martes, 22 de marzo de 2011

Doce

Si están cansados de mi obsersión con las fechas me avisan sí?
No es que prometa cambiar algo (no, las obsesiones no se van tan fácilmente)
pero siempre es bueno estar bien informado.




Hoy era el cumple de mi Ex. Bueno, tuve más de un ex, pero éste es el que se merece el título con mayúsculas. Bueno, también se supone que sigue siendo el cumpleaños, porque la última vez que supe de él (hace pocos meses) se lo veía bastante saludable.

El tema es, que hace exactamente doce años era un día de esos que uno cree tocar el cielo con las manos. Hablamos de casamiento. Sí, yo tenía 22 años, no estaba del todo en mis cabales.

Dos meses y diez días después, o sea, durante mi cumpleaños, terminamos (la primera de.... unas cuatro o cinco veces). Supongo que esa es la mejor síntesis de toda nuestra relación.

Este año, me encuentro influida por la lectura de Alfred y Emily de Doris Lessing.

Ella se imagina cómo hubiera sido la vida de sus padres si no hubiera estallado la Gran Guerra, con quién se hubiera casado cada uno, a qué se hubieran dedicado, y termina diciendo: "Espero que les hubiera gustado las vidas que imaginé para ellos"....

Supongo que todos en algún momento nos pusimos a pensar en "qué hubiera pasado si..." la diferencia es que por algo algunos andan ganando Premios Nóbeles y otros no (o sea nosotros - y si algun premio nobel me está leyendo por favor que se identifique!).

Es dificil sostener el "como si" tanto como para imaginar tantas consecuencias, tantos detalles. Porque supongo que en definitiva, casi siempre terminamos eligiendo nuestra propia vida. Y muchas veces, nos da miedo pensar en haber cometido un error tan grande.

Si hago la misma progresión que lo que ocurrió desde que me comprometí con Facundo, hoy tendría una hija de unos diez años (o hijo!)... yo sé que María Clara no va a tener cuatro años y medio por siempre, y tal vez hubiera sido conveniente afrontar su preadolescencia cuando todavía tengo algo de energía, pero menos mal que no tiene diez años!

Y como decía más arriba, uno en general se termina angustiando en el "como si" porque de hecho mi ex resultó estéril. O sea que probablemente no tendría ni hija ni hijo, y de ninguna edad.

Doce no serán veinte, y si bien parece que no fueran nada; si uno se pone a enumerar y sí que hubo cosas para contar en el medio.




sábado, 12 de marzo de 2011

Tsunami 2


Hoy hace exactamente un año que publicaba una entrada denominada Tsunami Personal.
Ahora resulta que 52 semanas después de eso se desata un Tsunami de verdad, y de los peores.
Lamentablemente no es que la situación en mi trabajo Nº1 haya mejorado en ninguno de los puntos, salvo que la imbancable que iba a tener el bebé en ese entonces obviamente ya lo tuvo, con lo cual no debo cruzármela a diario. Lo malo es que, también casualmente, a partir de la semana que inicia el lunes sí voy a tener que volver a soportar y lo que es aún peor, muchísimo más boba que antes (si hay alguien que sabe de madres insoportables, esa soy yo).

También le podemos sumar el hecho que en el transcurso de este año la gerente amagó con echarme tres veces. Brevemente, aprovecho el espacio como consulta popular: lo que me plantea que a esta altura debería asumir otra función más por el mismo sueldo y puesto. Obviamente yo considero que no me corresponde, sino que me corresponde otro sueldo y otro puesto por lo que ya estoy haciendo que es mucho más de lo que debería estar haciendo. A eso sumémosle que en el transcurso heredamos una jefa de otro sector, con lo cual el cuentito de que si hago esto y aquello voy a obtener un ascenso ya no me lo creo más. Pero bueno, digamos que ella considera que si no asumo estas nuevas funciones debería renunciar, incluso es "por tu propio bien, hace muchos años que estás en el mismo puesto" (Gerenta dixit).


De más está decir que cuando intenté asesorame por otra vía, al enterarse encima tuve que soportar desde ver su cara mal maquillada enmarcada en su cabello con frizz recién teñido de negro (una compañera dice que es para parecer más mala) gritándome que nunca alguien de su sector le había hecho pasar por algo parecido, hasta su cara lavada (no sé cuál es peor) intentando parecer una Madre Teresa diciendo que ella hace todo lo posible para que yo esté bien.

Entonces, mi duda es qué pasa por la cabeza de esta mujer (por una vez entiendo a los hombres cuando dicen esa frase):

1) Realmente quiere sacarse a la menchevique de encima (quien suscribe), porque uno a esta altura ya sabe que la inteligencia no caracteriza particularmente al personal jerárquico y realmente todavía no se puso a pensar quién haría el trabajo que yo hago. Sí, ya sé nadie es imprescindible en esta vida, y mucho menos en un ámbito donde todo se puede atar con alambre (y encima creen que queda mejor)

2) Piensa que es muy raro que yo renuncie así que aprovecha la posibilidad que yo acepte sus condiciones (o sea quedarme con mismo puesto y sueldo, pero trabajando más), porque aunque parezca una broma, muchas veces creo que verdaderamente considera que "nos hace un favor" dejándonos trabajar en su sector.

