noviembre de 2010

"Algún día" - Ningún día


Cuando yo tenía unos trece o catorce años en una excursión escolar nos iban a llevar a la isla Martín García. Piensen que las extensiones se multiplican en la niñez y adolescencia con lo cual un paseo así representaba algo equivalente irse a Bora Bora en la actualidad, y el entusiasmo iba por el mismo canal.
Partimos temprano en la mañana, pero al llegar a río abierto Prefectura obligó a todas las embarcaciones a retornar pues habían informado un alerta meteorológico.
Se barajaron varias fechas para repetir el paseo, pero llegaba fin de año, los exámenes, los actos y finalmente no se concretó. Ante mi desilusión mi papá propone que ya que ninguno de la familia conocía la isla, era buena idea para un paseo. Veinte años más tarde, ése día aún no llegó.
Unos diez años después de la frustrada excursión, tenía un muy amigo cuya familia frecuentaba un club de remo en el delta, y así incursioné brevemente en aquel deporte (lo que dolían los brazos al día siguiente no tiene nombre). No fueron pocas las veces que hablamos de trasladarnos por este medio a la isla. Pero ese día tampoco se hizo presente, ni los fines de semana actuales donde tantos vecinos de fin de semana salen a navegar por esos pagos (y a esta altura, si es remando, ése día tampoco llegará, ya tengo que remar bastante diariamente para llegar a puertos más importantes a los que aún no arribo).

Martita, la señora que trabaja en casa, y que trabajó en casa de mis padres cuando yo era chica, sabe cocinar unas empanadas norteñas de ley, de esas con carne cortada a cuchillo, mucha cebolla de verdeo, picante y fritas en grasa de pella. En reiteradas oportunidades se ofreció a deleitarnos con ellas, pero siempre existe el miedo al colesterol, a los triglicéridos o a un ataque cardíaco. Después uno piensa en las que muchas veces compra o come en restaurantes, que ni se sabe a ciencia cierta lo que tienen adentro, y determina que una vez tan grave no va a ser, que un día nos decidimos a mandar todo a la miércoles y nos damos el gusto. Pero se ve que todavía no nos decidimos a mandar todo a la miércoles porque seguimos sin probarlas.

Desde que para ir a Pinamar no es imprescindible pasar por la localidad de Maipú, nos hemos quedado sin nuestra parrilla de ruta de cabecera. Extrañando las exquisiteces, y por qué no, el ambiente familiar de nuestra querida Ama Gozua miramos con cariño los asadores que se exhiben bordeando Dolores pensando que algún día elegiremos un sucesor. Pero pensamos en la higiene, en la peque, en el síndrome urémico hemolítico; y le metemos pata para llegar a destino o bien paramos en los más asépticos McDonalds o Minotauro, restándole folklore al clásico viaje a la costa.

Cuando miro comerciales de jabones para lavarropas, donde el actual siempre supera al de la competencia, me pregunto si no sería divertido algún día hacer la prueba en casa, lavando cada media de un par (con el mismo grado de suciedad, se entiende) con un jabón distinto. Se ve que tan divertido no debe ser, o bien hay cosas mucho más divertidas porque si alguna vez lavé cada miembro de un par de medias en distintas cargas fue porque alguna había perdido su compañero y apareció más tarde, cuando su colega ya se había bañado.

Desde que descubrí que todavía existe la clásica boutique infantil de nuestras épocas, la renombrada "María de Buenos Aires" pienso que sería lindo que María Clara tuviera algún vestido de la misma etiqueta de los que tantos supe tener de chica, aunque sólo fuera por eso. Pero después termino comprándole vestidos en cualquier lado, menos en ése local (pero que conste que muchas veces los talles y los colores me jugaron malas pasadas cuando iba decidida a serle fiel)

Muchas veces que voy manejando por el mismo recorrido de todos los días, de reojo siempre hay algún local que me llama la atención, y me prometo que algún día voy a parar en ése punto y voy a recorrerlo caminando, aunque sea para sacarme la intriga si valía la pena parar y bajarse para eso. Pero el piloto automático es acaparador y todavía no me ha dejado interrumpir el viaje a mitad de camino.

Cuando ando navegando por la web muchas veces me encuentro con páginas que me parecen sumamente interesantes, pero no tengo tiempo de leerlas en profundidad, entonces las guardo... y casi nunca las vuelvo a abrir, salvo caso de extrema necesidad. Entonces me digo debería organizarme para dedicarle una media hora diaria y terminar esa lista pendiente de lectura. Pero se ve que es más entretenido dedicar esa media hora a buscar nuevas páginas para seguir engrosando esa lista, o será se empieza a transformar en una obligación; tipo los apuntes de la facultad, pero el tema es que la lista en vez de disminuir, aumenta.

Por todo lo expuesto hasta el momento cualquiera bien podría concluir que están ante una fracasada importante en cuanto a proyectos sin importancia se refiere. Pero no señores.



Resulta que muchas veces tuve la fantasía esa de tomarme unos días de licencia ordinaria, de esos que no te dejan tomarte en verano y después nunca es el momento. Darme unos días para mí misma, no por viajar a algún lado y sin ningún motivo o plan en especial; sólo para estar en casa, no tener que madrugar y no hacer absolutamente nada.

Bueno, después de haber hecho malabares hasta el agotamiento la semana pasada, me decidí a pedirme unos días de licencia (vacaciones no me parece el nombre más adecuado, o me dará un poco de culpa, no sé). Sin ningún motivo en particular.
Así que aquí estoy, en la noche más linda de la semana que viene a ser el domingo cuando al otro día no tenés que ir a trabajar.
Sólo espero poder descansarlos realmente y sacudirme el cansancio que traigo encima. En unos días veremos si lo logro.

