sábado, 30 de agosto de 2008

Los que nos crian

Después de dos meses, y un poco más también, de haber empezado a escribir acá, creo que recién me voy a estrenar en el "eterno dilema" de la mamá-trabajadora-quién me cuida a la cría y demás; y ya que estamos le hacemos honor al título del blog, y por ahí también se entienden algunas cosas más.

Haciendo un mini resumen, mi licencia por maternidad terminó y volví a trabajar. Iba a poner "por motivos que no vienen al caso" pero a casi dos años de eso, en realidad todavía no sé muy bien por qué no pedí el tiempo de excedencia, así que aunque vinieran al caso las razones, no las sabría explicar.

Más allá de lo que respecta a las razones de por qué volví a trabajar tan pronto o por qué no lo hice, lo fundamental es que si pude hacerlo es porque sabía que mi hija iba a quedar en excelentes manos. Y en eso no hubo ninguna duda. Particularmente sé que me hubiera costado demasiado dejar a mi hija en un jardín maternal, creo que no hubiera podido, no puedo ahora, menos cuando tenía tan poquitos meses.

En general no me explayo mucho en la cuestión. "Tengo una persona que me cuida a MC" y es todo lo que suelo decir.

Pero es mucho más.

Por empezar, hago una salvedad. No sé por qué los argentinos tenemos tanta dificultad en terminar de elegir las palabras adecuadas para nombrar a las personas que trabajan en nuestras casas: mucama, muchacha, señora, chica, sirvienta, niñera, servicio doméstico. Y todas suenan feas, al menos para mí. En Uruguay es la "empelada" y listo. No queda mucho mejor tal vez, pero no se utilizan tantos eufemismos.

Cierro el paréntesis.

La señora-mujer-mucama-niñera-etc que cuida a mi hija mientras yo trabajo es la misma señora-mujer-mucama-niñera-etc que me cuidaba a mí cuando era chica. Y cuando digo me cuidaba no era que se ponía a ver la novela mientras mi hermana y yo hacíamos lo que queríamos, ni muchísimo menos. De hecho, durante ciertos períodos que no pudo trabajar en casa, igual nos visitábamos períodicamente.

Cuando la convencí de trabajar en casa y cudarla a MC para mi fue una alegría enorme y me dio muchísima tranquilidad.

Porque hablando de tranquilidad, hoy me estaba acordando de una anecdota.

Yo era chica. No puedo recordar bien qué edad tenía (raro, casi siempre me acuerdo) pero calculo que más de siete y menos de diez. Por ahí andaba. Una calurosa mañana de diciembre, ya de vacaciones y sin nada que hacer, me despierto con la cama toda revuelta. Cabe destacar que sea porque hacía mucho calor y cambiabamos la sábanas más seguido de lo habitual, porque el lavarropas no funcionaría (el señor que arreglaba el lavarropas cuando yo era chica merece todo un texto aparte) o por lo que sea, el día anterior al cambiar las sábanas mi mamá me había dado una de abajo que no era ajustable. Desde que tengo memoria yo no puedo dormir sin sábana ajustable, termina en cualquier lado y amanezco con el colchón pelado.

Entonces era de esperar que esa mañana mi cama fuera un real desastre. Mi mamá no estaba, ni sé dónde estaría, pero no viene al caso, para mí mejor porque se podía armar un griterío de ver cómo habían quedado de arrugadas las sábanas hasta hace pocas horas impecables. Así que cuando nuestra querida señora-mujer-mucama-niñera-etc me da los buenos días y me pregunta cómo estoy, yo toda compungida le digo que "muy mal" y le cuento el terrible drama que tenía con mis sábanas y mi mamá cuando se enterara.

Entonces con paciencia infinita me dice "mi cielo, esos no son problemas". Y me planchó la sábana, me hizo la cama y "problema" solucionado. Mi mamá nunca se enteró.

Más allá que la anecdota no tenga nada en particular, muchas veces que me estoy por ahogar en un vaso de agua, me acuerdo de esto y pienso si realmente es "un problema".

Porque a pesar que era chica, me acuerdo que me quedé pensando en cosas que me había contado de su vida, y claro que una sábana arrugada no era un problema. Y precisamente por esto también, en la comprensión que tienen algunas personas para no menospreciar los problemas de los demás.

Y por qué no decirlo, de alguna manera, me hacía bien que me abriera la cabeza y relativizara todo lo que decía mi vieja desde los "problemas de las sábanas arrugadas" hasta "la vida que me tocó", "trabajo todo el día como una negra", "ustedes dos me vuelven loca". Porque en comparación lo que para mi vieja era trabajar todo el día como una negra, era con ayuda, y la persona que la ayudaba, después tenía que hacer lo propio en su casa y sin ayuda. Mi hermana y yo que la volvíamos loca (después de ocho horas y media de colegio, dos de micro y unas más de tele) no teníamos mucho que ver con sus cuatro hijos varones que jugaban al futbol con su cartera.