3) Alguna otra que no se me esté ocurriendo.

Si se preguntan por qué no me echa y ya, primero y principal eso no sería digno de un nido de víboras, y segundo y principal, la decisión no depende exclusivamente de ella; así que lo mejor de todo sería que yo renunciara (con lo cual no debería darle explicaciones a nadie.)

A todo esto, cuatro días después de este tsunami personal (o laboral más bien) me llamaron que había quedado seleccionada para trabajo Nº2, que también tiene sus bemoles (supongo que es normal, y aunque no lo crean son casi la que menos tiene dificultades con la jefa... sí, sí, me persiguen las jefas mujeres a mí).


Así que en definitiva, lo importante vendría a ser lo siguiente:

1.- Si yo pude sobrevivir a una especie de tsunami durante un año, es que hay una salida. Ojalá sea igual para todos los que estén pasando por el tsunami climático estos días.

2.- Como no creo en las casualidades, si justo un año después que yo comenzara a atravesar un tsunami ocurre realmente un tsunami, por ahí hay alguna relación. A esta altura ya está bastante claro que tengo más de Brujilda que de Santa. Lástima que están en una situación tan delicada, que sino, por las dudas nomás, por ahí les convendría que me viniera una buena época, y quién dice si en un año no les pasa lo mismo. Con probar no les cuesta nada no? (Bueno sí, algunos millones... pero yo digo que vale la pena el riesgo)


Sé que tal vez debería tener pensamientos más caritativos, y cuando empiecen a circular historias creo que voy a caer de verdad en lo que pasó; pero además de sentir pena por lo que están pasando yo sentía admiración: en pocas horas ya habían restaurado varios servicios, y en las zonas no afectadas la vida continuaba normalmente.

Yo creo que si existieran los marcianos, seres con similar capacidad intelectual que los humanos, si hubieran escuchado en las noticias que hay réplicas del terremoto en todo el mundo, y de repente aterrizaran en Buenos Aires, al ver todas las villas y las tomas ilegales pensarían que fue una de las zonas más damnificadas por el fenómeno de la naturaleza. De hecho caen tres gotas más de la cuenta o sopla el viento dos kilómetros más fuerte de lo habitual y el paisaje ya es similar al de Japón en el día de ayer.
Tengo un profundo afecto por mí país, pero eso no me impide reconocer que si, Dios no quiera, ocurriese un fenómeno de esa naturaleza, no queda ni medio argentino vivo, lamentablemente.


¡Hoy sí que me salió rara la entrada!

lunes, 21 de febrero de 2011

Suegracias

Unas postales escritas del veraneo. Si como nosotros no tuvieron cerca ningún teatro vean que para gracias no hace falta gastar fortunas, reir es gratis y está a la alcance de cualquier nuera:




Hablando del hijo de una amiga suya, la que falleció hace unos años:
L: ¿Sabés algo del hijo de Maru?
S: Sí, le está yendo muy bien en el trabajo, es tan buen chico; lástima que no pudo formar su familia...
L: Eeeehhhh.... ¿pero no tiene 26 años?
S: Sí, pero después de ahora...
Nota: Cuando nos casamos, yo tenía 28 (una recién nacida) y Facundo 32 (un infante). Y yo durante seis años y cuatro meses creyendo que había formado una familia. Así que María Clara, Facundo y yo no sé qué conformamos, una cooperadora, una sociedad anónima; pero una familia, evidentemente no.

Discutiendo sobre algún detalle inherente a la ciudad de Marsella:
S: No, no es más así; no pueden comparar, hace seis años que no van
L y F: Sí, es cierto
S: Las cosas cambiaron mucho en todos estos años.
Acto seguido hablo por teléfono con mi tío-padrino quien me anuncia que en breve aterriza en Barcelona para sus propias vacaciones. Al escuchar la novedad mi suegra agarra el teléfono y comenta:
S: Qué lindo viajar por España. No dejen de ir a comer a Can Majó, y te recomiendo especialmente los sweaters del Corte Inglés, y etc, etc, etc...
Nota: Tiempo que hace que mi suegra no pisa Barcelona: 14 años.

En el supermercado:
Mientras MC llenaba el carrito con Conaproles, atraída por la novedad:
- MC poné cinco o seis yogures Ser de moras y grosellas que es el único que se deja comer... (hablando de buen gusto por los alimentos)
Mientras yo elegía un limpiador para el piso al azar, fragancia marina, floral o algo por el estilo
- No, mejor llevemos el blanco, el que tiene amoníaco; es el único que en definitiva sentís que deja olor a limpio (y seguimos con el buen gusto...)
Me pregunto ahora cuando limpiamos acá en casa, aroma a qué quedará... parece que a limpio no, qué macana.

Elogiando a su sobrino, que representa una marca de cosméticos en el interior (conocida sólo por él, y por mi suegra claro)
L: (que nunca jamás volverá a quejarse de la duración de un esmalte) Qué lástima, ya se me saltó el esmalte de esta uña y todavía no hace cuatro días que me pinté
S: ¿Pero con qué te pintaste?
L: Con Revlon, en mi experiencia es de los que más duran
S: No, yo estoy usando esta marca que vende mi sobrino que es genial, hace como una semana que la tengo puesta (aunque yo la había visto pintarse hacía un par de días) y mirá, está impecable
Nota: Mi suegra no lavó un plato desde que llegamos hasta que nos fuimos. Para más datos, tampoco lavaron los hombres ni nadie que mida menos de un metro veinticinco.