¿Alguien más tiene un proyecto pequeño, de estos que para concretarlos el dinero, el tiempo o las circunstancias no son un problema; y que tal vez precisamente por estos motivos es que uno todavía no los materializó?


domingo, 31 de octubre de 2010

My very own Halloween

Se supone que es hoy, pero no, yo pasé mi "noche de terror" y por duplicado, como si fuera poco, así que espero no repetir.



Yo era de esas madres que se vanagloriaban de no haber tenido la experiencia de que su bebé se caiga de su cama. Ni de la cama, ni de ningún otro lugar similar, ni ningún otro golpe en la cabeza que recuerde, y para que precisamente yo no lo recuerde definitivamente tiene que haber sido muy suave. Como decía yo era una de esas personas. Ya no; pero curiosamente no porque María Clara se haya caído de ningún lado.

Cuando un hijo, menor o única como la mía, pasan la barrera de los dos años y luego se van acercando a los cinco creo que no es muy desubicado pensar que las épocas de ir a la guardia a las tres de la mañana una vez por mes (o semana) ya van quedando en el olvido. Lo que uno, o yo por lo menos, no toma en cuenta es que a medida que decrecen las visitas a la guardia a horas insólitas, inversamente proporcional es la medida en que crecen las urgencias por parte de nuestros padres.

Jueves 2:17 de la madrugada. Mi madre: "Aaaay tu padre acaba de caerse". Situación: Marido en Brasil, Hermana en algún recóndito rincón sudamericano donde es imposible detectar la menor señal de telefono celular (y su jefe sigue coqueteando con la idea del teléfono satelital sin llegar a concretar nunca); Hija durmiendo plácidamente.

En otro momento hubiera reaccionado de distinta manera, pero recordemos que estabamos sugestionados por los recientes hechos, así que la única opción posible me pareció ir. A pesar que no soy médica (justo yo!), mi madre bien puede llamar a un servicio de emergenicas y aunque me demore diez minutos como mucho a esa hora; si uno no puede llegar en diez segundos es casi lo mismo diez minutos o ciento diez. En un instante uno termina de entender que ya no sólo es hija de sus padres sino también progenitora... sin preparación y con unos padres-hijos cuales díscolos adolescentes.

Alzo a mi hija totalmente dormida y en esos escasos dos minutos entre sacarla de la cama y subirla al auto voy pensando qué grande que está MC: ya está grande para que yo la lleve en brazos; y también para sacarla a la calle en pijama.

Afortunadamente cuando llego lo encuentro totalmente conciente y casi incorporado. La parte desafortunada de esta misma situación es que a mi madre se la ha pasado el susto y ahora relativiza la urgencia de ver a un médico: "y cómo lo vamos a llevar..." (escuchaste hablar de auto? me acabás de hacer venir en uno... y si es necesario hasta en carretilla) "pobrecito, a ver si lo internan" (porque el resto de la gente, incluyendome, se internan por gusto nomás); "esperemos que se haga de día y hablo con los médicos de él". Sería el susto que traía encima, o tengo que reconocer que con mi madre no puedo, pero como sea la cuestión es que le hago caso.

Fueron cinco horas literalmente de terror, pensando permanentemente que algo podía pasar, que si se dormía podía no despertarse, que tenía nauseas, tratar de mantenerlo despierto cuando está más fastioso que un recién nacido. De hecho me ponía a pensar y ni cuando nació MC estuve una noche entera constantemente a su lado aunque fuera para controlar que respirara.

Llega la mañana y pareciera que los fantasmitas se esconden, todo parece relativamente normal. A las siete y media mi madre se decide "bueno, mejor llamamos a la emergencia no?... pero mejor esperá a ver si vienen en seguida, mejor primero me baño" (tuvo cinco horas para bañarse).

Por supuesto que si alguien se cayó hace cinco horas y recién llamás ahora, lo menos que le van a dar es prioridad. Vino una doctora, que al menos parecía haber festejado ya su trigésimo aniversario de vida, y fue más o menos como si hubieramos recibido visitas: que si le dolía se tomara un paracetamol, o un ibupierac (si esto es lo mejor que puede hacer, apuesto que de analgésicos sé muchísimo más que ella). Moraleja: No volver a pedir médico a domicilio.

El día transcurre con relativa normalidad, llego a trabajar casi al mediodía, MC al jardín un rato antes. A la tarde me hacen una observación muy curiosa cuando cuento el episodio: "Me parece que tenés algunas dificultades en ponerle límites a tu mamá" (¡Absolutamente cierto!).... Y gente que entiende un poco me indica que definitivamente es algo para controlar al menos. Vuelvo a casa de mis padres a la hora de la cena. Mi papá no ha comido nada en todo el día. Con sólo ése síntoma es motivo para que vaya directamente a terapia intensiva. Además de todo, casi en ayunas tiene la glucemia por las nubes y un poco de temperatura. La cabeza le sigue doliendo en lugares insólitos.

Esta vez sería el cansancio, o defenderme de lo indefendible, pero otra vez cedo a los razonamientos de mi madre "y... a esta hora en la guardia qué van a hacer..." (una tomografía, por ejemplo), otra vez el "pobrecito, a ver si lo dejan internado por cualquier cosa" (sí mami tenés razón, con golpe en la cabeza o sin, en esta familia motivos de interación nunca van a faltar, está a la vista) que en definitiva "después de este tiempo se hubiera visto si era algo grave" y finalmente cede en "mañana a la mañana si sigue así lo llevamos".

Otra noche de terror, al menos intentamos dormir por turnos.