En fin. Será que entre que mi papá volvió a casa, mi marido se fue de viaje pensé que era ideal venirme unos días con mis viejos y de paso darle a mi querida señora-mujer-mucama-niñera-etc unas merecidas vacaciones.

Pero con apenas tres días y medio de convivencia con mi madre, ya considero que es un problema que se caiga medio granulo de azucar al piso (y de ahí para arriba, con una hija de dos años, les dejo que se imaginen solos) y me hace demasiada falta recordar que todas estas cosas "no son problemas".

9 comentarios:

Fede y mamá Jesi dijo...

No puedo entender que habiendo pasado tan poco tiempo de lo de tu papá no pueda relativizar qué importa y qué no.
Me parece destacable que hayas puesto "Los que nos crían" como título, ya que es una de las cosas que me molestaban de trabajar afuera. Que lo "criaba" otro. Eran muchas horas, y si bien con mi mamá mi tranqulidad era al 100%, las abuelas, bueno, son las abuelas!! :P

Besos

Silvi dijo...

Tu mamá me saca, con todo respeto eh? y tu querida señora-mujer-mucama-niñera-etc me mata de amor!!!!

Besossssssss

Silvi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marina dijo...

Me encantò la reflexion sobre las personas que nos crian y sobre lo que para la señora que cuida a MC significa un problema. Aveces necesitamos que nos den estas lecciones de vida para darle el significado real a las cosas y entender lo que es un problema "de verdad".
Se vè que la señora es una muy buena persona, tenes mucha suerte de conocerla bien y de que sea ella la que cuida a MC. Eso es impagable.
Con respecto a tu mamà, hay mañas que no se van ni con la edad ni con nada, paciencia!!
Besos!

Marce dijo...

Me morí de amor con "mi cielo, esos no son problemas", me la imagino (y seguramente será) una señora super dulce como las abuelitas de los cuentos

Y tu mamá, bueno, no hay mucho para agregar a lo que dijeron las chicas, y reiterar el pedido para que alguien venda paciencia por kilo ;)

Besos!

Merlina dijo...

Hay las madres!!!
Beso

Ronnie dijo...

Qué lindo que la misma señora cuide a tu gorda!! Además, es de las que no se consiguen. Una ternura y se nota que la tiene muy clara.

En Chile a las señoras que trabajan en casa se les dice "nanas". A mí es una palabra que me gusta y no me choca, y por lo general son parte de la familia y acompañan las generaciones -ya sea trabajando o como amigos-.

En cuanto a volver a vivir con tu mamá... paciencia paciencia, que es temporal...

Besos!

Van dijo...

que importante es valorar a esa gente quenos cuida. Yo tadavia recuerdo a la que me cuidaba con mucho cariño.
Y con respecto a las personas, muchas se ahogan en un vaso de agua (me incluyo) pero sabes que? cuando los problemas se presentan lamentablemente ahi nos damos cuenta que nos hicimos drama por cosas al cuete
besos

Lola dijo...

Je: podría pasar un tornado,ganar el loto, que lo primero es lo primero: la ropa limpia, el piso barrido, etc, etc, etc. Me hubiera venido bien salir un poco (un poco dije) a ella, en lo demás, menos mal que no!

Silvi: el respeto no tiene nada que ver :P, mi mamá saca a cualquiera no te preocupes.

Marina, creo que es doblemente elogiable, no sólo saber verdaderametne qué es un problema y que no, sino enseñarles a los demás sin condescendencia este mismo arte.

Marce, no sé si será como las abuelitas de los cuentos, porque si bien tuve una abuela y una bisabuela así, me duraron muy poco tiempo. Pero en definitiva, yo creo que si!

Merlina, si si si si, la madressssss!!! Y pensar que en definitiva, es lo mejor que nos puede pasar

Ronnie: sí es de las que no se consiguen. Decir que no ha cuidado taaaaantos niños en su vida como para temer que otro hijito postizo me la robe para que cuide a su prole (además no los quiere tanto como a mi, jaja)así que las mando tranquila a la plaza que no me la van a robar tan fácil. Respecto de las "nanas" tenés razón! Es un término más lindo, aunque me da un poco de pena que muchas veces no tienen vida propia.

Van, qué bueno que a vos también te pasó. Para mí es super importante tener a alguien así de chico, al final los vemos más que a nuestros propios abuelos. Sobre los problemas, tenés mucha razón, pasa que en general, con entrenamiento y todo, yo me doy cuenta tarde:S