Verborrágica:
S: ¿Ubicás a Fulano Mengano de Tal y Cual?
L: mmmm... no (haciendo el entre para que relacione: hermano de, cuñado de, lo invitamos a su casamiento, era el que estaba con la señora de azul, o algo)
S: Bueno, resulta que acaba de dejar la comisión porque la mujer tuvo un lío con...
Digo yo una cosa, qué me puede interesar que hacen o dejan de hacer personas a las que no conozco. Otra cuestión era mi debate interno cada vez que me preguntaba:
S: ¿Te conté acerca de...?
Primero me cuestionaba acerca de reconocer que no, y tener que respirar bien hondo para escucharla hablar dos horas seguidas, o decirle que sí y correr el riesgo de que sea un test a ver cuánto me interesa escuchar sobre gente que vi dos veces en toda mi vida, con suerte. Después me di cuenta que no importaba mi respuesta, contar lo iba a contar igual, así que entusiastamente le respondía que no y vieran lo barato que me salía hacerla un poco feliz.

Hablando por teléfono con una amiga, elogiándose sus cualidades arquitectónicas:
- No sabés lo linda que es la casa que alquilamos, y tan cómoda...
Linda era, tanto que para acceder a cada dormitorio había que subir tres escalones y todas las noches andábamos con miedo que MC se despertara para ir al baño y se olvidara del tan elegante pórtico de su propio dormitorio.

Sobre psicología infantil:
S: Yo siempre digo que no tengo traumas porque fui muy feliz en infancia. A mí todos me querían.
(Claro, faltaría hablar con sus hermanos, hermanas especialmente, para que le pasen la factura de sus propios traumas infantiles)
Pero ojo, razón no le falta: En el transcurso de las vacaciones fue su cumpleaños y recibió múltiples llamados telefónicos. Treinta y dos para ser exactos. Sí, por supuesto que hizo una lista. Y además de cumplir un año más que el año pasado, recibió una llamada más que el año último.

Hablando con una amiga a quien hacía un tiempo que no veía (pensando que yo no escuchaba)
S: Sí, Facundo y Lola tienen sólo a María Clara, se ve que se acobardaron después, porque quedarse así con una sola
Vale recordar: Cantidad de hijos que tiene mi suegra = 1; años de fertilidad que me restan = + - 10; años que hace desde que mi suegra se despidió de su fertilidad = + - 15


No recordaba que mi suegra fuera tan cómica. Tal vez es algo de la edad porque el hijo se divirtió más que yo incluso (o será que se aburre conmigo, vaya uno a saber)



sábado, 22 de enero de 2011

Multiple Choice

Como intuía más abajo, las cosas fueron surgiendo de tal manera que sin darme cuenta me encontré organizando unas vacaciones junto con mi pequeña familia... y mis suegros.

Considerando que la relación es muy buena, supongo que es una situación bastante natural; aún más si le sumamos que Facundo es hijo único y María Clara nieta única (y yo espero ser nuera única, no voy a ser menos)
Así que si bien preferiría pasarlas con mi familia nada más, sería egoísta de mi parte no consentir en este experimento.

Como mucho tiempo no tuve de pensar acerca de este receso estival durante los últimos días (no en vano estoy sin dormir, y aún tengo un par de preparativos pendientes) me surgían dudas que comparto con mis fieles lectores:


1.- Así como cuando uno veranea con sus amigos más íntimos a quien conoce muchísimo, pero con quienes jamás se convivió antes, los grupos se organizarán:
a) Los nenes con los nenes (pescando supongo) y las nenas con las nenas (quisiera saber haciendo qué)
b) Cada matrimonio con sus hijos solteros (y bueno, mis suegra ya estaba cansada del churrasquito a punto medio y los zapatitos lustrados a diario)
c) Segunda luna de miel para los jóvenes, segunda oportunidad de (mal)criar un descendiente los no tan jóvenes (Igual no se me ocurre adonde podríamos salir ahí, aunque mis suegros cuidaran a la criaturita)

2.- La alimentación será:
a) Extremadamente balanceada según los dictámenes de mi suegra cuando se pone en modo Perricone
b) Un problema porque nadie quiere cocinar
c) Un problema porque, nobleza obliga, todos quieren cocinar (todas más bien)
d) Un problema que deberá solucionar el dueño del restaurante o del delivery

3.- Mi suegra estará:
a) En modo lagarto, teniendo que respetar su descanso
b) En modo síndrome de déficit de atención donde nos tendremos que esforzar por seguirle el ritmo (y la corriente)
c) En modo dependiente (más absorbente que un pañal huggies)

4.- Las conversaciones con mi suegra versarán mayormente sobre:
a) Vida y obra propia y de su marido
b) Problemas, internas y chusmerío (por no poner "puterío") en su trabajo y en asociaciones a las que pertenece
c) Elogios y logros de sus sobrinos
d) Los problemas que yo podría (según su óptica) llegar a tener en mi trabajo
e) Crianza de la descendencia
f) a, b y c son correctas