Amancece, me apresto para la famosa visita a la guardia. Mi madre amenaza con no cumplir su promesa, finalmente decide desempatar. A eso de las 7 (AM!!!) llama a su médico de cabecera (si, evidentemente mi madre no tiene demasiados reparos en cuanto a horarios con ciertas personas, especialemnte si son médicos o hijos suyos) a quien hace unos tres años demonicé totalmente al punto de llamarlo "el muñeco maldito". Esta vez me dio la mano, y ordenó una tomografía para ya mismo (o para ayer, mejor dicho).

De nuevo la luz del día hace que se escondan los mosntruos: mi papá parece de mejor ánimo, no tiene fiebre y la glucemia está volviendo a sus parámetros normales; hasta el dolor de cabeza parece haber cedido un poco.

En menos de una hora desde que llegamos a la guardia, lo ve el médico, le hacen la tomografía y vuelve. En el interín , observamos de reojo el funeral de Kirchner y hacemos planes para la tarde: conversamos sobre algún restaurante donde podríamos ir a almorzar (después de esas dos noches, pensamos que lo merecemos) , y que si papi se siente bien, mi mamá también tiene ganas de ir a la fiesta de Halloween del jardín.

La ilusión duró pocos minutos: en seguida nos llama el jefe de guardia y diagnostica: Fractura de craneo (a la altura de la parte superior de la cabeza, no recuerdo el nombre), Hemorragia Subdural aguda, o sea para decirlo menos elegante, sangre en el cerebro, y también en no sé qué ventrículo y en la cisterna magna (vieron cuando alguien dice "no sé qué tenés en la cabeza?" Definitivamente creo que la mayoría no tenemos la menor idea, o acaso cuántos sabían que dentro de nuestro cuerpo, y en la cabeza precisamente, tenemos una cisterna?).
A veces no es tan hermoso tener razón después de todo.

Conducta: Internación en terapia intensiva y consulta con neurocirgía (y atención del ataque histérico de mi madre, por supuesto).

A partir de ahí, una rutina que lamentablemente conocemos bastante bien: visitas dos veces por día, con un intervalo insuficiente como para hacer algo productivo entremedio, pero que se interminable esperando allí mismo. Muchos sillones, muchos televisores que no dejan de transmitir el cortejo fúnebre de Kirchner. Seas ultraoficialista o el más acérrimo opositor creo que es lo menos indicado para poner en la sala de espera de una terapia intensiva no?
Informes médicos exiguos, por no decir nulos, familiares que salen llorando, las cosas de las que te vas enterando por conversaciones telefonicas de allegados de otros pacientes.

Hoy ya pasamos a nuestra conocida terapia intermedia. El clima es otro y se nota, casi parece una habitación en sala común y aunque parezca un detalle insiginificante eso ayuda y mucho. De todos modos hago un recorrido visual por todas esas pseudo habitaciones, relacionando internación con número de habitación y me doy cuenta que tristemente sólo en esa terapia intermedia mi padre ha ocupado en alguna ocasión las dos terceras partes de las habitaciones (espero que no haga cartón lleno!)

Lamentablemente a los médicos de guardia se ve que les han enseñado un sólo diagnóstico: "Está estable".
Estos dos últimos hechos los leemos como algo positivo y esperamos que no sea necesaria una cirugía.
Pero ya nos pasó una situación bastante similar, de esperanzarnos el fin de semana y el lunes encontrarnos con un baldazo de agua fría.

Por eso repito: Ya tuve suficiente halloween por este año. No necesito otro. De hecho la única parte linda de Halloween, la fiesta en el jardín, me la perdí. Algunas veces está bueno esto de haberse casado con un hijo único, no es lo mismo pero hasta mi suegro fue a la fiesta, algo que escasamente debe haber hecho con su propio hijo.
Mientras tanto en el jardín ya mandaron las preliminares del Kinder Play anual a fin de año, a K3 le toca animalitos de no sé qué ecosistema africano y en lugar de preguntarme cómo voy a disfrazar a mi hija para su acto de fin de curso me pregunto de qué me voy a disfrazar yo para llegar a fin de año.
Cuando coqueteo con la idea de tener otro hijo, y me doy cuenta que escasamente puedo con mi hija y mis padres me pregunto en qué estaba pensando... la expresión no es la indicada pero momentanemaente tengo vedadas otras tales como "no sé qué tenía en la cabeza" o "me rompi la cabeza pensando...".

Al menos si me parezco a mi papá tanto como dicen, se ve que en definitiva tan cabeza dura no somos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Como un GPS Argentino: Recalculando


Precisamente el día en que estamos
recalculando datos estadísticos nacionales,
creo que también se ha producido un importante
golpe de volante en el destino político del país.


Como siempre digo, no podría ser periodista: con tanta competencia para escribir sobre la noticia del momento jamás podría dar una primicia ni escribir nada interesante u original.
Pero como no soy periodista...

Hablando de casualidades numéricas como en la entrada anterior, tal vez no todos recuerden pero Cristina Fernández de Krichner ganó las elecciones un 28 de octubre de 2007. Casi igual a
hoy. En qué extremos te puede poner la vida no? Me imagino que Cristina recordaría esa fecha casi como su cumpleaños y ahora...

Creo que también para casi todos, o al menos los que como yo que no tienen demasiada claridad política en su pensamiento, kirchneristas o acérrimos enemigos, pasando por los más absolutamente indiferentes sentimos este extraño clima de incertidumbre.

Casualmente en los días que se festejaba el bicentenario estaba en una cena donde había un colaborador muy cercano de un diputado, y varios miembros más de mi familia (que hay de las más diversas corrientes e ideologías políticas). Ante tal panorama no es raro que conversaciones de esa índole terminen en intercambio de ideas poco felices. Sin embargo por una vez todos coincidíamos en algo: A un año y medio de las elecciones era absolutamente imposible pronosticar siquiera los candidatos. Todos hacíamos el paralelismo que en noviembre de 2001 casi nadie había oído hablar de Nestor Kirchner, y dieciocho meses después era presidente. Precisamente ganaba las elecciones hace siete años y medio. Raro.


Individualmente, recuerdo el período de la elección de Nestor Kirchner y su asunción como periodos de grandes cambios para mí (comenzaba a trabajar en el sector donde estoy ahora, por ejemplo).
De la elección y asunción de Cristina tengo un recuerdo que fue una etapa bastante difícil a nivel personal.

Supongo que no es raro entonces que hoy me sienta particularmente inquieta. Definitivamente necesito un GPS para la vida.

domingo, 24 de octubre de 2010

Shocked

No sé si alguna vez hice algún comentario sobre la tendencia a acumular papeles que tenemos en esta familia.
Sí estoy segura de haber hecho mención de la locura que suele atacarme respecto de las fechas y sus significados.
Estoy bastante segura de haber concebido a María Clara hace exactamente cinco años un 24 de octubre de 2005 (era un lunes más precisamente... qué ganas).

Hace unas semanas atrás mi madre, en un renovado intento de domar sus pertenencias para que ellas no terminen de invadir toda su existencia, se encuentra con un papelito en apariencia insignificante y lo guarda para mostrármelo más tarde.

Era la primera prueba oficial de mi existencia, el resultado de una prueba de embarazo de laboratorio con un sello grandote que rezaba POSITIVO. La fecha: 24 de octubre de 1975.


¿Casualidad? ¿Travesuras del inconciente? Vaya uno a saber.

Mi madre jura y perjura que fui un bebé buscado. Ahora saco las cuentas, y para ése entonces yo ya debía ser un buen bichito canasto de unas 8 semanas. No me queda más que concluir que mi madre era muy distraida o muy masoquista como para soportar un mes de incertidumbre.

Contrariamente María Clara fue un bebé sorpresa y me acuerdo hasta de su fecha de elaboración (para algo tenían que servir tantos viajes de trabajo).

En fin, debe ser una tontería, pero hace semanas que no salgo de mi asombro.

sábado, 16 de octubre de 2010

No nacemos de un repollo


A las pruebas me remito Sr. Juez:

1) Mi madre hablando con una de sus primas:

"Así que tu nietita M. ya cumplió un año.... pensar que no la veo desde el bautismo, va a hacer como diez meses, era tan chiquita todavía, decime una cosa, salió tan linda como la mayor?"

No ma, "esta es un adefesio" te va a contestar.

2) Mi madre mirando "El imbatible Kids":

Madre: Que gane la 4!
Yo: Pero la 2 está respondiendo mejor!!!
Madre: Pero la 2 es fea!
Yo: Pero no es un concurso de belleza!!!! Es de conocimiento e inteligencia
Madre: Por eso, si la 2 fuera inteligente se hubiera arreglado un poco para ir a lo de Susana. ¿Cuántas veces se piensa que va a tener la oportunidad de estar con Susana?

3) La opinión de mi madre respecto de psicólogos, psiquiatras y afines:

"¿Pero con lo que le pagás cómo no te va a decir que tenés razón? El cliente siempre tiene razón"

4) Mi madre hablando por teléfono con una de sus hermanas:

"Tan lindo chico que es E. (nieto de esta hermana). Con razón G. (la novia) está tan simpática. Pero que se cuide E., a las chicas una vez que los llevaron al registro civil se les terminó la simpatía"

Por una vez me alegré de no haber sido simpática nunca. Al menos me casé con un hombre inteligente.
Podría seguir, pero me tengo que ir a buscar a mi hermano varón perdido, porque es imposible que un comentario así provenga de una mujer que tiene exclusivamente descendencia femenina (dos hijas, una nieta).


Quienes me conocen un poquito ahora pueden comprobar que efectivamente de algún lado salí. Y así todos, así que mañana no se olviden de saludar a su mamá en su día. Especialmente porque el día que no esté seguramente la extrañaremos horrores. ¿Quién nos va a hacer divertir así entonces?


Mi hija tampoco nació de un repollo. Para no inundar el blog me circunscribo a un sólo hecho: tengo a mi hija más adiestrada que si fuera un ovejero alemán. Esta mañana ya me hizo el primer regalo para el día de la madre (el segundo, en realidad pasa que el primero me lo compré yo sola y ella todavía no se enteró; fundamentalmente porque si se llega a enterar me lo roba!):
Esta mañana me encontraba sumida en medio de un caos gastronómica para la celebración de mañana (no, nada con repollo). Permanentemente María Clara quería meter mano y yo ahí atajando, hasta que se cansó y prometió portarse bien, pero a cambio yo tenía que prometerle que "cuando sea grande me vas a dejar cocinar y lavar los platos A MI".
Sospecho si mantiene su palabra, en el futuro esta criatura y yo nos vamos a llevar de maravilla.


martes, 12 de octubre de 2010

Bill, sos un genio

Antes que un aburrídisimo post con mis andanzas durante las últimas tres semanas, mejor me agarro de un detallecito y listo. (Estoy siendo sintética, es peligroso).

Que Bill Gates es un genio, tiene un IQ elevadísimo, fundó microsoft y demás no es novedad para nadie, calculo. Pero dudo que tenga la capacidad para estar en cuatro lugares al mismo tiempo. Capacidad que tampoco poseo, pero a falta de giratiempos disponibles en este universo muggle, debo decir que me las arreglé bastante bien (menos un día). Perdón que lo haga por acá, pero esperaba que a mi regreso (al mundo real, no al blogger, faltaba más) alguien me elogiara esta cualidad; pero parece que es más admirable estar en medio lugar al mismo tiempo que en cuatro, así que aprovecho mi espacio virtual para tirarme flores yo sola y listo (A propósito, feliz primavera!)