5.- En el caso que b sea correcta en la pregunta anterior, el porcentaje de la gente que yo conozco de toda la que nombra estará cercana a un:
a) 100%
b) 75%
c) 50%
d) 25%
e) 1%

6.- A la hora de volver:
a) estaremos descansados, bronceados y felices
b) estaremos aturdidos de escuchar acerca de tantas cuestiones que no nos interesan, de tantas anécdotas que ya escuchamos unas veinticinco veces y acerca de gente que no conocemos
c) estaremos los tres (o cuatro) extrañando profundamente a mi madre

7.- Entre mi suegra, Facundo y MC (mi suegro creo que se salva) me dejarán leer:
a) menos de una página
b) medio libro
c) un libro
d) dos libros
e) tres libros
f) me aburriré tanto que no me van a alcanzar los seis libros que llevo

8.- De vuelta en Buenos Aires:
a) Comenzaremos a buscar casas grandes para vivir los cinco juntos porque nos extrañamos
b) Estaremos atentos a ver si se vende algún departamento en el edificio de alguna de las dos familias, porque nos extrañaremos mucho, pero no tanto como para vivir en la misma casa
c) todo muy lindo pero taza taza, cada uno a su casa
d) Tomaremos en cuenta cualquier oportunidad de trabajo en Jujuy o Formosa, mientras que mis suegros comenzarán a mirar con cariño la Isla de los Estados
e) Una familia se irá en vuelo directo a Laponia y la otra a Base Marambio

El que acierte más puntos puede ganarse unas vacaciones con mis suegros. Eso sí, después no me digan que no están advertidos. También significa que me conocen más de lo que yo me conozco a mí misma y eso no está muy bueno que digamos (ni para mí, ni para ustedes, vaya mente retorcida de adivinar qué hay en una cabeza tan liada como la mía)

Calculo que los leeré a la vuelta, en parte porque quitando blogs y afines no creo que tenga muchas ganas de conectarme para encontrarme con mails pidiendo SOS; y por otro lado por esos parajes dudo mucho que sea muy fácil conseguir wifi; así que estaré virtualmente incomunicada (y realmente, veremos)

Y cerrando el post y hablando un poquito en serio, espero que muchos se vean muy pronto sometidos a semejantes preocupaciones e inconvenientes

miércoles, 19 de enero de 2011

Vil plagio

Cortito y al pie (sí, agenden la ocasión, yo siendo breve)

Esta mañana cuando me levanté me encontré con esta viñeta en la última página de La Nación:
(Enero de 2011)


Acaso Max Aguirre se piensa que plagiar a Mafalda es como encontrar cualquier historieta que nadie recuerda en la biblioteca de la abuela

(Allá por los 60 o 70)



Además de ser uno de los mejores de Mafalda, creo que mi casa está un poquito más caótica que esta última... además de no saber muy bien cual vendría a ser por ahora "mi casa"

Será justicia.

Es todo.

Por ahora. Tenía intenciones de publicar un post pre vacaciones, veremos si llego antes del sábado. Al post y a las vacaciones.

domingo, 9 de enero de 2011

Barajar y dar de nuevo



El primero de enero, como para empezar bien el año, se descompuso mi auto, o mejor dicho, el auto que yo más uso, en esta familia todo es de todos (menos mis cosméticos). No parece nada grave, de hecho ahora mágicamente anda bien, pero igual no lo usamos hasta que no lo llevemos a que le hagan un chequeo médico completo.

El domingo 2 nos enteramos del fallecimiento de un amigo de la familia. Está bien que era un hombre grande, que tenía muchos problemas de salud, pero nada parecía indicar que en los últimos días su estado se hubiera agravado aún más. Además de todo era uno de los pocos amigos vivos que le quedan a mi papá, lo vienen abandonando seguido el resto.

El lunes (cuando tenía las uñas recién-recién pintadas) voy a buscar un libro a una biblioteca, elegida con mucho esmero y cuyo precio era acorde al esmero con que se la eligió, cuando la madera hace un ruido indescriptible y se desbalancea toda. Por suerte tiene arreglo, pero el piso y una mesa de casa se volvieron unas improvisadas bibliotecas, y esa no era la idea. Tampoco la de pagar por buenos muebles, para que, precisamente no "duren"...

El martes se me descompuso mi planchita preferida. Esta en UTI y no se sabe si se recuperará. La situación no es sumamente apremiante, quedaron otras dos en casa (en una época supe tener cinco, así que no se me espanten) pero tengo miedo que ésta no se recupere y no poder conseguir otra igual (estuve mirando nuevas. Traen tanto invento que entendí menos que si me hubiera ido a comprar un amoladora).
En el mismo paseo aprovecho para comprarle una billetera a mi papá por Reyes. Veo una, me gusta, entro, pregunto el precio, $190, me parece caro, pero hoy en día qué son doscientos pesos? La compro, salgo feliz con mi compra, todo para encontrarme que a menos de una cuadra venden la misma, al mismo precio... sólo que sin la primera de las tres cifras. Pequeño detalle.

El miércoles en casa hablamos todo el día de los reyes, antes de la cena MC ya quería prepararles el pastito, el agua "mami, así está bien?" (cuando ya había llenado tres baldecitos de 2 litros cada uno) "sí, me parece que sí"... "bueno, si se quedan con sed por ahí nos despiertan y los puedo ver"... "no te hagas ilusiones hija, cualquier cosa toman de la pileta"... "Puaj!!! Pobres camellos!") la colación :"Pero y si a los reyes no les gusta el pan dulce?" "no te preocupes hija, ellos comen de todo" (y además a tus abuelos les encanta el pan dulce de la Antigua Belgrano). A eso de las ocho de la noche llama Melchor, alias marido, diciendo que no puede venir esta noche, ergo los regalos no pueden venir, y en este maldito lugar no podés comprar ni un cuaderno con pinturitas como para no romper la magia de la mañana de reyes.

El jueves por la mañana duermo mal, como dormí mal siempre en la noche de reyes cuando era chica, pero por diferentes motivos. No quería que MC se enfrentara a sus zapatitos sin regalos en una mañana tan especial, así que estoy atenta a que no se despierte antes que yo le pueda dar una explicación.
"Los Reyes se equivocaron, no sabían que estábamos acá en el country y dejaron las cosas en casa... papi te trae los regalos esta noche".... "Está bien (un tanto decepcionada, onda no está todo "tan bien") pero, cómo sabían si yo les puse los zapatitos acá y les dejé todo preparado acá" "Bueno, papi se ocupó no te preocupes. A los reyes les dio helado porque hacía mucho calor" (de hecho será una buena manera de explicar la falta de existencias sin incumplir la regla familiar de compartir todo lo que tenemos).
Podría haber hecho como mi amiga española, que como allá todo baja por lo menos un 50% después de reyes, dilata la festividad, aludiendo que "no se portaron tan bien como esperaba" y de paso refuerza la creencia y obtiene un beneficio pedagógico... pero no soy tan dura como creía, y además este último tiempo MC se viene portando tan bien que ahí sí que mi hija terminaba de enterarse que los reyes no existen (ehhhhhhh... todos sabían no?)
Más tarde, cuando me propongo salir temprano de Trabajo Nº1 para poder comprar el regalo de cumpleaños a mi ahijado en el interín me cae tanto trabajo que no sólo llego media hora tarde a Trabajo Nº2, sino que además me quedan tres asuntos pendientes en Trabajo Nº1. Todo para llegar a trabajo Nº2 y encontrarme que la presentación que había preparado hacía una semana para el día siguiente, para no andar corriendo después, estaba tal cual yo la había dejado; con lo cual igual tuve que correr todo el resto del día (y madrugada del día siguiente) haciéndole los últimos ajustes.
Cuando llego a la noche, con la ilusión de verle dos segundo la cara a mi hija cuando se encuentre con sus regalos que me llevó días terminar de conseguir, me encuentro con que "me estaban esperando" para abrir los regalos, pero dado el volumen de uno de ellos, ya la sorpresa no era tan sorpresa como esperaba.

El viernes era la citada presentación en Trabajo Nº2. Además de la bronca que me dio tener que sacar todo de la galera a último momento, me dio muchísima rabia esto de tener que "estar a disposición" todo el tiempo de terceras personas que organizan los eventos cuando les viene bien a sí mismas... Si termino 2011 con todas mis jefas vivas, creo que va a ser un triunfo. Aparte de todo, cuando estaba imprimiendo la presentación la impresora se me atascó unas 80 veces (para unas 60 páginas)... todo un record. Mi notebook favorita se pone en difícil a la hora de encender.

Ayer mi ahijado cumplió dos años. Con lo que me gusta comprar regalos, tuve que hacerlo a las apuradas y no conseguí el que quería. Igual el sucedáneo estuvo bueno, fue original y le gustó tanto a la criatura como a los padres de la criatura... el problema fue no les funcionaba el aire acondicionado. Todos hicimos nuestro mejor esfuerzo, pero el pobre cumpleañero al final no se aguantaba ni él mismo

Hoy, mientras recordaba con nostalgia vacaciones de años anteriores y maldecía porque todavía no había planes vacacionales a la vista vuelve a llamar mi suegra para insistir en vacaciones en conjunto. Todo bien con mis suegros, no viene por ahí la cosa, pero el destino no me entusiasma y mucho menos no poder estar "en familia" durante las vacaciones, tampoco decidir dónde queremos ir a comer o salir donde tenemos ganas cuando tengamos ganas de hacerlo, o estar dándole charla a mi suegra en lugar de tirarme a leer un buen libro. Sí, ya sé que en un momento en el que estamos decidiendo una inversión y en el que además estamos con bastante incertidumbre respecto de la situación económica nacional, donde todo indica que aún en el mejor de los casos es mejor ser cautelosos sobre todo con los gastos superfluos que andar dándonos la buena vida; que te inviten a unas vacaciones gratis, donde además de todo casi que gastamos menos que si nos quedáramos en casa no es nada poco. Pero estoy muy cansada y esa no era precisamente mi idea de descanso.

Mañana, entre tantas frustraciones, tanto trabajo atrasado, y que tengo buena parte de la tarde libre, y si a eso le sumamos el 2x1 de Freddo de los lunes, sospecho que como si todo lo anterior hubiera sido poco, además de todo rompo la dieta.