Siguiendo con el tema Bill, resulta que finalizada mi primera semana de ausencia, o de locura (por el ambiente laboral digo, todavía no me internaron... sí, supongo que alguno si se percató de mi ausencia lo habrá sospechado, pero no, todavía no llegó el momento) mi jefa me pide encarecidamente que la releve en otro viaje (que iniciaba la mañana del día que yo volvía... por la noche! Por algo hablo de giratiempos).

Como a mí cuando me piden las cosas bien me pueden, en vez de un no seco lo maticé con una mentirita piadosa "es que no tengo ninguna portatil disponible para llevarme" (en una casa donde hay el doble de computadoras que gente... por suerte no conoce mi casa).

Ya estaba ahí yo creyendo que me hacía acreedora de "Avivada Anti Tiranismo 2010", con excusa tecnológica encima - nada de caer en algo tan trillado como maridos, niños, actos escolares o similar - cuando al día siguiente se aparece mi jefa con un coqueto bolsito de su propiedad "mirá, te presto mi laptop".
Apenas vi el bolsito maldije en nueve idiomas (cuando ni de casualidad los hablo) al tiempo que esbozaba una sonrisa, habilidad que uno ha adquirido a los largo de los años y que seguramente contribuirá favorablemente el día que me internen, como decía más arriba.
Seguidamente me dispongo a verificar su contenido y cuál no fue mi sorpresa al descubrir la manzanita. Mi primer pensamiento fue "¿y esto con qué se come?"

Y así emprendimos camino las dos. Al principio la miraba desconfiada yo; nunca me había atraído demasiado el universo Mac, por algo sería. Y lo peor, no tenía mucha fe en encontrar siquiera la forma de enviar un mail, no digamos cuestiones más avanzadas.
El primer día que la encendí lo hice con miedo, pensé en no usarla en absoluto, pero si teóricamente no tenía otra alternativa iba a tener que saber más o menos cómo se manejaba. Y cuál no fue mi sorpresa al sentir que por primera vez tenía un amigo del otro lado y no un tonto molesto (ni hablemos cuando el tonto en cuestión se llama Vista).

Así que ahora lo que no me entra en la cabeza es otra cosa: ¿Cómo pudo Bill Gates vendernos a la mayoría Microsoft cuando existe Apple?

Mi marido para consolarme habla de precios, de incompatibilidades con otros sistemas, que no son para argentos, supongo que en definitiva es para que no nos manden a una consulta de procreación responsable por el tamaño de nuestra familia virtual, especialmente porque el último integrante tiene pocos meses. Pero a pesar de todas las contras que pueda tener, hay que reconocer que este muchacho Bill es más genio de lo que yo pensaba, porque creo que es más fácil crear Leopard que hacer creer al 90% de la población que Windows es mejor.

Y como en definitiva yo me dedico a eso y no a la ingeniería informática no me queda más que reconocerlo: Bill, sos mi ídolo.

¿Les pasa seguido esto de admirar a algunas personas no por sus logros intelectuales, artísticos o laborales en concreto sino por la forma que tienen de hacer que parezca precisamente eso?

Y como el mundo es una gran paradoja, durante el primer viaje estuve en un sorteo donde tenía una posibilidad en 20 o 25 de ganarme un iPad. Que por supuesto, ahora que suspiraba por uno no gané.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Todo llega 2010

La versión anual de este post


Vamos con los recientes descubrimientos:



Yogur sancor bebé (se ve que es tan nuevo que ni una imagen encuentro), elaborado para los más chiquitos con leche de fórmula. Eso sí, hay video... supongo que es un reflejo de los tiempos que corren.


Apenas lo vi lo primero que pensé es la de discusiones que me hubiera ahorrado en Planetamama y alrededores. ¿Por qué todo llega cuando no tengo más bebé? Lo mismo que la Oster Baby. Lo peor es que seguramente cuando encargue otro bebé, estas cosas ya dejaron de existir. ¿Por qué teníamos que venir a hacer el mundo tan complicado con ciclos para cada producto y demases? Me reconozco culpable.


Otra: Aparentemente volvió el jugo Cipolletti. No en sus originales envases indivuales, pero de la mano de Cepita, versión premium, casi con una lupa se ve el logo de Cipolletti. No sé cuánto hace que estaba en el mercado, veníamos enganchadísimos con la juguera y sí, todo muy lindo, pero cuando se te terminan las combinaciones, llegando a ananá con rúcula o cassis con borraja; y sobre todo las ganas de lavar el aparatejo, volvemos a las fuentes, es decir al jugo en caja, como debe ser; eso sí 100% natural (creo que en sabor manzana es la única marca actualmente). Y acá va otro que no se puede conseguir la foto por internet, y me da mucha fiaca sacarle una.

Volvieron las Kes Bun. Definitivamente o no era cierto que existían en los 80 o había un complot como para que yo nunca las probara en ningún cumpleaños y afines que había, porque sino las recordaría. De esta conseguí sólo una imagen en toda la red, chiquitita por cierto, pero no importa porque quien circule por Buenos Aires al menos lo habrá visto una vez por cuadra, mínimo.

En mi humilde opinión o antes eran más ricas o no era para hacer tanto escándalo.

Aprovechando el post, y al pedido generalizado de que vuelva el alfajor Suchard, sumo la solicitud por el alfajor Noel. Hace más de dos años publiqué algo acerca de él y nadie se acordaba, ahora encontré la prueba de que no estaba alucinando. Señores, con ustedes la evidencia:


así que encuentren la fórmula. Y rápido.

Parece mentira que encuentre la foto de algo de hace veinte años más fácil que la de un producto de venta en la actualidad. Ya está, como profesión nos fuimos al tacho (y sí... con jefas como las mías).

Y dejando a un lado los lanzamientos y relanzamientos, en el orden de los descubrimientos (personales) estuve alimentando el alma y recreando la vista con mi nuevo amigo Vladimir Kush. Presiento que me voy a poner pesadita, y ya me hice un buen archivo, después no digan que no avisé

domingo, 12 de septiembre de 2010

CreaRecuerdos


Con incipiente llegada de la primavera uno suele salir a ventilar un poco más a los chicos durante el fin de semana especialmente.
Así, cómodamente instalados en esta, la que desde algunos años es la casa de fin de semana familiar y luego de un día de hacer un poco de poco y otro poco de nada de nada me puse nostálgica y me es imposible evitar ciertas comparaciones.


(Ya sé, es como la tercera vez que utilizo esta imagen: y me gusta, qué se le va a hacer)

Cuando yo era chiquita, el ambiente de fin de semana era una risueña casa en medio de una extensa fracción terrestre y no una casa encajonada en un lote de un coqueto country club. De hecho, hasta que yo tuve unos seis o siete años no digo que me perdía en la quinta, pero recuerdo no poder ubicar dónde estaba la entrada, dónde el quincho o la casa de los caseros. Era un mundo a explorar, una posibilidad de perderte sin el miedo a perderse. Ahora MC desde que tiene un año que no cuenta con la posibilidad de perderse ni explorar demasiado.

Los cercos antes eran algo así como la lucha de la ligustrina contra el hombre: difícil averiguar qué pasaba del otro lado, y precisamente ése era el objetivo. Durante años, lo que ocurría cruzando la frontera noroeste era un misterio cerrado con siete llaves. De hecho era muy común escuchar que "fulanito tiene casa en este barrio" y hacer conjeturas de cuál era, que quién había visto entrar a un auto importado a esa casa o que la empleada de aquella otra era muy misteriosa así que esa debía ser. Actualmente está de moda la transparencia y está mal visto eso de obstaculizar la vista aunque sea con un hermoso vergel. Para ubicar la casa de algún famoso o pseudofamoso poco falta para que de referencia tengan un cartel anunciándose en la puerta.

Y ya que estamos hablando de vegetación una de las cosas más lindas que tenía la quinta era plantar cualquier cosa y ver qué salía. Y esto a pesar que los recuerdos que yo tengo de mi infancia son de la época de decadencia del sector horticola. Cuando vivía mi abuelo (a quien no llegué a conocer) llegó a haber tal cantidad de plantas, arbustos y árboles que en primavera y verano era dificultoso acceder a algunos rincones de la quinta y mucho más si uno no contaba con precisas instrucciones de cómo hacerlo. Entonces fue gracias a la quinta que aprendí que las manzanas nacen de los árboles y las sandías, las berenjenas, los ajíes y las chauchas no. Que hay moras de distintos colores, que son mucho más ricas cuando se las come recién arrancadas del árbol y que es casi indistinguible un árbol de limón, naranjas, mandarinas o pomelos hasta que dan frutos, y que la flor de azahar junto con los jazmines perfuman más que los poet y los glades todos juntos (y mucho más rico aparte). Lamentablemente si dependemos de nuestras excursiones de fin de semana para adquirir estos conocimientos, MC no tendrá más opción que aprenderlas en una prefabricada huerta de jardín de infantes. Hoy en día si hablamos de clubes de campo: ¿árboles frutales? ¿Huerta? ¿Es ornamental acaso?... Ornamental. Ese es el concepto hoy en día. Además del hecho que mi criterio difiere bastante de quienes hacen las reglas hoy en día.

Otro de los encantos era pasar las tardes de siesta en la casa de los caseros. Nobleza obliga debo reconocer que más que a visitar a los caseros íbamos a visitar a sus perros (de tan chicas no nos permitían tener perro propio). Doña Elena siempre estaba pronta a recibirnos toda la tarde, había un acuerdo tácito que una de sus funciones era hacer de niñera para que los mayores pudieran desentenderse de nosotras ese rato, e invariablemente tenía lista una botella de coca cola (o dos) a modo de merienda. Creo que nunca volví a probar una coca cola tan rica, algo totalmente incoherente desde la lógica dado que las compraba en el mismo lugar que nosotros. También el beneficio era doble desde el momento en que mi mamá nos daba coca cola también en casa para que no vayamos a pedirle a Doña Elena; a pesar que ésta de ningún modo iba a permitir que le quitaran su papel de heroína del sábado a la tarde. Hoy en día uno no termina de conocer a la gente de seguridad (o inseguridad, quién sabe) y con más de 500 casas da risa el sólo hecho de pensar que les puedo asignar el cuidado de MC durante todo el horario de la siesta; y respecto a los pobres canes, son tantos los requisitos que tienen que cumplir que en lugar de ser una plaga son una especie casi en extinción. Pobre MC jamás va a tener la experiencia de intentar apropiarse de un perrito abandonado, empezando porque en lugares así a un perro nunca le falta el dueño y si se se llega a perder el operativo puede llegar a ser mayor que si se extraviara un cachorro de raza humana.