Ya sé que en la mayoría de los casos son pavadas, no son cosas irreemplazables tampoco, lo único realmente lamentable y sin solución es la muerte del amigo de la familia, pero digo yo una cosa, no podía empezar un poquito mejor el año?
No deja de darme vueltas por la cabeza la idea de hacer como en una mano de un juego de cartas: barajamos y damos de nuevo. ¿Pero con un año, cómo se hace?



viernes, 31 de diciembre de 2010

Deseos





Nuestras abuelas o bisabuelas, en su juventud, es probable que hayan soñado con máquinas que lavaban platos o ropa, caldo en cubitos, salsas en lata, frutas en conserva sin necesidad de hacerlas una misma, heladeras que se enfrían solas, sistemas por lo cuales no hace falta salir todos los días a abastecerse.
De la misma manera nuestros abuelos o bisabuelos probablemente hayan soñado con motosierras, frenos abs, teléfonos para usar en cualquier lado (o eso las abuelas más bien)


Ahora yo ando necesitando paciencia en cubitos, energía en píldoras (no, no me vengan con el Berocca Forte, Centrum, Supradyn y demases que ya los tomé y no sirven), buen humor en aerosol y alguna máquina que haga desaparecer gente indeseable, del trabajo especialmente.
Ah, también pisos autolimpiantes! No es sólo por comodidad, creo que nadie se da una idea lo que mejorarían las relaciones materno filiales con un invento de esa envergadura, sería un bien para la humanidad.

Pero como si llegara a pedir algo de todo esto para el 2011 hay altas probabilidades que el fin del año que comienza me encuentre altamente desilusionada, me conformo con deseos más clásicos y modestos: Que dentro de un año no falte nadie (y si alguien se quiere sumar, aunque de momento no lo esperamos será sumamente bienvenido), salud para todos... y por supuesto dinero para disfrutar mejor todo lo anterior! Pero que no venga acompañado de dolores de cabeza a nivel laboral, por favor.


Se extraña la recorrida por los blogs, y también escribir en el mío; pero ambos trabajos se ocuparon de que tenga suficientes problemas como para lograr que no tuviera energía ni para teclear tres letras seguidas. De hecho tengo que terminar una presentación para el viernes que viene (no sé a quién miércoles se le ocurre esa fecha para hacer presentaciones) y con tal de distraerme de eso logré retomar el blog (de algo tenía que servir tener una presentación un 7 de enero).

Además me estoy asumiendo como una "chica country", y aunque no entiendo cómo alguien puede someterse voluntariamente a hacer entre 60 y 90 kilómetros diarios, y a presenciar un accidente semanal en promedio, para verano no está nada mal.... mientras tengas algún vecino generoso con su wi fi o internet movil (hace como un mes que digo que me voy a ocupar hoy mismo... )

Por de pronto mañana no se olviden de comer doce pasas de uva pidiendo doce deseos (como siempre digo, en este hemisferio podrían ser uvas frescas y no pasadas no?) barrer para afuera para sacar todo lo malo y para adentro para atraer todo lo bueno, colgar un llave vieja en el arbolito para que se nos abran nuevos caminos, usar una bombacha o calzoncillo amarillo para tener suerte con el dinero, algo rojo para tener suerte en el amor, subir y bajar una escalera con una valija si es que pretenden conocer algún destino nuevo el año que entra... acabo de darme cuenta por qué hicieron que el 1º de enero fuera feriado, qué día más ocupado!
En su defecto, brinde con champagne, coman unas cerezas con helado, que al menos garantiza unos cinco minutos de felicidad.


Que todos sus deseos se hagan realidad.

¡Hasta el año que viene!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Marca


¿Existen realmente frases que nos marcan?
De esas que pensamos "si no hubiera estado en ése lugar, en ése momento no la hubiera escuchado y no me hubiera marcado así" (para bien o para mal o para lo que sea).
¿No será más bien que muchas veces estábamos esperando esa frase y por algo cuando la escuchamos nos marca tanto?
Recuerdo que teníamos una profesora de música, tocaya mía, para más datos (lo que no es ningún elogio por cierto) que teóricamente era la mejor profesora de música del universo según profesores y padres. Como no podía ser de otra manera, los alumnos la odiábamos (y tengo la fuerte sospecha que el sentimiento era mutuo).
Aparentemente con ella de música aprendimos un montón. Poco tiempo después se reintegra el profesor titular, uno de esos bohemio-burgueses que había estado de licencia componiendo y viajando (nunca vimos los productos de ninguna de las dos experiencias... aunque vaya a saber, las del viaje por ahí no eran aptas para menores). Si nos dejamos llevar por la curricula, con él no aprendimos ya más nada, y puede ser bastante cierto, porque en vez del barroco, el romanticismo y los números de las sinfonías teníamos que escribir hojas enteras de qué música nos gustaba y por qué... y como sobre gustos no hay nada escrito, nunca podía estar mal. También mirábamos películas por el estilo (Amadeus a la cabeza) o hacíamos trabajos prácticos sobre Rock Nacional. Muy didáctico todo.