Hoy en día los country clubs suelen ser temáticos, en general orientados a algún deporte: naúticos e hípicos a la cabeza, descontando lugares comunes como golf y pileta (hermosísima y que nadie utiliza porque sería como reconocer que uno no tiene la suya propia); tambien suelen contar con lagunas artificiales propias. Honestamente no tengo nada que decir de las lagunas artificiales, son preciosas. Pero no puedo dejar de pensar en un amigo de la familia, hombre que viajaba mucho por negocios, y siempre tomaba como ejemplo Suiza y Japón, manifestando que la primera semana estaba todo genial pero a la segunda uno entendía por qué había gente que se podía llegar a deprimir en estos lugares: todo estaba hecho y no había nada por hacer. Hoy cuando pienso lo que debe haber costado hacer esas lagunas artificiales no puedo dejar de recordar cuánto nos divertimos de chicas en la quinta fabricando un estanque que nos demandó meses, ayuda de toda clase y que por supuesto, no llegaría a representar ni una millonésima parte de la laguna más pequeña de las que disponemos hoy en día.

Otro punto ampliamente divergente es el aspecto exterior. Me atrevería a decir que muchos de estos vecinos, vecinas especialmente, ponen más empeño en su arreglo personal para estar casual que durante la semana, y lo mismo (lo que es más triste) hacen con sus niños. En el siglo pasado recuerdo que para esos parajes iba la ropa más cómoda y también la menos elegante, por decirlo de algún modo. Una de las consignas cuando armábamos el bolso era "lleven también un pantalón bueno y una remera linda, por si vamos de visita a algún lado o viene alguien de visita", lo que en ése entonces me parecía tan incoherente como hoy en día sería ir a trabajar en minishort o havaianas. De última, aunque viniera visita, estábamos todos más o menos en las mismas. Llegó incluso una época que las mallas iban bajando de categoría, y esa que se desteñía, te quedaba un poco chica, o estaba estirada iba a parar a la quinta "total quién nos ve". Y lo más memorable de todo creo que es "la bolsa de las medias". Cuando atravesabamos la etapa de bicicleta, exploración y travesuras, mi madre desistió de lavar medias imposibles de limpiar. Entonces se inauguró en casa "la bolsa de las medias": allí iban a parar todas aquellas gastaditas, que empezaban a mostrar agujeritos, que se les había lavado el color, las que se habían quedado sin compañero. El fin de semana esa bolsa iba para la quinta con el sistema "usa y tira" (no es publicidad de Ala "porque ensuciarse hace bien"... pero sí hacía bien). Era liberador para todos.


Yo sé que muchas cosas las estoy pasando por el tamiz de los recuerdos infantiles y por eso salen ganadoras. Sé que cuando se terminaba el dulce de leche o el pan lactal, y mi papá no estaba o estaba durmiendo la siesta, protestábamos por tener que pedalear como un kilómetro para conseguirlos, cuando ahora es un pequeño paseo hasta la proveeduría. Claro que en aquella época de inflación en "Lo de Don Adolfo" las noticias solían llegar medio tarde y muchas veces era más barato que comprar en el supermercado de capital; cuando hoy en día si uno tuviera que presentar un ticket de la proveeduría para una rendición de gastos sería acusado inmediatamente de lavado de dinero y malversación de fondos.

Tampoco era divertido hacer la parabólica humana para poder sintonizar algún mísero canal de aire (no hablemos de cable por aquellos parajes perdidos en esa época) cuando hoy en día, y gracias a esa deficiencia precisamente, uno suele tener mejor servicio de televisión acá que en su casa original (que a pesar de las antenas de 3 metros de diámetros que se corta cuando llueve mucho, se corta... y acá no hay parabólica humana que funcione).
Sé que hoy en día llegar a una quinta (o al menos la que fue nuestra) el viernes a la noche o el sábado a la mañana después de cinco días la emoción de los descubrimientos no es si brotaron los flox, si hay sapos en la pileta o la perra tuvo cachorros; sino si esta semana los chorros dejaron aunque sea las tapitas de luz. En ése punto reconozco que es impagable llegar tranquilo y tener celulares.

También sé que si las cosas no se arreglan de acá a unos pocos años (y honestamente no creo, aunque me dé mucha pena reconocerlo) MC no tendrá la posibilidad de salir con la bici a la mañana temprano, y no aparecer en todo el día, explorando lugares que si yo supiera, me infarto. Lamentablemente a los cuatro años ya está superando el límite de velocidad impuesto para las calles internas.

Supongo que de todas maneras debería darle más crédito a las mentes infantiles, que son capaces de crear buenos recuerdos aún con vivencias mucho más asépticas que ésta.

Y terminado el post, ya que es domingo paso un aviso parroquial (que nada tiene que ver con parroquias, no se asusten): tengo la seria sospecha que el viernes hice tremendo swap con los comentarios en diversos blogs que visito. Algunos los arreglé, pero en los que tienen los comentarios moderados, que no se publican inmediatamente, me es difícil saber. Así que si recibieron un comentario de mi parte por esas fechas que no entendían ni usando todos los recursos de google probablemente fue eso lo que sucedió. Si usualmente reciben un comentario mío y esos días no, también es probable que la causa sea esa. Vaya uno a saber en qué blog quedó el comentario que les estaba destinado.
Pido perdón, y no le adjudico la culpa a blogger, a la lluvia (ni a la noche, ni a la playa que brilla por su ausencia) fue solamente mi culpa, mía y de mis cables pelados cuando llega el viernes.

martes, 7 de septiembre de 2010

Relaciones de Microondas

Advertencia: Seguimos con la onda quejosa



Nataliaypablo: Y nos conocimos hace menos de un mes en la fiesta de cierre del congreso. A la semana ya vivíamos juntos y ahora acabamos de comprarnos la Wii, eso es más que estar casados (risitas y miraditas cómplices)
Yo: ¿Tan pronto?
Nataliaypablo: es que no nos hacía falta más tiempo
Yo: Bueno, los felicito. La verdad es que no tenía idea, todo tan rápido (callate!!! parecés una señorita bien de hace setenta años cuando el novio se declaraba)
Nataliaypablo: Sí, pero estamos tan enamorados... (más ojitos)