De cualquier modo, esto venía a cuento porque lo que más recuerdo de todas las horas de música (aburridas, divertidas, temidas, relajadas, como sea) es el comentario que hizo una vez éste profesor sobre los Beatles: él pensaba que su música era buena, sí, pero no para tanto. Lo que hizo estallar el fenómeno fue la combinación con la ideología que tenían, y que el mundo desde hacía unos cuantos años que estaba necesitando unos Beatles, y allí llegaron ellos a cubrirlo, casi por casualidad, o por una gran necesidad que había en la sociedad de un fenómeno semejante. Si más o menos hubieran cantado bien, en vez de escarabajos podrían haber sido moscardones , robles u hojas de alce... o sea que no era tanto que los Beatles marcaron una generación sino que toda una generación estaba esperando ser marcada por algo o alguien como The Beatles.

La semana pasada estaba en el banco, en una de esas esperas de una hora, fácil. Y escuché a una señora, que tenía mucha pinta de estar esperando para cobrar su jubilación, hablando con otra, en situación y actitud ídem, decirle "Si hoy hubiera podido elegir, no me hubiera casado joven. Es más tal vez ni siquiera me hubiera casado. Tanto sacrificio... para qué?".

No sé qué fue lo que más me impresionó: si que antes las mujeres no pudieran elegir, que no tuvieran oportunidad de ser independientes economicamente hablando, o preguntarme si casarse casi a los 30 es casarse grande, como me pareció en aquel entonces, o es casarse joven, como me viene pareciendo ahora.

O tal vez sea sólo que voy al banco unas 5 veces al año, e inconcientemente espero sacarle algún provecho extra a cada visita.


Y para reafirmar mi posición un poco más, me pasó de soprenderme con Ordinary World, escuchándola un día como música de fondo. Independientemente que le tenía mucho cariño porque acompaña mis últimos años de secundaria (y bueh, también me gustaba el hermano de una amiga que era fana, para qué mentir) me sorprendió lo linda que era. Desde ese entonces la llevo conmigo a todos lados, creo que en su momento no supe apreciar su perfección en todo sentido. O por ahí en esa época uno no estaba en situación todavía de apreciar sus letras. Hasta casi parece Gardel: cada dían cantan mejor. Miren sino:





Y como nota de color, de tanto escucharla hasta María Clara ya la sabe. En un momento que la estaba escuchando desde este mismo video en youtube por tercera o cuarta vez, con las imágenes de fondo incluidas, y en el minuto 4:21, cuando muestran a la novia de espaldas al son de "Is my woooooooorld", se acerca María Clara, señala a la novia, y compone su propia versión que dice "Is my wiiiiiiiiiiiife". Mientras le guste y no me pida nada pegadizo, que siga creando sus versiones libres, que además me hacen divertir.

Por si alguien se quedó con las ganas, o acaba de descubrirse también como fanático o simpatizante de Durán Durán, otra de mis favoritas:


miércoles, 1 de diciembre de 2010

A través


A raíz de la entrada anterior me quedé pensando en cuántas veces tener chicos, propios o cercanos "nos viene bien".
De ninguna manera estoy hablando de aprovecharse de ellos o hacerles un daño, simplemente de pensar cuántas veces los chicos nos facilitan algunas situaciones, que sin ellos serían casi imposibles, ridículas o poco naturales.


A la clásica imagen de comprar juguetes que nos gusten más a los adultos que a los niños que supuestamente serán sus destinatarios (que nadie me discuta esto, porque los fabricantes de juguetes saben muy bien quienes tienen la plata para comprarlos y no son los que miden menos de un metro precisamente) o llevarlos a ver Disney on Ice, Tinkerbell y espectáculos similares se suman otras en las que venía pensando esta semana.

El viernes por ejemplo fuimos tarde al supermercado, sin auto, pensando que eran pocas cosas que no me iba a dar trabajo traerlas yo misma. Como siempre no resultó así y mientras volvíamos con un minimercado a cuestas pensaba "qué bien me vendría ahora tener un bebé para cargar todas estas cosas en el cochecito".



Ayer nos citaron para entregarnos el informe anual de María Clara. Por pudor no me voy a extender sobre el mismo, pero todavía me pregunto cómo pasé por la puerta para salir. Minutos después, camino al trabajo pensaba "bueno, si no te elogian así tu trabajo, no está nada mal que te elogien así a tu hija". Sí, ya sé que en el Kinder Play de este año me porté considerablemente bien, que se vienen las encuestas de satisfacción a padres y demás. Pero dudo que nos digan nada que no sea cierto.



Por mucho tiempo suspiraba por tener una nena para poder comprarle toda esa ropa que uno mira en las vidrieras y a lo sumo puede comprarle a la nena de una amiga o prima (no tengo sobrinos). No digo que no lo aproveché, pero pensé que el periodo de gracia duraba unos cinco o seis años por lo menos. Resulta que desde que María Clara tiene dos que tengo que negociar con ella cada vez que compramos una prenda de vestir. Hasta las bombachitas. Ni que decir de la negociación diaria sobre lo que va a lucir ése día (y eso que la mayoría de las veces al jardín va con uniforme).

Este fin de semana estaba invitada al cumpleaños de una amiga newbie, de mi trabajo número dos. Lo festejaba junto con el de su hija que cumplía ocho, así que aunque ni yo conocía a su hija ni ella a la mía me invitó con María Clara, aunque me aclaró que entendía que las nenas no se conocían entre sí y que eran más grandes que María Clara y que no iba a conocer a nadie, así que si no quería venir no había problema. Cabe destacar que yo tampoco conocía a su familia, a sus amigos ni conocidos, más que a ella misma. En la plateada situación pensé que me venía muy bien tener una hija porque así al menos iba a tener con quien hablar de algo puesto que la cumpleañera no iba a estar todo el tiempo ocupándose de mi. Conclusión: Poco importaba que la mayoría de los niños tuviera cuatro años y una cabeza más de altura que ella, o que no se hubiera visto con ninguno en las cortas existencias de todos ellos. La vi cuando llegamos y después cuando logré encontrarla debajo de unas dos toneladas de maquillaje brillante con flores y mariposas. ¿La madre de la criatura que tampoco conocía a nadie? Bien, gracias.


Capítulo aparte merecen todas esas actividades extraescolares, con ballet, gimnasia artística, fútbol, rugby y artes marciales a la cabeza; que los niños realizan mucho más por deseos insatisfechos de sus padres que por voluntad propia. Y pensar que mi mamá no suspiraba en absoluto para que mi hermana y yo practicáramos danzas clásicas. Dios le da pan al que no tiene dientes!



Cruzando la vereda me acuerdo de las mañanas dominicales que había que ir a misa en mi infancia. Ir a misa un domingo a la tarde o el viernes a la nochecita es una cosa, y levantarte un día que podés seguir durmiendo es otra. Sumado a que la misa me parecía más aburrida (hereje! pero estamos hablando de mis épocas pre comunión y eso que la tomé bastante chiquita) encima en esas ocasiones mi madre nos ataviaba con vestiditos con punto smock igualitos, medias que pican y zapatos de esos que aprietan. Considerando que en general después había "reunión de primos" el atuendo formal molestaba aún más. También era aburrido esperar a que mi madre terminara de maquillarse con esmero, sin poder moverse una vez que había terminado de acicalar a su prole.
Pero lo más temible no era la misa en sí, para nada; sino lo que denominaríamos el After. Los saludos de aquí y allá, señoras en extremo perfumadas y con labiales que dejaban recuerdo con exclamaciones del estilo "¡así que estas son tus nenas!" "¡qué grandes que están!" "¡se parecen tanto a vos!" "¡Te felicito, están preciosas tus nenas!" y demás frases de compromiso por el estilo.

Nunca terminé de descifrar a quién pertenecían esos rostros desconocidos, ni por qué era tan importante saludar a gente que la gente menuda de la casa no conocía y de la que nunca había escuchado hablar.
Hace poco tiempo mi madre contó que cuando comenzó a circular por ése entorno que ella estaba embarazada por primera vez, hubo un rumor que no podía ser, que ya era grande para empezar a tener chicos. Mi mamá se casó a los 35, se ve que en esa época más de uno pensaba que ya después de eso no podías tener tu primer hijo, por ahí el quinto o el sexto sí, pero el primer no!
No eran las épocas de pantalones de tiro bajo o remeras con lycra, así que tuvo que esperar bastante para lucirse, pero finalmente llegó el día que fue a la iglesia "con toooda la panza" como cuenta mi mamá, y este grupo de señoras estas la miraban sin ningún disimulo, sin poder darle crédito a sus ojos.
Supongo que entonces no era casual que nos presentáramos, literalmente, como la familia Ingalls en la iglesia los domingos a la mañana. Lo que pasa es que cuando uno es chico es como decía Mafalda: uno agarró empezada la película, y casi nadie está dispuesto a contarte el principio.


¿Alguien suma al anecdotario alguna situación de haberle servido a sus padres o adultos cercanos precisamente por ser chicos? ¿O alguna vez te vino muy bien tener un chiquito cerca?


lunes, 22 de noviembre de 2010

Mi nombre es Lucía - I am Lucía

Cuando vamos a la casa de mis padres (en promedio cada dos días), en el trayecto desde el garage donde dejamos el auto hasta la casa de ellos pasamos por una juguetería, donde hacemos una escala obligada.
La última vez mientras mirábamos la vidriera surgió el siguiente diálogo:


L: Mirá qué lindos los bebés
MC: ....
L: Pero mirá qué lindos que son hay chiquititos, grandotes, que se ríen, que parece que van a llorar...
MC: Mirá, tienen la valijita de Juliana!!!!!
L: Y mirá la ropita que tienen, es ropa de bebé de verdad!
MC: ¿Y cuándo vamos a comprar esas cosas de pintores de verdad? (se refiere a un atril y a pinturas que no sean témperas)
L: Y los más grandecitos hasta zapatitos tienen


MC: Mirá, titeleeeeees!!!!! (léase "Títeres")
L: Hasta los cochecitos de muñeca parecen de verdad
MC: ¿No me comprás el tambor? (refiriéndose a una pandereta)
L: ¿No preferís un bebé?
MC: No. Si querés un bebé comprátelo para vos.


De acuerdo. Lucy Dawson no es la única niña pequeña que alcanzó y superó el nivel intelectual de su papá Sam a tan tierna edad, pero como atenuantes digamos que:

1) Podría disimular un poco más para que su madre no pase vergüenza frente al jueguetero (o como se le diga al dueño de una juguetería)
2) No me van a decir que esos bebés no son muy lindos (tanto como para que yo vuelva con la cámara para sacarles foto con flash y poder demostrarlo.)