______________ 3 días después_____________________

Yo: Naty, la verdad es que me cayó muy bien Pablo
Naty: ....
Yo: y a propósito, hablando de eso, te acordás que el domingo quedé que le iba a averiguar del concesionario que
Naty: La verdad es que nos separamos
Yo: queda en........ cómo que se separaron????
Naty: yyyy... sí
Yo: Pero el domingo estaban juntos (claro tonta!)
Naty: y sí
Yo: pero si estaban tan enamorados... (callate querés!)
Naty: sí, bueno, las cosas se enfriaron...
Yo: ¿Tan pronto? (callate Lucía de una buena vez te lo pido por favor!)
Naty: Viste como son estas cosas...
Yo: No la verdad no vi, a esa altura de la relación F. no tenía ni mi celular (Lucía callate que te pego!)
Naty: Mejor que haya sido de esta manera, menos complicaciones
Yo: ... y quién se queda con la Wii? (Lucía no tenés remedio ya, eh?)

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Agus: te super agradezco que vengas a darle de comer a a Rimmel y a regar las plantas mientras me voy de vacaciones
Yo: No es nada, en serio, sólo son dos veces por semana. ¿Pero pudiste arreglar bien para que los otros días venga alguien?
Agus: Sí, sí, no te preocupes, que el resto de los días está Pauli, sólo son esos días que no puede, por eso te pido el favor
Yo: Ah, sí, Pauli con la que son amigas desde el jardín, la que veo siempre en tus cumpleaños, divina
Agus: No, esa Poli, Pauli es la otra chica que te conté, la que entró a trabajar el mes pasado, siempre nos encontramos en el msn y nos hicimos re amigas
Yo: Pero, y le dejás la llave de tu casa? (obvio Lucía, callate!)
Agus: En realidad para que no viaje tanto, le dije que se quede acá, total a mí no me va a molestar y a Rimmel tampoco
Yo: Pero recién la conocés... (obvio Lucía, callate querés, que no todo el mundo es tan antisocial como vos que de tu trabajo sólo tres personas, y con suerte, conocen tu casa)
Agus: Sí, viste? Pero es de esas personas con las que sentís que te conocés de toda la vida

___________10 días más tarde_______________

Yo: ¡Gracias por el perfume! ¡Pero no hacía falta mujer! ¡Por un par de veces que vine a darle de comer al gato! Entonces a tu amiga Paula le tendrías que haber comprado la fábrica de Elizabeth Arden!
Agus: Sì, bueno... en realidad no me hablo más con Paula
Yo: ehhhhhhh......... pero le dejaste la llave de tu casa!!! (sí Lucía, todos escuchamos esa parte!)
Agus: Sí, viste cómo es la gente...
Yo (que de sobra vi): ¿Pero tan rápido? ¿No se habían hecho tan amigas?(Lucía, no empecemos otra vez, te lo ruego)
Agus:.....
Yo: Me imagino que habrás cambiado la cerradura no? (Listo Lucía renuncio, me doy por vencida!)


En algún momento de mi existencia supe cursar materias por las cuales no sentía mayor interés que el que siento por estudiar taxidermia.

En una de ellas nos hicieron leer un libro denominado "El yo saturado" de Kenneth Gergen. Muy largo no era. Aburridísimo bastante. Lo más triste es que el único concepto que me quedó del libro es el de "relaciones de microondas" (que de hecho no era más que un ejemplo). En realidad no es ni más ni menos que el famoso reemplazar cantidad de tiempo por calidad de tiempo, pero dicho más académicamente: "Para quienes viven una vida socialmente saturada, el horno de microondas es algo más que una ayuda tecnológica: es un símbolo de la incipiente modalidad de relación. Tanto en el artefacto material como en su contrapartida social, los usuarios aplican un calor intenso con el objeto de obtener de inmediato lo que habrá de alimentarlos. Y en ambos casos la conveniencia del resultado es un buen motivo de debate"


En el momento de leer este libro yo debía contar con unos veintiún años (o menos aún... pero dejémoslo en 21) y al leer esto pensé "¡qué exageración!" Hoy releo este libro y me encuentro con éste y otros conceptos que tan disparatados se ve que no eran.

Porque se supone que todo esto es producto de la sociedad posmoderna. Lo mismo que el estado multifrénico, produto de las tecnologías de saturación social, en el que "comienza a experimentarse el vértigo de la multiplicidad ilimitada". Si se identifican con esto, están multifrénicos y está genial, ahora la onda es ser posmodernos, y con este síndrome se accede rápidamente a ello. Ojo, a no exagerar, intuyo que "esquizofrenia" sigue sin tener demasiados beneficios, así que con moderación.

Probablemente algún día termine esquizofrénica, y al ritmo que vengo llevando seguramente sucederá más pronto que tarde; pero dudo que algún día llegue a entender, y mucho menos aún experimentar, las relaciones de microondas.
Mis amistades se van dorando a fuego muy lento. Será por eso que es bastante raro que me queme. Y aunque no se la alimente todos los días, no es común que se llegue a enfriar del todo, y si pasa, tarda bastante tiempo en hacerlo (otra cosa es que la mande al freezer, pero ése es otra cuestión).

Evidentemente posmoderna se ve que no soy ni lo voy a ser. Mi hija y mis nietos ya tienen desde dónde argumentar que soy algo así como un dinosaurio. Pero no me preocupa demasiado, a todos nos va a llegar, seguramente algo vendrá después de la posmodernidad, aunque lógicamente sea imposible al menos semánticamente. O tal vez ya existe y yo tan despistada como siempre todavía no me enteré. Evidentemente ni falta que me hace.